DE GRACIA RECIBIMOS, DE GRACIA DAMOS
MATEO 10:8

domingo, 16 de abril de 2017

El Sumo Sacerdote: Lámina de oro y gemas de belleza. De Joseph Prince


¡Alabado sea el Nombre de Jesús! ¡amén!

¿Cuántos de ustedes están felices de estar en la casa del Señor? ¿Saben? David dijo esto en los salmos, “Me regocijo en la presencia del Señor”, “la habitación de tu casa he amado”. ¡Alabado sea el Señor!, este es un lugar donde podemos crecer juntos, llorar juntos, reír juntos, orar juntos, ver como Dios suple nuestras necesidades, como responde a nuestras oraciones que elevamos juntos, un lugar para envejecer juntos y para rejuvenecer, ¡amén! y juntos seremos arrebatados ¡aleluya!, Jesús va a regresar por nosotros.

¿Saben? nosotros estamos poniendo los ojos en una persona, no estamos poniendo nuestros ojos en el rapto, no estamos poniendo nuestros ojos en una doctrina. Estamos poniendo nuestros ojos en una persona, él puede venir en cualquier momento, él podría venir hoy, esta noche, él puede venir en cualquier momento, y estoy tan gozoso porque, ¿saben? cuándo él venga, alabado sea Jesús, ¡todos seremos como él! tendremos un cuerpo como el suyo, un cuerpo que nunca va a envejecer. Nunca más habrá enfermedad, no habrá padecimiento, no habrá más dolor, no habrá más lágrimas nunca más. ¡Verdaderamente somos la gente más bendita sobre la tierra, porque tenemos una bendita esperanza! ¡Alabado sea el Señor! ¡gracias Jesús!

Si participaste de la Cena del Señor ahora mismo, cree que una vez que has participado de ella, buenas cosas le están ocurriendo a tu cuerpo ahora mismo. Algunas personas reciben su milagro instantáneamente, algunas personas reciben gradualmente la manifestación de su sanidad, de cualquier forma, tú te estás recuperando, amén. Voltea a ver a tu vecino y di: “yo me estoy recuperando en el nombre de Jesús”.

¿Saben? mi mamá, que estuvo aquí en el servicio anterior, las últimas dos semanas estuvo sufriendo de una condición que hacia colgar su cara, ella se puso parches en toda la cara, y le pedí que fuera a ver al doctor, pero ella no quiso, y cuando ella vino a mi casa, me dijo: “El Señor me sanó”, ya había pasado mas de una semana con esta condición, y le dije: “no me digas, te voy a decir cuando te sanó el Señor”. Ella me miró y me dijo, ¿alguien te lo dijo? “No, pero te voy a decir cuando sanaste, el pasado lunes por la tarde”. Ella me dijo: “¿cómo sabes? ¿Roger te lo dijo?” no, Roger no me dijo, te voy a decir porque sé que esa tarde sanaste, porque mientras estaba en mi tiempo de estudio, yo ore por ti, y yo tenía la comunión enfrente de mi, tenía el pan y el vino, y yo ore por tu condición, y ella dijo: “¡Si fue el lunes en la tarde!, ¡alabado sea mi Dios!, ¡ahí comenzó mi sanidad!” y ella dijo que en ese momento fue a ver a mi hermano, y que mi hermano notó la sanidad casi inmediatamente.

Les voy a decir esto: ¡Dios es bueno! Cuando sea que tu participes de la cena del Señor, algo ocurre. Ella ya tenía esta condición por más de una semana. Mi suegro también tuvo una condición, estaba hablando muy lento. En el pasado, él había sido operado del cerebro, de pronto se trababa al hablar, y él tenía miedo de que esa condición, ese problema regresara, que hablara lentamente de nuevo. Él tenía mucho miedo, eso fue hace unas semanas atrás y no sé si recuerdan quienes estuvieron aquí, que en algún servicio yo ore por él, lo invité a que subiera aquí y ore por él, y eso fue guiado por el Señor, la verdad que nunca hago eso, oramos por las familias, yo tengo un gran tiempo de oración por la gente, pero no lo hago públicamente, pero hace dos domingos en un servicio en particular, yo lo invité a que pasara al frente y oré por él, y el volvió para hacer una tomografía, le dieron los resultados y el doctor le dijo: “no hay nada malo en ti”, y al ver su rostro, estábamos realmente muy felices, ¡aleluya! Así que realmente Dios es muy bueno, ha sido muy bueno conmigo y con mi familia estas últimas semanas. Así que quiero decirles que cuando participas de la comunión es realmente algo muy real, es muy poderoso y eso está en tiempo presente. Amén.

Todo en el Reino de Dios opera a través de la fe, ¡todo! Repite conmigo: “todo opera a través de la fe”. Y la fe es liberada cuando hay información precisa, exacta, cuando hay un conocimiento preciso, exacto, lo que voy a compartir con ustedes esta tarde, va a ayudar a su fe. El domingo pasado predique acerca del Sumo Sacerdote, y vimos que el Señor murió por nosotros y que ahora está sentado a la diestra de Dios. Así que ahora voy a continuar esta enseñanza sobre el Sumo Sacerdote, alabado sea el Señor, yo creo que esto les va a dar un fundamento muy sólido para tener una fe sólida. Aleluya.

En el Reino de Dios, Dios no hace cosas por la gente solamente porque ellos las necesitan, Dios no se mueve solamente porque alguien está llorando, Él tiene compasión por ellos, pero Él no se mueve a través de eso, no se mueve simplemente porque alguien está llorando, ¿cuantos de ustedes entienden esto?, si fuera así, trabajaría en un montón de lugares donde hay sufrimiento, pero no es así, Él se mueve a través de la fe, donde quiera que hay fe, Dios libera la respuesta. La fe es la moneda del cielo, ¿entendido? La fe es lo que libera todas las bendiciones de Dios en tu vida. Algunas veces, tu miras a alguien, miras sus vidas y las comparas contigo, y, lo voy a plantear de esta manera, aun una prostituta pudo recibir de Jesús mientras él estuvo en la tierra. Si vamos a comparar el carácter o la forma de proceder de una prostituta con la tuya… pero ¡imagínate!, ellas recibieron. María Magdalena tenía siete demonios y fueron arrojados de ella.

Donde sea que Jesús hizo un milagro, él decía: “tu fe te ha hecho salvo”. No recibes por tu carácter, ni por tu forma de ser, ni por tu moralidad, y yo encuentro gran esperanza en esto, si el Señor dijera: “tu carácter te hace salvo, tu comportamiento, tu forma se ser, te hace salvo”, ¿saben algo?, no habría esperanza para mi, ni para ti tampoco. El Señor decía: “Tu fe te ha hecho salvo” en otras palabras, “Si tú me crees, Yo puedo hacerlo”. Así es como vas a ser salvo o sano. Así que, ¿de dónde obtenemos la fe de que Jesús puede hacer milagros, de que él puede hacer grandes cosas? la obtenemos del libro de todos los libros: La fe viene por el oír, y el oír por la Palabra de Dios.

Así que quiero compartir algunos principios del sumo Sacerdote. La fe es algo en lo cual debemos trabajar, y yo creo que el trabajar estos puntos aquí, va a cambiar tu vida de oración, va a cambiar tu vida de adoración. Yo creo que tu caminar con Dios en esta tierra va a cambiar, de hecho si escuchas esta enseñanza, esto te hará un cristiano con mucho denuedo, y no tendrás que ir más a tu Pastor o líder, podrás ir directamente a Dios en el nombre de Jesús. ¿De acuerdo?, cuando vengas a tu Pastor vas a buscar un compañero o socio que esté de acuerdo contigo. Vas a hacer una oración en la que estén de acuerdo los dos, pero no vas a venir a él porque tu pienses que Dios no está escuchando tus oraciones.

Escuchen con atención porque el sermón que voy a predicar que va a bendecirlos. 

El sumo sacerdote, ¿representa a Dios, o representa a la gente? el sumo sacerdote representa a la gente para con Dios. Pongámoslo así, toda la gente que quiere las bendiciones de Dios, escogía a una persona para que fuera el Sumo sacerdote, él está frente a Dios, y la gente está atrás, el sumo sacerdote está dando la cara a Dios representando a la gente de Dios. Si yo estuviera de frente a la gente representando a Dios, eso es un profeta, y la Biblia dice que Jesucristo era ambas cosas, él era un apóstol, él fue enviado por Dios para bendecirte, pero el libro de Hebreos se enfoca más en él como Sumo Sacerdote, que es que Jesucristo representa a la gente de Dios delante de Dios. ¡Estas son buenas noticias!, vamos a aprender que es lo que él hace por nosotros en nuestra representación, y eso va a edificar nuestra fe,  porque permítanme decirles esto, muchos de ustedes cuando están en necesidad de un milagro o cuando están ocurriendo cosas, cuando hay una crisis, levantas el teléfono y le llamas a alguien en alguien en quien confías para que ore por ti, ¿no es así? Muchas veces como bebés cristianos, Dios permite eso por algún tiempo, pero Él espera qué tomemos dos o tres pasos adelante en fe y aprendamos a ir a Él, porque Él es nuestro Padre y todos nosotros tenemos la misma posición delante de Él. Tú tienes la misma posición que tu pastor, que la que tengo yo y por esa razón, porque tienes la misma posición de Cristo, Dios te responde, la respuesta es a causa de Jesús. Dios no nos responde por causa de nuestra espiritualidad. La razón por la que Dios le contesta a Billy Graham es la misma razón por la que te contesta a ti, es por Jesús, no porque Billy Graham sea Billy Graham, tan maravilloso y honorable como este hombre es, él es uno de los más maravillosos hombres de Dios y pastores, pero la razón por la que Dios responde nuestras oraciones es por el nombre de Jesús.

Así que vamos a ir un paso más adelante, de hecho en esta enseñanza, vamos a tomar unos pasos más profundos para conocer un poco más del trabajo de Jesucristo como Sumo Sacerdote. Quiero ahora mostrarles la vestimenta del Sumo Sacerdote que tienen unas campanitas que hacen saber que él viene. El Sumo Sacerdote de Israel representa a la gente delante de Dios, Dios le llama a esto las vestimentas de gloria y belleza. Nosotros hicimos nuestro mejor para hacer una reproducción de la vestimenta original, pero una vestimenta original de estas, cuesta millones de dólares, debe tener oro sólido, por favor no nos ataquen o quieran asaltarnos después del servicio porque esto no es de oro.

¿Quién es el primer sumo sacerdote en el Antiguo Testamento? Aarón, incluso el nombre en hebreo “Aarón” significa: “El más alto” y se refiere a Jesucristo, cuando miras Arón en el Antiguo Testamento, es una representación del sacerdocio de Jesucristo, pero Arón es del sacerdocio de los Levitas, y Jesucristo es del sacerdocio de Melquisedec, y su Sacerdocio es para siempre. Dios dedicó un capítulo entero para enseñar acerca de esta vestimenta del sumo Sacerdote en Éxodo 28, pueden ustedes leer el capítulo completo, vamos a leer una porción de esto, pero en este capítulo está toda esta vestimenta a detalle, así que todo lo que yo les hablo acerca de esta vestimenta, los detalles vienen de este capítulo. Así que no olviden a quien representa él, a nuestro Señor Jesucristo hoy a la diestra de Dios.

¿Para qué queremos aprender lo que él está haciendo, dónde está él y lo que él es? porque esto es beneficioso para tu propio interés, porque quien él es, si tú eres un creyente, quien él es eres tú a los ojos de Dios. ¿Quién es Jesús? Es lo que tú eres delante de Dios, lo más que aprendes quién es Jesús, lo más que te encuentras a ti mismo.

El mundo dice: “tengo que buscar en el mundo quien soy yo, buscarme a mí mismo”. El mundo quiere definirte a ti mismo y que te encuentres a ti mismo en el mundo, pero el camino o la forma de Dios para encontrarte a ti mismo, es encontrar a Jesús. Cuando ves a Jesús conoces a Dios y te conoces a ti mismo, y aprendes que tan pequeño es el diablo, amén. Todo cae en su perspectiva correcta cuando miras a Jesús.

Otra cosa es esta, es de tu interés y beneficio estudiar a Jesús porque todo lo que él tiene tú lo tienes, porque tú estás en él, porque él te representa, amén. Dios no te está mirando a ti delante de él, Dios te mide mirando a Jesús. Es una pregunta incorrecta para nosotros cuando nos preguntamos “¿soy aceptable a Dios? ¿Dios me acepta hoy?”, todas estas son preguntas incorrectas, porque te hacen consciente de ti mismo y te ponen bajo la ley, la pregunta correcta para nosotros es esta: ¿es Jesús aceptable delante de Dios? Si él es aceptable, yo lo soy también, tú también lo eres. Jesús hoy a la diestra de Dios, ¿está en el favor de Dios? ¡Si!, entonces tú también estas en esa posición. ¿Puede Jesús a la diestra del Padre, tener alguna condenación? No, nunca más, la misma cosa es para ti, tú nunca vas a caer en condenación, nunca más serás condenado, porque como él es, así somos nosotros en este mundo, amén. Por eso estudiamos a Jesús porque en él sabemos quiénes somos nosotros y qué es lo que tenemos, ¡alabado sea el nombre del Señor Jesús!

Ahora, cuando ustedes vean las vestimentas del sumo sacerdote, no piensen que Jesús está vestido así en el cielo. La mayoría de las partes donde se refiere a las vestimentas de Jesús, dice que está vestido de blanco, dice que su cabello es blanco, por ejemplo. En el libro de Apocalipsis dice que “su cabeza y sus cabellos eran blancos como blanca lana”. Y el que él tenga su cabello blanco no significa que esta viejo, porque en el cielo nadie envejece, pero esa es la descripción de Juan cuando vio a Jesús brillando, y la Palabra dice que su vestido era blanco como la nieve. Pero en realidad, todo lo que ustedes ven en la vestimenta del sumo sacerdote, es verdad en el interior de nuestro Salvador que está ahora en el cielo como nuestro Sumo Sacerdote. La razón por la cual se pusieron todas estas preciosas gemas en la parte exterior, es para mostrarte qué es lo que él tiene en su corazón, lo que esta intrínsecamente en él.

La semana pasada vimos acerca de la lámina de oro, que tiene sobre su cabeza el sumo sacerdote, pero Jesús no viste esta lámina de oro, esta es una representación de sus pensamientos a la diestra de Dios hoy. Así que comencemos de ahí y aprendamos.

Éxodo 28: 36 Harás además una lámina de oro fino, y grabarás en ella como grabadura de sello, SANTIDAD A JEHOVÁ.

Dice: “grabarás en ella”, mantengan esto en mente. Así que esta lámina de oro estaba hecha de oro sólido para ponerlo en la cabeza del sumo sacerdote y tenía estas palabras: “SANTIDAD AL SEÑOR” en hebreo, esto significa o representa los pensamientos de Jesús que en la presencia de Dios son siempre santos.

37 Y la pondrás con un cordón de azul, y estará sobre la mitra; por la parte delantera de la mitra estará.
38 Y estará sobre la frente de Aarón, y llevará Aarón las faltas [iniquidades] cometidas en todas las cosas santas, que los hijos de Israel hubieren consagrado en todas sus santas ofrendas; y sobre su frente estará continuamente, para que obtengan gracia delante de Jehová.

Miren, dice que cuando él tenía esta lámina de oro, iba a cargar todas las iniquidades de los hijos de Israel. Permítanme ayudarles a entender esto, ustedes saben que cuando adoras a Dios le estas ofreciendo una cosa santa, sabes que cuando le oras a Dios le estas ofreciendo una cosa santa, cuando alabas al Señor y le cantas estas ofreciendo una cosa santa, cuando le estas dando a Él, le estas dando una cosa santa, y en todas estas cosas santas, ustedes saben, que tenemos imperfecciones, en todas. Podemos alabar a Dios con motivos incorrectos, podemos alabar a Dios con una mente distraída, podemos dar por motivos impuros, y podemos dar también por un buen motivo, con buenos motivos y malos motivos a la vez, así que en todo nuestro dar santo, lo que podemos decir es que nuestro dar no es realmente santo, pero, ¿quién lleva nuestras iniquidades?  lo que dice el versículo.

38 Y estará sobre la frente de Aarón, y llevará Aarón las faltas [iniquidades] cometidas en todas las cosas santas, que los hijos de Israel hubieren consagrado en todas sus santas ofrendas…

Los hijos de Israel representan a ustedes y a mí, la gente de Dios hoy.

…y sobre su frente estará continuamente, (en inglés dice: “estará siempre”) para que obtengan gracia delante de Jehová.

¿En la frente de quien iba a estar esto? en la frente del sumo sacerdote, en la frente de Jesús. En el día de hoy ustedes y yo estamos ahí, ustedes y yo en él somos aceptables ante el Señor, así que en su frente está mi aceptación. Ahora, vamos a poner una ilustración aquí. Cuando sea que venimos a la presencia de Dios, el problema que tenemos delante de Dios no es solamente que hablamos muchas cosas incorrectas, nosotros podríamos aprender a guardar nuestra boca por un rato, muchos de nosotros podemos aprender a hablar correctamente en la presencia de Dios, o simplemente guardar silencio. Así que nuestro problema no se refiere al área de hablar, y no se refiere al área de acción porque tampoco hay mucha acción si estas delante de la presencia de Dios, probablemente estas arrodillado o estás de pie o sentado, pero el problema está ¿dónde? ¡en tus pensamientos!, ¿cuantos de ustedes están de acuerdo conmigo?

“Cuando oro, Pastor Prince, tengo un problema con mis pensamientos”, algunas veces simplemente vienen malos pensamientos, incluso pensamientos inmundos, y hemos aprendido que el diablo está tratando de detenernos de disfrutar la presencia de Dios, y no siempre es que tengamos pensamientos de lujuria o algo así, muchas veces tenemos pensamientos que nos distraen, y en la presencia de Dios esto no es santo. Cuántos de ustedes están orando: “gracias Padre celestial, te doy gracias por tal y cual cosa, estoy aquí en tu presencia y te doy gracias por tus bendiciones”, y de pronto pasa un pensamiento, “ay tengo hambre, quizá una comida china estaría muy sabrosa, a ¿dónde iré? A este restaurante que abrieron nuevo, iré ahí o podríamos ir al otro que esta allá”, y de pronto reaccionas, “¿qué estoy haciendo?, ¡estoy en la presencia de Dios, y estoy distrayéndome!” ¿a alguno de ustedes les ha pasado esto? a mí me ha pasado, y creo que quizás también alguno de ustedes alguna vez les ha pasado. Ninguno de nosotros hace oraciones perfectas [con su entendimiento], así que podemos llegar a estar distraídos mientras venimos a la presencia de Dios, y no sabemos si estamos orando la cosa correcta o si Dios ha escuchado nuestra oración, y es bueno recordar que a la diestra de Dios esta Jesucristo, el Sumo Sacerdote y que sus pensamientos son siempre santos. En otras palabras, la Escritura dice que “en su frente llevará nuestra aceptación”, en otras palabras, Dios no está mirando tus pensamientos para aceptarte, Dios está viendo los pensamientos de Jesús, el Sumo Sacerdote, para aceptarte. ¡Estas son buenas noticias! ¡Si!, ¡amén!

Cuando vengo a la presencia de Dios ya no me condeno, le doy gracias a Dios que Jesús es aquél que hace mis oraciones aceptas delante de Él, en otras palabras, Dios no ve mi distracción, ¿entienden? Porque mi Sumo Sacerdote cubre eso por mí, mi Sumo Sacerdote hace una expiación, porque su frente es santidad al Señor, su frente es mi aceptación, y estas son muy buena noticias, amén.

Vayamos un paso más adelante, Jesús está sentado a la diestra de Dios en las alturas, Jesús está ahí para recibir nuestras oraciones. ¿Dónde está Dios? En Su trono y Jesús a Su mano derecha. Jesús se sentó a la diestra de Dios, y la Biblia dice que es Jesucristo quien nos representa hoy desde ese lugar. Él es nuestra verdadera identidad a los ojos de Dios. Jesucristo no está en el centro del universo, la Palabra le llama a su posición a la diestra del poder de Dios, y él está ahí como ser humano representándote, un Sumo Sacerdote no puede ser Dios, Jesucristo el hombre que vino a esta tierra, nació como un bebé, vivió su vida como hombre, e hizo todos aquellos milagros, echó fuera demonios e hizo todas las cosas que él hizo, él hizo todas estas cosas como hombre, él fue ungido con el espíritu santo, siendo hombre fue bautizado con el espíritu santo, él hizo todo esto como un hombre, y él hizo todo en su vida para que su vida pudiera ser tu vida ahora, el venció todo y cuando el murió el murió como una ofrenda por el pecado, el murió representándote. Así que en lo que concierne a Dios, el castigo ya fue recibido, Dios nunca va a castigarte a ti por tus pecados porque tus pecados han sido castigados en el cuerpo de Jesucristo, y cuando Jesucristo murió y resucitó de los muertos, Dios estaba con Jesús, mientras él estaba cargando todos nuestros pecados en la cruz en su espalda. El cargo nuestra enfermedad, nuestra maldición, pecados, y después que el clamó “Consumado es”, el trabajo quedó consumado, hecho, él entregó el espíritu murió y Dios aceptó su obra. ¿Cómo sabemos que Dios acepto esa obra? Porque Él le levanto de entre los muertos, muy por encima de cualquier principado y potestad. Y el Padre hizo sentar a Su hijo a su diestra para mostrar lo perfecta que es su obra.

El mismo cuerpo que cargó todas nuestras faltas y pecados y enfermedades resucitó de entre los muertos, y está sentado a la diestra de Dios, todos tus pecados han sido borrados, limpiados, ¿sabes cómo puedes saber eso? porque aquel que cargo tus pecados ya no los carga más, él terminó con todo eso ¡amén! tus pecados se han ido, él se los ha llevado, él fue resucitado de entre los muertos. La idea de esto en el libro de Romanos es que Jesús no hubiera sido resucitado de entre los muertos, si tus pecados no hubieran estado lavados. El hecho de que Dios resucitó a Jesús es una prueba para todos nosotros que nuestros pecados han sido limpiados en la cruz. El tema no es más el pecado, ahora el tema es la fe, ¿crees lo que Dios ya ha hecho?

Ahora, ¿qué está haciendo Jesús ahora a la diestra de Dios? No olvides esto: él es un hombre por completo, y como nuestro Sumo Sacerdote, él es un ser humano delante de la presencia de Dios representándote a ti y a mí. Cuando Dios ve a Jesucristo ¿él es aceptable a Sus ojos? ¡Oh sí!, ¡si lo es!, es así como somos aceptados delante de Dios, Cristo es la medida para aceptarnos a ti y a mi delante de Dios, Cristo es la medida para el favor de Dios hacia nosotros, ¿Jesús tiene favor de Dios hoy? Esa es la medida que tienes del favor de Dios en tu vida.

Así que vamos otro paso más adelante hablando de nuestro Sumo Sacerdote, quiero que aprendamos ahora qué es lo que ocurre cuando oramos aquí, porque el diablo siempre estará tratando de detener a la iglesia de que ore. Hay demasiadas complicaciones en la forma de orar, cuando la oración es la cosa más simple. Cuando un hijo necesita algo simplemente se lo pide a su padre, él tiene una relación con su padre y él simplemente se acerca a él y le pide, le hace su petición, y hoy en día tenemos toda clase de enseñanzas acerca de lo que es la oración, ciertas posturas que deberíamos tener o cuánto tiempo deberíamos orar, decimos que hay este tipo y este tipo de oración, cuando orar es nada mas que hablar con Dios, y sabemos quién es el que quiere complicar la oración, así que mantengamos la oración simple, ¿puedo tener un gran amén?

Ahora voy a mostrarles qué es lo que ocurre cuando ustedes oran y sus oraciones nos son perfectas. Voy a mostrarles qué es lo que ocurre cuando ustedes adoran a Dios y su adoración no es perfecta. ¡Gracias a Dios que tenemos un Sumo Sacerdote! ¡él hace tus oraciones perfectas! Esto es lo que ocurre: tú estás aquí abajo en la tierra orando, y tú estás orando en el nombre de Jesús por algo, vamos a poner un ejemplo, digamos que tú y tu esposa quieren comprar una casa, y no saben dónde sería bueno comprarla, así que ustedes dicen: “Dios y Padre, yo soy un cristiano joven y vengo a ti en el nombre de Jesús, no sé qué decir, pero me enseñaron que debo venir en el nombre de Jesús, así que así lo hago”, y ahora su oración está siendo escuchada porque él está orando en el nombre de Jesús, de aquél que está a la diestra de Dios. Él dice: “Padre yo simplemente te hago esta oración porque yo no sé en qué parte de Singapur debo comprar mi casa, yo no sé dónde es un buen lugar, Tú sabes todo acerca de construcción, acerca de los lugares, acerca del futuro, Señor tú lo sabes todo, tú sabes qué es lo mejor para nosotros, yo soy tu hijo y tú eres mi Padre no sé qué orar, pero te oro en el nombre de Jesús, así que tu pondrás todo en el lugar correcto, yo oro esto en el nombre de Jesús”, y esa oración va a ir hasta el cielo, va directo al cielo tu oración. Cristo está sentado justo a la diestra del Padre, y esa oración llega a las manos de Jesús, y ustedes pueden encontrar esto en Levítico capítulo 1, que cuando el sumo sacerdote recibe una ofrenda de la gente común, el quitaría lo que era innecesario antes de ofrecerla a Dios, esta era la función del sacerdote en el Antiguo Testamento, así que tus oraciones llegan a las manos de Jesús.

En el Antiguo Testamento cuando ofrecían un ave como una ofrenda, el Sacerdote removería todo lo que no se iba a ofrecer lo que es innecesario lo que no debía ir la presencia de Dios, pero el que ofrecía, simplemente la ofrecía, la llevaba. Una de las obligaciones del sumo sacerdote en el Antiguo Testamento era ofrecer o quitar lo que era innecesario de la ofrenda, antes de ofrecerla a Dios.

Quizá esa oración que hiciste es un desastre. Algunos gigantes de oración, hacen oraciones que son un desastre, pero al terminar esa oración ellos dicen “en el nombre de Jesús”, y Jesús dijo: “Todo lo que pidiereis en mi nombre lo recibirás para que vuestro gozo sea cumplido”. Así que cuando esta oración llega a manos de Jesús, ¿qué hace él? Él remueve las cosas superfluas, las cosas innecesarias, aquello que no debe llegar a la presencia de Dios, él las remueve, y él solamente remueve las cosas negativas a causa de lo que él es. Jesús siempre es aceptable a Dios, Jesús es precioso ante Dios, Dios encuentra un infinito deleite en Su Hijo Jesucristo, por eso está sentado ahí, a un lado de su Padre, amén, él es una agradable fragancia a Dios, y no solamente él remueve aquello que es innecesario, él le añade su perfume, él le añade su perfección, él le añade su belleza a tus oraciones, así que cuando él va a Dios para ofrecer tus oraciones, tus oraciones son ahora ¿qué? ¡hermosas! lo innecesario ha sido removido y lo que tú has dicho ha sido añadido con el perfume de Jesús, y cuando él ofrece esa oración a Dios, el Padre, es como una oración de Jesús, y ustedes saben de la Biblia que cuando sea que Jesús oraba, Dios respondía, amén, así que tú vas a recibir tu respuesta.

¿Cuántos de ustedes han orado en el nombre de Jesús, y han recibido una mucha mejor respuesta de lo que ustedes habían pedido? eso es lo que ocurre cuando Jesús ora, amén. ¿Cuántos de ustedes entienden esto? En otras palabras, esta es una de las funciones del Sumo Sacerdote, él hace tu ofrendas santas, perfectas, aceptables a Dios.

Otro ejemplo, digamos que un chico está orando, “oh Padre vengo a ti en el nombre de Jesús, eso es lo que aprendí en la iglesia el domingo pasado, que debía pedirte todo en el nombre de Jesús, vengo a ti pero tengo un gran dilema, tengo una decisión muy difícil que hacer, debo escoger con quién casarme, ahí está María, está Panchita y está Lupe, ¿a quién debo escoger Señor? por favor háblame, no sé qué más orar, pero yo te pido ayúdame a hacer la decisión correcta, tu sabes mi corazón, te lo pido en el nombre de Jesús”, y esa oración sube al cielo y llega justo a las manos de Jesús, ¿qué es lo que Jesús hace con esta oración? Jesús remueve lo que es innecesario, y le añade su perfume, esa oración había sido un desastre, así que le quitó muchas cosas, le añade su perfume y se la muestra al Padre, y el Padre dice: “¡guuauu qué oración tan poderosa!, ángeles, vayan a dar la respuesta”, y esa es la razón por la que Dios responde a tus oraciones, no es porque tú hagas grandes oraciones, no es que tú seas espectacular y maravilloso, el punto es cuán maravilloso es el hombre sentado a la diestra de Dios. ¡Amén!

Yo amo predicar este tipo de sermón, esto aplica a todas las cosas santas que ofrecemos. Otra de estas cosas es la adoración, cuando tu alabas y adoras a Dios, cuando dicen en la iglesia vamos alabar y adorar a Dios, tu levantas las manos, pero, ¿cuantos de ustedes saben que incluso nuestras oraciones y nuestra adoración no es perfecta?, y cuantas veces nosotros comenzamos a adorar a Dios y a alabarlo, y comenzamos por el espíritu y terminamos por la carne. La gente adora a Dios especialmente si hay una cámara por ahí, sus manos están abajo pero cuando la cámara se acerca ellos levantan los brazos, y les voy a decir una cosa, algunas veces están adorando a Dios y están pensando, “ah ¿luciré bien en la cámara? ¿mi cabello estará bien para salir en cámara?, y dices “no puedo llorar porque si no el maquillaje se va correr”. Y permítame decirte esto, yo no estoy diciendo todo esto para condenar, no, no, por favor no me malentiendan, pero ustedes estarán de acuerdo conmigo en que todas estas cosas: alabanza, adoración y oración están tentadas a mezclarse con nuestras imperfecciones, así que no son perfectas. Entonces esas oraciones van directo a Jesús, y esto es lo que hace Jesús: él toma tu oración, tu adoración y remueve todo aquello que es superficial y le añade su perfume, se voltea y se lo da al Padre, y el Padre recibe esa adoración como la más pura. Aleluya.

Y esto es el por qué, iglesia, desde que eres renacido del espíritu de Dios, tu puedes adorar a Dios, puedes orar en el nombre de Jesús. “Pastor Prince, escuché en algún lugar que tu debes tener los motivos más puros para ir a Dios”, permítanme decirte esto, ese tipo de enseñanzas causan frustración en la gente, y los desalienta de ir a Dios, porque tú no sabes cómo purificar tus oraciones perfectamente, el único que sabe hacer eso es el Hombre que está sentado a la diestra de Dios. Yo creo que Dios simplemente quiere una fe simple, Dios quiere que sepas que simplemente cuando elevas tu petición, tu oración, y lo haces en el nombre de Jesús, Él la acepta, Él escuchó, has orado en el nombre de Jesús y Él ha oído tu oración, la ha aceptado y Dios va a responder tu oración.

El 31 de Julio yo ore por mi mamá temprano, al día siguiente, en ese domingo en esos cuatro sermones que di, tuve una revelación muy grande acerca de lo que es el Sumo Sacerdote, y el lunes siguiente yo ore por mi mamá, y me di cuenta que la respuesta no es por causa de mi o de mis oraciones. Si ustedes piensan que las oraciones de su Pastor son las únicas que son aceptadas, están en un error, no es la oración de tu Pastor o de cualquiera de otra persona en esta tierra, son las de Jesús, es lo que él hace con esas oraciones y eso estuvo en mi conciencia realmente de una forma muy fuerte, y fui capaz de orar de una forma muy denodada. El saber esto nos hace orar con denuedo y con libertad, con denuedo y con fuerza. Lo que el diablo quiere hacer aun con los creyentes jóvenes, con los cristianos jóvenes, él quiere venir a ti y decirte, “no ores hasta que no sepas porqué es lo que debes orar, ves, si tus motivos están todos equivocados, vas a orar por la cosa incorrecta. ¿Cómo puedes alabar a Dios si ni siquiera te sabes la letra de la canción?, vas a cantar mal, en vez de decir “tu eres mi Roca” vas a decir “tu eres mi piedra”. Pero al aprender todas estas cosas acerca del Sumo Sacerdote, cuando el diablo venga, tu puedes decir: “vete de aquí diablo porque yo puedo orar desde el fondo de mi corazón a Dios y aun cuando mi oración no este correcta, y no sea perfecta, Jesús la hace correcta y Jesús prospera mi oración y Dios escucha mi oración” amén.

¿Qué es lo que Dios nos dice? Que cuando haya una necesidad ¡oremos!, cuando tu hijo necesita sanidad no digas “voy a llamar por teléfono y voy a buscar a mi Pastor o a tal o cual persona, no sé qué hacer”. Ahora, no condenamos a la gente, no se trata de esto, no condenamos a nadie porque recurren a nosotros para que oremos por ellos, estamos aquí para ayudar a la gente enferma y en debilidad, ¿pero saben una cosa? No deseen permanecer débiles, ¡crezcan en el Señor!, ¿puedo tener un gran amén?

El diablo quiere que tu pienses que la oración de tal o cual persona es muy poderosa, ¡no!, hay un sólo mediador entre Dios y los hombres y eso es Jesucristo hombre. Así que es Jesús quien hace todas tus oraciones aceptables, toda tu adoración es aceptable, ¿no es maravilloso que cuando levantas tus manos no tienes que preocuparte, y no tienes que ser muy introspectivo para mirarte a ti mismo?, simplemente adoras a Dios con todo tu corazón, sabiendo que el Señor Jesús purifica toda tu adoración y tu oración.

Así que la cosa es, ora, si necesitas imponer las manos sobre tu hijo, ¡imponlas sabiendo que tus oraciones son aceptadas a causa de Jesús! Puedes orar: “Padre te oro por mi hijo, haz que mi hijo esté bien, no se completamente cómo orar, pero tu respondes en oración, tu entiendes mi oración, sana a mi hijo en el nombre de Jesús”. No se trata de la forma o de cómo oras, sino que lo hagas en el nombre de Jesús. Eso es lo que hace la diferencia. Y tu oración va a llegar hasta Dios, Jesús va a presentar esa oración delante del Padre.

Ahora, vamos a ver otra verdad. El Sumo Sacerdote tiene de hecho siete piezas en su vestimenta, las piezas están registradas en:

Éxodo 28:4 Las vestiduras que harán son estas: el pectoral (1), el efod (2), el manto (3), la túnica bordada (4), la mitra (5) y el cinturón (6) …
36 Harás además una lámina de oro fino (7), y grabarás en ella como grabadura de sello, SANTIDAD A JEHOVÁ.
5 Tomarán oro, azul, púrpura, carmesí y lino torcido,
6 y harán el efod de oro, azul, púrpura, carmesí y lino torcido, de obra primorosa.

Tenía estas piezas la vestimenta del Sumo Sacerdote. La lámina de oro significa que tus pensamientos son aceptados, así que cristianos escuchen, deja de mirarte a ti mismo con todos tus cientos y miles de fallas y equivocaciones, y pon tus ojos en tu Sumo Sacerdote, porque él es toda la aceptación que tú tienes, porque él es Santo al Señor, en él está tu favor de Dios, en él está tu eterna aceptación delante Dios. Así que deja de mirarte a ti mismo, no te mires a ti mismo, deja de mirarte con todos tus pecados e iniquidades, con todos tus ires y venires, pon tus ojos en tu Sumo Sacerdote quien es perfecto, quien es sin culpa, quien no tiene pecado, quien es un deleite perfecto al Padre, en él se encuentra todo el favor de Dios hacia ti. Amén.
La cosa en la que quiero enfocarme ahora es esta:

Éxodo 28:7 Tendrá dos hombreras que se junten a sus dos extremos, y así se juntará.
8 Y su cinto de obra primorosa que estará sobre él, será de la misma obra, parte del mismo; de oro, azul, púrpura, carmesí y lino torcido.
9 Y tomarás dos piedras de ónice, y grabarás en ellas los nombres de los hijos de Israel;
10 seis de sus nombres en una piedra, y los otros seis nombres en la otra piedra, conforme al orden de nacimiento de ellos.

Saben, estas dos piedras tenían que estar en las hombreras del sumo sacerdote, y estas tenían los nombres de las doce tribus, seis nombres del lado izquierdo, y seis nombres del lado derecho. Los hijos de Israel nos representan a ustedes y a mí, en otras palabras, hoy Jesús lleva cada uno de nuestros nombres en sus hombros. En la Biblia los hombros hablan de fuerza, de poder.

Saben, a Jesica le gusta mucho que la cargue en mis hombros. Los niños aman esto, que los pongas en tus hombros, porque así están por encima de todos los demás, ellos se sienten amados, se sienten con fuerza, con poder, cuando están en los hombros de aquél que los ama. Es la misma cosa con nosotros, Jesús te tiene en sus hombros.

Isaías habla del gobierno que va a tener Jesús en sus hombros. (Isaías 9:6)

En pocas palabras, Jesús gobierna todo el universo, la Biblia dice que sus hombros son los que regirán, los que gobernarán el mundo entero, todo en el universo es sostenido por sus hombros, por su fuerza. Así que aun cuando tú seas un cristiano débil, no me interesa que tan débil tú crees que eres, si tú eres la persona más débil, más indefensa, estas sostenido por Aquel que sostiene a todo el universo, ¿me escuchas? Amén. Jesús te lleva en sus hombros,

¿Qué es lo que hace el buen pastor cuando encuentra a su oveja perdida? pone a esa oveja sobre sus hombros, y ahora esa oveja está más segura que las ovejas que están alrededor, él la lleva en sus fuertes hombros, aleluya. ¿Y qué es lo que tiene que hacer la oveja?, simplemente descansar en esos hombros.

Cuando yo era un niño, mi papá me cargaba en sus hombros y yo me dormía ahí, y a mi papá no le importaba porque yo era su hijo, y yo también hago esto con mi hija, la dejo ahí y a veces se duerme ahí, es lo mismo que hace Jesús contigo. Aparte de Dios, no hay nadie que te ame más que Jesús. Jesús te ama más de lo que nadie puede amarte, ¿puedo tener un gran amén?

Así que no olviden que los hombros representan la fuerza y el poder de Jesús, y las piedras de ónix tienen tu nombre y él tiene tu nombre ahí en sus hombros.

 Traducción: Claudia Juárez Garbalena
Transcripción: Élida Scarano

Video "Vestiduras sacerdotales":



jueves, 13 de abril de 2017

LA RAZÓN DE LA RESURRECCIÓN. De Joseph Prince



Romanos 4:25 el cual fue entregado por nuestras transgresiones, y resucitado para nuestra justificación.

La Biblia nos dice que Cristo fue entregado por nuestros pecados y resucitado de los muertos para nuestra justificación. Quizá ya sabrás por qué Jesús murió por nuestros pecados, pero ¿sabes el significado de que Dios lo resucitara de entre los muertos?

Permíteme darte una ilustración para ayudarte a comprender el significado de la resurrección de Jesús.

Digamos que estás viviendo en un país extranjero. Un día, tu rompes una regla importante del lugar. Tú apelas al rey por misericordia. Él dice: "Una regla es una regla. No puedo quebrantar la regla por ti. ¿Qué dirán otros sobre mi integridad? Sin embargo, si encuentras a un sustituto que lleve tu castigo, que es tres meses en la cárcel, lo permitiré”.

Por la gracia de Dios, encuentras un sustituto voluntario. Él va a la cárcel en tu nombre y no lo ves por algún tiempo. Días, semanas y meses pasan.

Ahora, ¿cómo o cuándo sabrás que tu crimen ha sido totalmente pagado? ¿Cuándo podrás descansar tranquilo con respecto a tu crimen? ¡Será cuando veas a tu sustituto caminando libre otra vez! Cuando lo veas salir de la cárcel, sabrás que la sentencia ha sido cumplida. Sabrás que ahora estás justificado y que nadie puede acusarte por tu antiguo crimen. Ya no tendrás miedo de que el rey o sus guardias vengan tras de ti porque sabes que el que fue castigado en tu lugar ahora está caminando libre.

Amado, Jesús, tu sustituto, pagó la deuda que no podías pagar. En la cruz, él llevó los pecados de toda tu vida. Dios los puso todos en Jesús, y Jesús recibió el castigo por cada uno de esos pecados hasta que Dios quedó plenamente satisfecho. Y porque estaba tan complacido con lo que Jesús había hecho, lo resucitó de entre los muertos.

Hoy, la tumba de Jesús permanece vacía. ¡Él no está allí porque ha resucitado! Su resurrección y tumba vacía serán para siempre nuestra garantía de que hemos sido plenamente justificados. Ya no tienes que tener miedo de que Dios te juzgue por tus pecados. ¡Su justicia está de tu lado hoy!

Isaías 53:4 Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido.
53:5 Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.
53:6 Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros.


Extraído del sitio “Joseph Prince Ministries”


Romanos 5:7 Ciertamente, apenas morirá alguno por un justo; con todo, pudiera ser que alguno osara morir por el bueno.

5:8 Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.

2 Corintios 13:4a Porque aunque fue crucificado en debilidad, vive por el poder de Dios.

2 Corintios 5:21 Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.



El año 5777 judío es nuestro presente año 2017. Nuestro Señor Jesucristo ofreció su vida en olor fragante como Cordero de Dios, un 14 del mes judío de Nisán. ¡Estuvo muerto 72 horas (tres días y tres noches completas), y resucitó un 17 de Nisán, un día como hoy hace 1989 años! ¡Cristo no solo es la Cabeza del Cuerpo, sino el centro mismo del cristianismo! ¡SU MUERTE Y RESURRECCIÓN MARCAN UN ANTES Y UN DESPUÉS PARA LA CREACIÓN ENTERA!!!! ¡SIN EL NO HAY VIDA!!!! ¡SIN EL NO HAY REDENCIÓN!!!! ¡SIN EL NO HAY ACCESO AL PADRE!!!! ¡SIN ÉL NO HABRÍA ESPERANZA!!! ¡PERO YA QUE EL MURIÓ Y RESUCITÓ Y VOLVIÓ A VIVIR, HA TRIUNFADO SOBRE LA MUERTE Y SOBRE TODA POTESTAD Y GOBIERNO DE MALDAD OTORGANDO ETERNA REDENCIÓN A LOS QUE CREEMOS EN ÉL! ¡QUÉ BENDITO SALVADOR TENEMOS!!!! ¡QUÉ BENDITA ESPERANZA TENEMOS EN ÉL!!!! ¡BENDITO SEA NUESTRO GLORIOSO Y MAJESTUOSO DIOS CREADOR DE TODO!! ¡BENDITO SEA NUESTRO GLORIOSO SEÑOR Y REY JESUCRISTO QUE REGRESARÁ ENTRE LAS NUBES! ¡QUE VENDRÁ COMO REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES A ESTA TIERRA A GOBERNAR CON JUSTICIA Y EQUIDAD! ¡ALELUYA!!! ¡TODA LENGUA LE CONFESARÁ! ¡TODA RODILLA SE DOBLARÁ DELANTE DE ÉL! ¡BENDITO NUESTRO HERMOSO REDENTOR JESUCRISTO QUE REGRESA!!!!!!!!!!!!!!!!!

miércoles, 12 de abril de 2017

DIOS ES TU FUERZA. De Joseph Prince


Efesios 6:10 Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza.

Cuando tú dices: "Puedo manejar este problema por mí mismo, Señor", Dios dice: "Está bien, entonces hazlo". Pero cuando dices: "¡Ayúdame, Señor! Te necesito. No puedo hacer esto por mí mismo", Dios dice: "Bien, he estado esperando a que dijeras eso. Tú no puedes, pero Yo puedo. Ahora, ¡obsérvame trabajar!" Así es como Dios es: Él ama cuando dependes de Él.

Verás, cuando piensas que tú eres fuerte y que no necesitas a Dios, Él no puede ayudarte. Pero cuando lo necesitas y lo buscas a Él, Él no te dejará débil y desamparado. Él viene y se convierte en la fuerza de tu vida. Se convierte en la liberación que necesitas.

Un miembro de la iglesia con el hábito de fumar vino a mí un día y dijo: "Pastor Prince, por favor ore para que Dios me ayude. Quiero dejar de fumar”.

Le dije simplemente: "Tú no puedes, pero Dios puede".

Él respondió: "Sí, sé que yo no puedo. Pero con la ayuda de Dios, me disciplinaré y haré todo lo posible para dejar el hábito".

Le dije: "No, tú no puedes, pero Dios puede". Le repetí esto unas cuantas veces hasta que se dio cuenta de que no era su autodisciplina o fuerza de voluntad lo que le ayudaría a superar su hábito de fumar, sino el poder de Dios. Él finalmente entendió que la verdadera liberación de este hábito destructivo no vendría por su propia fuerza, sino por "fortalecerse en el Señor y en el poder de su fuerza".

Cuando volví a verlo unas semanas después, me dijo: “Pastor Prince, desde ese día, ni siquiera intenté parar de fumar. Pero cada vez que levantaba un cigarro, le dije a Dios: "Yo no puedo, pero Tú puedes". Entonces un día, ¡el deseo de fumar se había ido! ¡Jesús me ha librado completamente de mi esclavitud a la nicotina!" Este hombre experimentó verdadera liberación, no sólo una forma exterior de disciplina y fuerza de voluntad.

Así que cuando tú dices: "yo puedo hacer algo con mi situación", todavía estás confiando en tu fuerza humana. Pero cuando le dices a Dios: "No puedo, pero Tú puedes", acabas de hacer conexión con el verdadero suministro de tu fuerza: Dios. ¡Y mientras descansas en Su fuerza, verás Su poder manifestándose en tu vida!

Extraído del sitio “Joseph Prince Ministries”



sábado, 8 de abril de 2017

VE A DIOS COMO UN BUEN PADRE. De Joseph Prince



Lucas 15:31: El entonces le dijo: Hijo, tú siempre estás conmigo, y todas mis cosas son tuyas.

Fe es creer que tenemos un Dios bueno, y que Él protege y provee para aquellos que confían en Él. ¿Recuerdas la parábola del hijo pródigo? (Lucas 15:11-32). Jesús la compartió para ilustrar cuán bueno es nuestro Padre celestial. El hijo descarriado había malgastado la herencia de su padre antes de que decidiera regresar a casa para pedirle a su padre que lo hiciera como uno de sus jornaleros.

Pero antes de que él siquiera llegara a casa, su padre lo vio desde lejos, corrió hacia él y lo abrazó. Y en lugar de convertirlo en un sirviente, el padre se volvió hacia sus siervos y dijo: “Sacad el mejor vestido, y vestidle; y poned un anillo en su mano, y calzado en sus pies. Y traed el becerro gordo y matadlo, y comamos y hagamos fiesta”.

Ahora, cuando el hijo mayor regresó del trabajo y se enteró de la celebración, se enojó y se negó a entrar en la casa. Cuando su padre salió a preguntarle qué ocurría, el hijo mayor se quejó: "He aquí, tantos años te sirvo, no habiéndote desobedecido jamás, y nunca me has dado ni un cabrito para gozarme con mis amigos. Pero cuando vino este tu hijo, que ha consumido tus bienes con rameras, has hecho matar para él el becerro gordo.”

Observa lo que su padre le dijo: "Hijo, tú siempre estás conmigo, y todas mis cosas son tuyas. Mas era necesario hacer fiesta y regocijarnos, porque este tu hermano era muerto, y ha revivido; se había perdido, y es hallado.”

¿Puedes ver cómo el hermano mayor percibió a su padre? Vio a su padre como un hombre duro y tacaño. Creía que tenía que trabajar para conseguir algo bueno de su padre. ¡No se dio cuenta de que ya tenía una herencia! ¡Podría haber matado al becerro en cualquier momento para una celebración!
Como el padre en la parábola, Dios ya te ha dado una herencia en Cristo. No dejes de disfrutarla dudando de la bondad de Dios o creyendo que debes ganártela. ¡Ve el corazón de tu Padre lleno de amor y bondad hacia ti, y celebra tu herencia hoy!


Extraído del sitio “Joseph Prince Ministries”



viernes, 7 de abril de 2017

TIEMPO DE USAR TU AUTORIDAD. De Joseph Prince


Éxodo 14:15,16: Entonces Jehová dijo a Moisés: ¿Por qué clamas a mí? Di a los hijos de Israel que marchen. Y tú alza tu vara, y extiende tu mano sobre el mar, y divídelo, y entren los hijos de Israel por en medio del mar, en seco.

El problema con el cuerpo de Cristo hoy no es que no estemos orando. Estamos orando. Pero muchos de nosotros estamos haciendo oraciones desesperadas. Estamos orando: "!Dios, ayúdame... Dios, por favor ... Dios, haz algo acerca de mi problema!"

Si estás sonriendo ahora, muy probablemente, sabrás de qué estoy hablando y probablemente tú mismo habrás hecho un par de estas oraciones. Amigo mío, Dios no quiere que hagas oraciones suplicantes todo el tiempo. Él quiere que uses la autoridad que Él te ha dado para hacer oraciones poderosas, para que ordenes denodadamente y "extiendas tu mano" y veas suceder milagros.

Cuando Moisés estuvo de pie ante el Mar Rojo con el ejército de Faraón persiguiéndolos fieramente, la Biblia nos dice que él clamó a Dios. Pero Dios le dijo: "¿Por qué clamas a mí?"

Hay un tiempo para que clames a Dios y hay un tiempo para que uses tu autoridad. Dios le dijo a Moisés: "Di a los hijos de Israel que marchen. Y tú alza tu vara, y extiende tu mano sobre el mar, y divídelo".

La "vara" que tienes hoy es el nombre de Jesús. Mientras das la orden en el nombre de Jesús, tu "mar" se abrirá y pasarás por él en tierra seca a través de tu problema.

¿Te das cuenta de que Jesús no dijo: "Ve y ora por los enfermos"? Él dijo: "Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia" (Mateo 10:8). Entonces deja de rogar y de pedir todo el tiempo, y comienza a usar la autoridad que tienes en Cristo.

Jesús le dijo a la iglesia: "Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id..." (Mateo 28:18-19). Amigo mío, Dios quiere que vayas y uses la autoridad que Él ya te ha dado. ¡Y mientras vas, los milagros fluirán!

Extraído del sitio “Joseph Prince Ministries”

Audios sugeridos sobre el tema:

LA AUTORIDAD DEL CREYENTE:

¿Qué es para Dios una oración ferviente?:



jueves, 6 de abril de 2017

JESÚS: REY Y SEÑOR SOBRE LA TORMENTA. De Joseph Prince


Mateo 14:27 Pero en seguida Jesús les habló, diciendo: ¡Tened ánimo; yo soy, no temáis!

¿Estás pasando por un momento oscuro y difícil en tu vida? Tal vez la tormenta es furiosa y no te da descanso y estás temblando de miedo. Sientes que en cualquier momento, puedes desquebrajarte y hundirte porque no puedes vencer esta tormenta.

Sé confortado por que Jesús ve lo que estás atravesando y él siempre viene a ti en tu hora más oscura. Él hizo eso por sus discípulos una noche tempestuosa en el Mar de Galilea. Jesús vino, caminando sobre las tempestuosas aguas, caminando por encima del problema que amenazaba con sobrepasarlos. ¡Él es verdaderamente el Rey y Señor sobre las tormentas!

Cuando tus ojos están puestos en Cristo, incluso aunque las tormentas estallen y los vientos soplen, sabrás que tú estás por encima de tus problemas y circunstancias. Cuando la gente te pregunte cómo estás sorteando las circunstancias, diles: "Yo no estoy bajo las circunstancias. ¡Estoy por encima de ellas porque mi Dios está por encima de todo!"

No tengas miedo. Jesús vendrá a ti caminando en las aguas tempestuosas. Escucha su voz reconfortante diciéndote: "¡Ten ánimo! soy yo; no temas".

Y mientras contemplas a Jesús, te vuelves como él. Te encontrarás a ti mismo haciendo cosas que no sabías que podías hacer. Como Pedro, caminarás sobre el agua. Esto sucede cuando estás ocupado en la persona de Jesús, en sus recursos, amor, sabiduría, habilidad, poder y majestad.

Amigo mío, incluso en los momentos en que apartas tus ojos de Jesús, él nunca aparta sus ojos de ti. Y cuando clamas a él, él te extenderá inmediatamente su mano para agarrarte. No te hundirás.


Puede haber ocasiones en las que no puedas encontrar el camino de regreso. Jesús entonces te tomará la mano y te llevará de regreso al bote. Y como Pedro, te darás cuenta de que con tu mano en la suya, ¡la tormenta se cesará!

Extraído del sitio “Joseph Prince Ministries”