DE GRACIA RECIBIMOS, DE GRACIA DAMOS
MATEO 10:8

viernes, 9 de diciembre de 2016

La fe es superior a la Ley (traducción simultánea). De Joseph Prince

¡Dios les bendiga!

Reciban un caluroso saludo con el amor de Cristo. Les envío el enlace a la traducción simultánea de la enseñanza “La fe es superior a la Ley” de Joseph Prince. Es muy lamentable que los hijos de Dios en esta Era de Gracia, vivamos aun sujetos y esclavizados a la Ley, la cual es un Pacto inferior al nuestro: El Nuevo Pacto que está vigente a causa del completo y perfecto sacrificio de Cristo.

Dios está deseoso de revelarnos esa libertad con la que hemos sido hechos libres en Cristo. Busquemos de todo corazón en Su Santa Palabra y, pidamos a Él revelación y sabiduría para entender qué logró Cristo por nosotros con su muerte y resurrección.

En Cristo,

Claudia Juárez Garbalena

Mi oración por ustedes: 

EFESIOS 1:15-23 (Del N.T. en inglés de J.B. Phillips).

Por eso, desde que escuché de su fe en el Señor Jesús y del amor que profesan a los hermanos cristianos, doy gracias a Dios continuamente por ustedes y nunca me rindo orando por ustedes; y esta es mi oración:

Que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de toda gloria, les dé sabiduría espiritual y discernimiento (agudeza, percepción, revelación) para que conozcan más de él;

Que reciban esa iluminación interior del espíritu que les hará darse cuenta de cuán grande es la esperanza a la que Él les está llamando, pido que vean la magnificencia y el esplendor de la herencia prometida a los cristianos.

Y que tan tremendo es el poder disponible para nosotros los que creemos en Dios.

Ese poder es la misma energía divina que fue demostrada en Cristo cuando Él lo resucitó de entre los muertos y le dio a él, el lugar de más alto honor en el Cielo.

Un lugar que es infinitamente superior a cualquier dominio, autoridad, poder o control, y que lleva consigo un nombre mucho más allá que cualquier nombre que jamás podría utilizarse en este mundo o en el mundo venidero.

Dios ha puesto todo bajo el poder de Cristo y lo ha establecido como cabeza suprema de la Iglesia. Porque la Iglesia es su cuerpo, ¡y en ese cuerpo vive plenamente Aquel que llena todo el universo!



martes, 6 de diciembre de 2016

Dios hace que todas las cosas nos ayuden a bien. De Joseph Prince



Romanos 8:28 Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.

En este versículo, "todas las cosas" son literalmente todas las cosas: lo bueno, lo malo y lo feo. Ahora, no significa que todas las cosas vengan de Dios. Algunas cosas, tales como accidentes, enfermedades y relaciones rotas, no provienen de Él. Ellas son parte del mundo caído en el que vivimos. Pero lo que este versículo nos dice es que “a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados”. Esa es nuestra herencia como hijos amados de Dios.

¿Tiene la gente del mundo esta herencia? No. Cuando les suceden cosas malas, eso es lo que es, cosas malas. Pero cuando las cosas malas suceden a los hijos de Dios, la cosa no termina ahí. Dios puede hacer que esas cosas malas nos ayuden a bien. En otras palabras, el diablo puede lanzarte limones, pero Dios puede tomar esos limones y hacerte una refrescante limonada.

Por ejemplo, si has perdido tu empleo, cree que Dios, que hace todas las cosas nos ayuden a bien, tiene un mejor trabajo para ti. De hecho, hemos recibido testimonios de miembros de la iglesia que han terminado con mejores empleos, y salarios más altos después de que fueron despedidos.

Es importante que recuerdes que Dios no está detrás de nada malo o feo. Pero cuando esas cosas suceden, sabe que Él puede hacer que todas las cosas te ayuden a bien. Y no permitas que nadie te diga que todas las cosas sólo funcionarán para bien si amas a Dios y has sido llamado conforme a Su propósito. Estas dos cosas no son condiciones para recibir sino descripciones de los creyentes. Los creyentes son aquellos que aman a Dios porque saben que Dios los amó primero (1 Juan 4:19). Y son llamados conforme a Su propósito, porque han nacido de nuevo y le pertenecen.


Amigo mío, porque has renacido, todas las cosas en tu vida te ayudarán para bien. ¡Esta es tu herencia como un hijo amado de Dios!

Extraído del sitio “Joseph Prince Ministries”

sábado, 3 de diciembre de 2016

Habla en alineación con las promesas de Dios. De Joseph Prince




1 Pedro 3:10 Porque: El que quiere amar la vida ver días buenos, refrene su lengua de mal, y sus labios no hablen engaño.

Tengo una revelación de la Palabra de Dios para compartir contigo que cambiará tu vida. Pero permíteme comenzar haciéndote una simple pregunta ...

¿Qué tan a menudo dices “!amo mi vida! ¡Es tan bueno estar vivo!?”

¿Todo el tiempo? ¿O rara vez, si acaso? Es posible que hayas sido criado o incluso enseñado a que se supone que no debemos disfrutar la vida. Y en vez de eso, que el sacrificio e incluso el sufrimiento son las verdaderas señales de que tu vida tiene significado.

Quiero desafiar esta creencia hoy y decirte: la vida cristiana nunca fue diseñada para ser una vida de dolor, pobreza y sufrimiento. De hecho, es exactamente lo contrario.

Juan 10:10 El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.

¡Dios quiere que vivas una vida buena llena de días buenos!

Este es Su buen plan para que vivas en salud, provisión, aumento, favor, paz y gozo, ¡todo esto es tuyo en Cristo Jesús!

Pero aquí está la clave …

Si realmente quieres experimentar todo lo que nuestro Señor Jesús proveyó para ti en su muerte, es importante que aprendas a hablar en alineación con las promesas de Dios.

Aquí tienes una simple declaración:

¡Las palabras que hablas tienen un efecto directo en la vida que estás viviendo y vas a vivir!

¿Dios quiere que ames la vida y veas días buenos? ¡Si, absolutamente! ¿Cómo? ¡Absteniéndote de hablar mal, y hablando las promesas de Dios!

Tu lengua -y las palabras que hablas- tienen el poder de establecer la dirección de tu vida para bien o para mal.

Con tu lengua, puedes bendecir o maldecir. Cuando hablas negativamente sobre alguien o algo, es equivalente a una maldición. Sin embargo, cuando hablas positivamente, lleno de fe, y palabras poderosas, alentadoras, estás declarando bendiciones.

Por lo tanto, cuando hablas las promesas de Dios sobre su vida, el cambio ocurre. El poder de la vida y la muerte, la bendición y la maldición está en las palabras que tú hablas. Así que se lo suficientemente denodado para ...

¡Hablar vida y salud a tu cuerpo!

¡Hablar de ascenso en tu carrera!

¡Hablar del favor y protección sobre tus hijos!

¡Hablar de aumento en tus finanzas!

Cuando lo haces, pones en movimiento al Espíritu de Dios. Y verás a Dios derramando Sus bendiciones en tu vida por dos razones:

1.     Simplemente porque Él te ama y ama bendecir a Sus hijos.

2.     Y porque así puedes bendecir a otros y ser un ejemplo de la bondad y provisión de Dios.

Si hablas palabras de fe sobre tu cuerpo, tu dolor, tus problemas, tus preocupaciones -lo que sea que fuere- ¡estarás alineándote con la Palabra de Dios y posicionándote para recibir todos los buenos regalos que Él tiene para ti!

Recuerda, Dios quiere que vivas una vida buena llena de días buenos. ¡Afiánzate a Sus promesas a través de las palabras que hablas y ve Su bondad manifestada en tu vida!

Hablando las promesas de Dios,


Joseph Prince

Traducción Claudia Juárez Garbalena

viernes, 2 de diciembre de 2016

LA VIDA BAJO EL NUEVO PACTO. De Joseph Prince


Hebreos 8:10 … Pondré mis leyes en la mente de ellos, y sobre su corazón las escribiré…

¿A qué leyes se refería Dios cuando dijo: “Pondré mis leyes en la mente de ellos, y sobre su corazón las escribiré?” Ciertamente no se refería a los Diez Mandamientos, conocidos como las leyes del antiguo pacto, ya que Él dijo que encontró defecto en ese pacto y lo dio por viejo. (Hebreos 8: 7-9, 13).

Hebreos 8:7 Porque si aquel primero hubiera sido sin defecto, ciertamente no se hubiera procurado lugar para el segundo.

8:8 Porque reprendiéndolos dice:
He aquí vienen días, dice el Señor,
En que estableceré con la casa de Israel y la casa de Judá un nuevo pacto;

8:9 No como el pacto que hice con sus padres
El día que los tomé de la mano para sacarlos de la tierra de Egipto;
Porque ellos no permanecieron en mi pacto,
Y yo me desentendí de ellos, dice el Señor.

8:13 Al decir: Nuevo pacto, ha dado por viejo al primero; y lo que se da por viejo y se envejece, está próximo a desaparecer.

Las leyes que Dios pone en nuestra mente y escribe en nuestros corazones se refieren a la ley Real [del Rey] del amor (Mateo 22: 37-40), la perfecta ley de la libertad (Santiago 1:25) y la ley de la fe (Romanos 3:27). Estas son las leyes del Nuevo Pacto.

Mateo 22:37 Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente.

38 Este es el primero y grande mandamiento.

39 Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.

40 De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas.

Santiago 1:25 Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en lo que hace.

Romanos 3:27 ¿Dónde, pues, está la jactancia? Queda excluida. ¿Por cuál ley? ¿Por la de las obras? No, sino por la ley de la fe.

Tú vives de acuerdo con las leyes del nuevo pacto cuando estás consciente de lo mucho que Dios te ama. Y cuanto más consciente eres de Su amor por ti, lo más que tu corazón estará lleno de amor. Cuando eso sucede, amarás a Dios y a las personas que te rodean sobrenaturalmente y sin esfuerzo. Eso es lo que Dios está escribiendo en tu corazón: la ley Real del amor: que amamos porque Él nos amó primero.

1 Juan 4:19 Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero.

En segundo lugar, cuando sabes que eres perfectamente aceptado por Dios a causa del sacrificio de Jesús, puedes tener el valor y la libertad como hijo de Dios de venir confiadamente a la presencia de tu Padre celestial. Y en Su presencia, Él es capaz de escribir en tu corazón nuevos deseos. Te encontrarás con ganas de hacer lo correcto en el momento correcto. Vivirás la vida victoriosamente desde adentro hacia afuera. Esta es la perfecta ley de la libertad operando en tu vida.

En tercer lugar, cuando percibes que Dios está escribiendo en tu corazón y trabajando en tu mente, y mientras tu fe es activada provocando que confíes en Él y en Su amor por ti, Él llama a eso obedecer la ley de la fe. ¡Cuando eso sucede, lo que crees, recibes!

Amigo mío, Dios lo ha hecho fácil, ¡y encontrarás que es emocionante, vivir la vida bajo el nuevo pacto!

Extraído del sitio “Joseph Prince Ministries”

Traducción: Claudia Juárez Garbalena



miércoles, 30 de noviembre de 2016

Jesús es tu Restaurador y Sustentador. De Joseph Prince



Ruth 4:15 el cual será restaurador de tu alma, y sustentará tu vejez…

La hambruna empobreció la vida de Naomi, una israelita. Pero fue la muerte de su esposo y sus dos hijos lo que la dejó completamente desamparada. (Rut 1:1-5) O así pensó ella, hasta que Boz, que era un pariente rico y cercano, entró en su vida.

Como su pariente-redentor, Boz se casó con Rut, la nuera viuda de Naomi. Y a través de esa unión, Naomi tuvo un nieto. El nacimiento de su nieto le dio una nueva ocupación en la vida, haciendo que las mujeres de su pueblo declararan que el restaurador de su vida y el sustentador de su vejez había llegado a su vida.

Rut 4:14 Y las mujeres decían a Noemí: Loado sea Jehová, que hizo que no te faltase hoy pariente, cuyo nombre será celebrado en Israel;

4:15 el cual será restaurador de tu alma, y sustentará tu vejez; pues tu nuera, que te ama, lo ha dado a luz; y ella es de más valor para ti que siete hijos.

4:16 Y tomando Noemí el hijo, lo puso en su regazo, y fue su aya.

Boz es una representación de Jesús, nuestro pariente-redentor. Jesús se convirtió en nuestro pariente cuando nació en este mundo como uno como nosotros. Y Él se hizo nuestro Redentor cuando pagó con su vida y su sangre en la cruz para redimirnos.

Jesús se entregó a nosotros como el restaurador de la vida y el sustentador de nuestra vejez. Cuando el restaurador de la vida está en nuestras vidas, lo que hemos perdido puede ser restaurado. Y con el sustentador de nuestra vejez en nosotros, nuestros cuerpos pueden ser renovados gloriosamente a pesar de que avanzamos en edad.

Joel 2:25 Y os restituiré los años que comió la oruga, el saltón, el revoltón y la langosta…

2:26 Comeréis hasta saciaros, y alabaréis el nombre de Jehová vuestro Dios, el cual hizo maravillas con vosotros; y nunca jamás será mi pueblo avergonzado.

Es por eso que cuando Moisés murió a la edad de 120 años, sus ojos no se oscurecieron y su vigor natural no disminuyó (Deuteronomio 34:7). Caleb, a sus 85 años de edad, todavía pudo expulsar a los gigantes de la tierra. Dios había nutrido su cuerpo literalmente y lo había hecho fuerte para la guerra (Josué 14:11). Sara ciertamente fue rejuvenecida por Dios en su vejez porque todavía era deseable para un rey a la edad de 90 años (Génesis 20:1-2). Dios incluso renovó su vientre. Ella recibió fuerza para concebir (Hebreos 11:11), dando a luz a Isaac en su vejez.

Amado, Dios está fuera del tiempo y tu fe en Él te trae a esa zona fuera del tiempo. Allí, lo que los años te han robado será restaurado. Y a medida que aumenten tus años, ¡no estarás débil y cansado porque el restaurador de la vida y sustentador de tu vejez está en ti!

Extraído del sitio “Joseph Prince Ministries”


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Los siguientes son fragmentos de “Deléitate en Dios- una biografía de George Müller”, un testimonio vivo de la fidelidad de Dios en un siervo Suyo que descansó en la obra completa y finalizada de Cristo. ¡La plenitud, gozo y vitalidad morando en este hombre de Dios a sus más de noventa años, es realmente un deleite!

Dios les bendiga

Claudia Juárez Garbalena

´Nuestra meditación en esta tarde´, comenzó él, ´con la ayuda del Señor, se centrará en el pequeño pero precioso Salmos 23: ´El Señor es mi Pastor; nada me faltará´.

 Müller fue exponiendo y aplicando el Salmo versículo por versículo. Cuando llegó al último versículo dijo:

´Ahora viene el último versículo, “Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, y en la casa de Jehová moraré por largos días.” Un pobre en una ocasión fue convidado como huésped en la casa del Rico. Allí fue él y se sintió muy feliz, se quedó contento. Todo lo que anteriormente había naturalmente deseado su alma se encontraba en la casa, “me quedaré aquí para siempre, nunca más me iré de este lugar.” Esto nos muestra lo que los hijos de Dios hallan, cuando ponemos en todo a Cristo Jesús; no simplemente tenemos que decir: “Mi copa está rebosando; me encuentro lleno de felicidad.” Sino que además, añadimos: “Esto es casi más de lo que puedo abarcar. Encuentro todo tan agradable, tan sumamente agradable y perfecto, en este camino que hay que hay recorrer, que no puedo escoger otro nunca más. ¡Permaneceré en la casa de mi Padre para siempre!´

 ´¡Esta es la posición a la que se nos ha traído como creyentes que somos en Cristo! Si ciertamente andamos de acuerdo a los caminos del Señor, y verdaderamente llevamos nuestros corazones rendidos a Dios, este es el resultado que alcanzaremos. Lo encontraremos todo tan sumamente agradable, tan precioso, incluso comparándolo con esta vida, que no tendremos ningunas ganas de salirnos de los caminos del Señor. En nuestra condición natural humana, procuramos momentos de felicidad; pero no alcanzamos esa felicidad nunca. Nada, sino desilusión es lo que cosechamos, porque después de unas pocas horas, toda esta felicidad mundana desaparece. Pero en la posición que se nos ha ofrecido por la fe sola en el Señor Jesucristo, no solo se nos concedió “momentos felices” durante unos pocos días, o unos cuantos meses, o unos pocos años, sino por toda la eternidad. Por eso en nuestros corazones decimos: “Permaneceré en este camino; me siento repleto en este camino; nuca saldré de esté camino.”

´Y no solamente eso, sino que, además, en esa felicidad eterna ´la misericordia y el bien me seguirán todos los días de mi vida”. Seré desde ahora un hombre feliz hasta la eternidad, y me mantendré en la presencia de mi Padre; no abandonaré Su casa nunca más, porque en ella he hallado tanta, tanta preciosidad en ser un hijo de Dios.´

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´Aunque seas el más grande, el más antiguo, el más ardiente pecador, aunque hayas cometido pecados una, y otra, y otra vez, abiertamente y con conocimiento, si en este momento te pones en las manos de Cristo, tú serás por sus méritos perdonado, puesto que hay poder en la sangre de Cristo que quita de encima los más grandes pecados.

´Simplemente saber esto no trae felicidad - no una real, verdadera felicidad. Yo sé hablar nueve idiomas, y con todo eso yo hubiera ido de cabeza al infierno si no hubiese conocido a Cristo, Cristo, Cristo. ¡Oh! ¡Qué gran bendición es ser un discípulo del Señor Jesús!
´Yo soy un anciano feliz; ¡si, de hecho, soy un anciano muy feliz! Yo me paseo de un lado a otro de mi habitación, y me digo: “Señor Jesús, yo no estoy solo, porque tú siempre estás conmigo. He visto morir a mis esposas y a mi hija, pero tú has permanecido. ¡Nunca me sentí solitario ni desolado contigo y con tu sonrisa, que es mejor que la vida en sí misma!”´


lunes, 28 de noviembre de 2016

Da gracias en tu camino para que tengas paz. De Joseph Prince


Filipenses 4:6 Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.

Probablemente has leído este versículo antes, pero ¿te gustaría saber cómo aplicarlo en tu vida diaria? Déjeme darte una ilustración para ayudarte.

Digamos que eres uno de los que en tu empresa son elegibles para un ascenso y mañana sabrás si lo consigues. Deseas mucho el ascenso porque significa más ingresos para tu familia. Así que vas a la cama por la noche y estás dando vueltas. Y oras así: “Padre, por favor, quita todas mis preocupaciones sobre este ascenso. Dame fe”. Una hora después, estás más ansioso que nunca. ¡Parece que Dios no está respondiendo a tu oración!

¿Porqué? Porque no la estás haciendo a la manera de Dios.

En vez de eso, ora así: “Padre, echo todas mis preocupaciones acerca del ascenso en Tus amorosas manos porque Tú te interesas por mí y me amas”. La Biblia nos dice que echemos todas nuestras preocupaciones sobre el Señor porque Él cuida de nosotros (1 Pedro 5:7). Entonces, di: “Padre, me gustaría tener ese ascenso”. Está bien pedirle eso. Ahora, aquí viene la parte más poderosa: la acción de gracias. Termina tu oración con acción de gracias. Agradece a Dios por Su fidelidad.

Di algo como, “Padre, si obtengo el ascenso o no, te agradezco porque siempre vas a proveer a mi familia con más que suficiente. Tú que alimentas a las aves del cielo y vistes a los lirios del campo, cuidarás de nosotros. Así que no voy a preocuparme por este ascenso. Tú eres la fuente de todas mis bendiciones”.

Mateo 6:30 Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe?

Filipenses 4:19 Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.

Cuando oras así, de repente, ya no serás rehén de ese ascenso. Yo llamo a esto la terapia del “gracias”. Cuanto más conozcas la Palabra de Dios, más podrás agradecer a Dios. Cuanto más le agradezcas, más va a reinar Su paz en tu corazón. Y muchas veces, antes de que te des cuenta, ¡ya será de mañana! Ni siquiera sabrás en qué momento te quedaste dormido. Esa es la forma en que la paz de Dios reina.

Amigo mío, cualquiera que sea tu preocupación, ¡tráela a tu Padre en oración y agradece para que tengas paz!

Extraído del sitio “Joseph Prince Ministries”

Traducción: Claudia Juárez Garbalena


domingo, 27 de noviembre de 2016

La Oración De Protección. De Joseph Prince


Viviendo sin miedo en tiempos peligrosos.


Vivimos en tiempos peligrosos. Un tiempo en el que una persona podría ser atacada por terroristas mientras ve un concierto. Un tiempo en que una bomba podría explotar mientras alguien toma una bebida en su café favorito. Un tiempo durante el cual una epidemia podría expandirse de un país a otro a través de un solo viajero. Un tiempo en el que los terremotos, inundaciones y otras calamidades parecen estar ocurriendo con demasiada frecuencia. Un tiempo de violencia, conflicto y guerras.

Difícilmente podemos escapar al bombardeo constante de tales noticias negativas. Vienen a través de nuestros noticieros. Aparecen en las redes sociales. Nos gritan desde los titulares de los periódicos y destellan a través de nuestras pantallas en capsulas informativas en vivo sobre la violencia sin sentido que destruye tantas vidas.

Mi corazón está con aquellos cuyas vidas han sido devastadas por ataques alimentados por el odio, así como con aquellos cuyas realidades han sido sacudidas en desastres más allá de su control.
Por desgracia, sabemos bien que el mundo va a ponerse aún más oscuro.
Isaías 60:2 nos dice esto:

Porque he aquí que tinieblas cubrirán la tierra, y [profunda o densa] oscuridad las naciones.

Pero tengo buenas noticias para ti, amigo mío. Buenas noticias de las promesas de la Palabra de Dios que te fortalecerán y equiparán durante estos tiempos. Buenas noticias de Su protección y Su favor sobre ti. ¡Buenas noticias que declaran que estás en este mundo, pero no eres de este mundo!
Isaías 60:2 no termina con densa oscuridad. Continúa declarando esto:

Mas sobre ti amanecerá Jehová, y sobre ti será vista su gloria.

Cuanto más oscuro se vuelva el mundo, con más esplendor BRILLARÁS. Mientras la oscuridad y la desesperación cubran la tierra, tu luz llegará a ser cada vez más radiante. Serás Su faro de gracia y gloria en medio de densas tinieblas. El mundo te verá caminando en la plenitud de las bendiciones y el favor del Señor, y se preguntará cómo tú y tu familia pueden ser protegidos de la destrucción y el caos que hay alrededor.

Quizá estés familiarizado con la historia en el Antiguo Testamento de los amigos de Daniel, que fueron arrojados en un horno de fuego por negarse a inclinarse ante el ídolo de oro del rey Nabucodonosor. El rey, sus gobernadores y sus consejeros se dieron cuenta de cómo el fuego no había tenido poder sobre los tres muchachos hebreos. Ni uno solo de sus cabellos se chamuscó ni se quemaron sus ropas.

¡De hecho, ellos salieron del horno sin siquiera olor a humo o fuego sobre ellos!

Amado, quiero que pongas en tu mente a los amigos de Daniel saliendo de ese horno de fuego, completamente ilesos. Esa es una representación de ti y de mí hoy.

En Cristo, estamos en este mundo, pero no somos de este mundo. Incluso cuando somos arrojados a las circunstancias más extremas y difíciles, podemos salir ilesos.

¡El mismo Dios que estuvo en el horno con Sadrac, Mesac y Abed-nego está contigo hoy!

La oscuridad es real. El fuego es real. Los peligros en este mundo ciertamente son reales, pero Su promesa de que puedes vivir protegido e intacto puede ser una realidad aún mayor en tu vida.

La Palabra de Dios nos dice que el miedo implica tormento. Nuestro Padre celestial no quiere que ninguno de Sus amados hijos sea atormentado por el miedo. Su Palabra nos dice: “En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor” (1 Juan 4:18). Particularmente me gusta cómo lo dice la Biblia Amplificada:

No hay temor en el amor [el terror no existe], pero el amor pleno (completo, perfecto) devuelve, saca al miedo a las puertas y expulsa todo rastro de terror.

Escribí este libro porque quiero verte anclado en Su amor protector por ti. Quiero que todo rastro de miedo sea expulsado de tu corazón. Quizás el terrorismo, las guerras, y las calamidades no pesen en ti o derriben tu corazón, pero los miedos a circunstancias más inmediatas sí. El miedo a perder tu trabajo, así como rumores de reducciones y recortes de empleos. Miedo a que los síntomas que has estado experimentando en tu cuerpo pudieran convertirse en algo siniestro. Miedo de que tus hijos de alguna manera puedan meterse en problemas y resultar lastimados.

Sea cual fuere el miedo que sobrecoge tu corazón, tengo tanto que quiero compartir contigo que sé que resguardará tu corazón. Tú no eres un espectador desafortunado que no tiene otra opción que vivir con miedo. No, tú has sido puesto aparte por tu Abba celestial. Tú eres Su amado, y Él vela por ti, nunca se adormece ni duerme (Salmos 121:4). Y, sin embargo, no podemos dar por sentado Su protección. [Es decir, debemos clamar y creer por ella, reclamarla. Debemos entender como tenemos acceso a ella. Nota de traductor].

Es por esto que quiero mostrarles cómo pueden orar la oración de protección que se encuentra en el Salmo 91. Juntos, descubramos lo que la Biblia dice acerca de la protección divina y aprendamos fe edificando verdades que sé que te fortalecerán. Quiero que seas alentado con testimonios sorprendentes de personas de todo el mundo que han experimentado la protección de Dios de primera mano. Nuestro Señor es el mismo ayer, hoy y por los siglos. De la misma forma en que Él liberó sobrenaturalmente a los preciosos individuos cuyas historias vas a leer en este libro, Él te librará también a ti. Es mi oración que mientras viajas a través de las poderosas revelaciones contenidas en este libro, seas empoderado para vivir verdaderamente confiado y sin temor en estos tiempos peligrosos.


LA ORACIÓN DE PROTECCIÓN
Salmos 91
1 El que habita al abrigo del Altísimo
Morará bajo la sombra del Omnipotente.
2 Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío;
Mi Dios, en quien confiaré.
3 El te librará del lazo del cazador,
De la peste destructora.
4 Con sus plumas te cubrirá,
Y debajo de sus alas estarás seguro;
Escudo y adarga es su verdad.
5 No temerás el terror nocturno,
Ni saeta que vuele de día,
6 Ni pestilencia que ande en oscuridad,
Ni mortandad que en medio del día destruya.
7 Caerán a tu lado mil,
Y diez mil a tu diestra;
Mas a ti no llegará.
8 Ciertamente con tus ojos mirarás
Y verás la recompensa de los impíos.
9 Porque has puesto a Jehová, que es mi esperanza,
Al Altísimo por tu habitación,
10 No te sobrevendrá mal,
Ni plaga tocará tu morada.
11 Pues a sus ángeles mandará acerca de ti,
Que te guarden en todos tus caminos.
12 En las manos te llevarán,
Para que tu pie no tropiece en piedra.
13 Sobre el león y el áspid pisarás;
Hollarás al cachorro del león y al dragón.
14 Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también lo libraré;
Le pondré en alto, por cuanto ha conocido mi nombre.
15 Me invocará, y yo le responderé;
Con él estaré yo en la angustia;
Lo libraré y le glorificaré.
16 Lo saciaré de larga vida,
Y le mostraré mi salvación.

I
EL LUGAR SECRETO
El que habita al abrigo [“lugar secreto” KJ] del Altísimo
 morará bajo la sombra del Omnipotente.
Salmos 91:1

Hay muchas cosas por todas partes que infunden miedo hoy. En las noticias, en los periódicos, a través de las redes sociales, y desafortunadamente, también en los medios cristianos. Tú y yo sabemos que esta difusión del miedo no desaparecerá en el futuro. Las noticias locales no van a empezar a informar sobre los miles de aviones que aterrizaron con seguridad hoy. El miedo genera audiencia y es un gancho efectivo para las publicaciones en línea.


Es vital que no permitamos que el miedo tome nuestros corazones.


Sin embargo, es vital que no dejemos que el miedo se apodere de nuestros corazones. Como creyentes, no tenemos que alimentarnos del miedo. Si tu mente está enredada con nudos de ansiedad, tal vez es hora de que examines tu dieta mental. ¿Qué has estado meditando consciente o inconscientemente? ¿Estás ingiriendo y creyendo todo lo que se ve en las noticias, o estás viviendo por lo que el Señor Jesús ha pagado por ti en el Calvario?

El lugar de descanso

Quiero compartir contigo una poderosa clave del primer versículo del Salmo 91, la oración de protección. Léelo conmigo (las negrillas son mías):

El que habita en el lugar secreto del Altísimo morará bajo la sombra del Todopoderoso. (Versión KJ)

La palabra hebrea para “habita” es “yashab”, que significa sentarse, permanecer o asentarse. Así que la primera cosa que Dios quiere que hagas para disfrutar de Su protección es descansar. Su protección, paz, amor y otras bendiciones fluyen en tu vida cuando estás en un lugar de descanso.
Vamos a ahondar en la palabra “habita” sólo un poco más. Meditemos en lo que significa descansar o “sentarnos”. La Biblia dice que estamos sentados con Cristo a la diestra de Dios (véase Efesios 2:6, Heb.1:3). La palabra “sentado” es hermosa, significa que ya no estás de pie y trabajando.

Bajo el antiguo pacto, el sacerdote tenía que ofrecer el sacrificio de la mañana a las 9 am, y luego permanecer de pie durante seis horas hasta después del sacrificio de la tarde a las 3 pm. Nuestro Señor Jesús fue crucificado a las 9 am y estuvo colgado en la cruz por seis horas hasta que murió a las 3 pm, cumpliendo así los dos tipos de sacrificios: el de la mañana y el de la tarde (ver Hebreos 10:11-12). Ya que Jesús llegó a ser el final sacrificio, la obra del sacerdote ha terminado y ya no tiene que estar más de pie. Porque nuestro Señor clamó: “¡Consumado es!” en el Calvario (Juan 19:30), hoy estamos sentados en Cristo (véase Efesios 2:6). ¡Podemos morar en el lugar secreto del Altísimo, un lugar de paz, seguridad y resguardo, porque la sangre de nuestro Señor Jesús ha pagado por cada bendición de protección contenida en el Salmo 91!


Podemos morar en el lugar secreto del Altísimo, un lugar de paz, seguridad y resguardo, a causa de la sangre de Jesús.


Ahora, debido a la obra finalizada de nuestro Señor Jesús, podemos tener libre acceso a la presencia de nuestro Elyon, el Altísimo. Podemos permanecer bajo la sombra del Todopoderoso o Shaddai. Tan solo estos dos nombres hebreos de Dios −Elyon y Shaddai− en el primer versículo del Salmo 91 nos ayudan a poner nuestros problemas en perspectiva, ¿no es así? Para nosotros, nuestros retos actuales pueden parecer insuperables. Pero cuando estamos descansando en la presencia de El Elyon −Dios Altísimo, el poseedor del cielo y la tierra (véase Génesis 14:19)− y permanecemos bajo la sombra de El Shaddai −Dios Todopoderoso, El Todo-suficiente− repentinamente, nuestras adversidades no parecen tan intimidantes después de todo.

Mi oración por ti es que tu perspectiva de Dios sea ampliada por el poder de Su Palabra viva. Si estás tratando con una situación financiera difícil, un desorden del sueño, o estás plagado de pensamientos depresivos o incluso suicidas, mi deseo es que descubras a un Dios que te ama, y cuyas manos fuertes de protección están sobre tu vida entera. Su protección divina, como descubrirás en el curso de este libro, no es unidimensional, sino que cubre todas las áreas que te conciernen.

Creciendo sano a pesar de nacimiento prematuro

Recibí este precioso testimonio de alabanza de Carina, que vive en Carolina del Norte:

Querido Pastor Prince:

Quiero compartir con usted un testimonio respecto a mi nieto, Caylen.

Caylen nació tres meses prematuro, pesando poco más de medio kilo. Estuvo en el hospital por casi seis meses y mientras él estaba allí, tuvo tres procedimientos quirúrgicos. Nos dijeron que su probabilidad de supervivencia era baja. Incluso si sobrevivía, tendría significativos retrasos en su desarrollo debido a su extrema prematuridad.

En el momento de su hospitalización, se le preguntó a su madre si había un versículo bíblico que quisiera que fuera colocado en la cabecera de la incubadora de su hijo. Ella les dio el Salmo 91. Ni siquiera sé si mi hija tenía alguna idea del poder de poner ese salmo en la cabecera de su incubadora. Yo misma no me di cuenta de lo poderoso que era hasta tiempo después.

Caylen tuvo una cirugía de corazón y también dos más para su estómago. Salió bien en todas sus cirugías, tanto que el médico comentó: “No creo que se dé cuenta que se supone que está enfermo”.

Mi nieto tiene ahora seis años sin ningún retraso en su desarrollo. Él está adelantado en casi todas las áreas, no se ha quedado atrás de ninguna forma, ni ha tenido ningún retraso en el desarrollo en su mente, cuerpo o espíritu. ¡Alabado sea el Señor!

Dios tomó al pequeño Caylen dentro de ese lugar secreto donde estaba seguro y recibió su sanidad. Vi de primera mano cómo el mundo no podía hacerle daño y ahora es un testimonio ambulante del poder y amor de Dios.

Gracias por ministrarle a él y a tantos otros.

¡Oh, cómo enternece mi corazón leer este precioso testimonio de alabanza! Confieso el favor y la sabiduría de nuestro Señor sobre Caylen, que él crezca para ser un poderoso hombre de Dios y continúe siendo un testimonio vivo de Su gran amor y gracia. Gracias, Carina, por escribirme y compartir este testimonio de la bondad de Dios conmigo. No hay duda de que hay poder en la Palabra de Dios. ¡Hay poder sanador en la oración de protección!


Hay poder sanador en la oración de protección.


¿El lugar secreto es para unos pocos escogidos?

Carina mencionó que Dios tomó el pequeño Caylen dentro del “lugar secreto”. ¿Dónde está este lugar secreto y cómo llegar allí? Antes de responder a esta pregunta, quiero que tengas cuidado con predicaciones y enseñanzas acerca del Salmo 91 que hacen “el lugar secreto del Altísimo” un lugar al cual sólo una élite puede entrar, mientras que el resto de nosotros no tenemos acceso a él porque no hemos hecho lo suficiente, como orar por ocho horas. Por lo general, la persona que enseña así está tratando de decir que hay un estándar de santidad que se debe alcanzar antes de llegar al lugar secreto del Altísimo. Ahora bien, si esto es cierto y se necesitan ocho horas de oración en casa para estar en el lugar secreto del Altísimo, ¿qué hay de aquellos de nosotros que tenemos trabajos de tiempo completo y no podemos orar por ocho horas, y que realmente necesitamos protección?

Piensa por un momento en ello. ¿Quién necesita más protección, el que está orando en la seguridad de su hogar o el que trabaja fuera? Claramente, es la persona que está trabajando en el mundo donde los accidentes son posibles y donde se está expuesto a todo tipo de virus. Sin embargo, de acuerdo con esta enseñanza, ¡él no puede acceder al lugar secreto porque no ha orado ocho horas al día! ¿Esto tiene sentido para ti? Es por esto que no me gusta enseñanzas que hacen que ciertas personas −especialmente el predicador− aparezcan como si fueran parte de una élite. Las bendiciones del Señor no son sólo para unos pocos de élite. Si una bendición es de nuestro Señor, todo el mundo puede tener acceso a ella. Los jóvenes y los viejos, los fuertes y los débiles, los ricos y los pobres, todos tienen acceso por la fe a Sus bendiciones que se dan libremente. ¿Puedo tener un gran Amén?

El Lugar Secreto−en Cristo

Permíteme decirte dónde está el lugar secreto del Altísimo. El lugar secreto del Altísimo es un lugar donde tú estás en Cristo. ¿No estás de acuerdo en que estar en Cristo es estar en el lugar secreto más seguro? ¿Cómo llegas a estar en Cristo? Al recibir al Señor Jesús como tu Señor y Salvador personal. Una vez que eres un creyente renacido, nuestro Padre celestial te ve en Cristo. ¡Estás a salvo, protegido y resguardado en el lugar secreto!


El lugar secreto del Altísimo es estar en Cristo, el lugar secreto más seguro.


¿Recuerdas cómo Noé estuvo a salvo en el arca cuando llegó la inundación? Aunque Noé no era perfecto, Dios lo vio como justo debido a su fe en Dios (ver Hebreos 11:7). Cuando llegó el diluvio, todos los que estaban afuera del arca murieron, pero Noé y su familia fueron protegidos y salvos. ¿Por qué? Porque estaban en el arca, que es un prototipo de Cristo, quien es nuestra salvación (ver Hechos 4:12).

Hechos 4:12 Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.

El arca no tenía ventanas a sus lados, sólo cerca del techo. La verdad envuelta aquí es que Dios no quiere que te enfoques en toda la oscuridad, el terror y el mal que están alrededor de ti y en el mundo. Él quiere que mires hacia arriba y sepas que Su Hijo está regresando por ti. Quiero que veas otra cosa: creo que hubo momentos en que Noé pudo haber perdido su balance y caer mientras las aguas de la tormenta golpeaban el arca. Pero Noé cayó dentro del arca; nunca cayó fuera del arca.
Similarmente, para el creyente hoy, cuando el diablo te tienta y caes, no caes de tu posición en Cristo, tú estás todavía en Cristo. En el libro de Proverbios dice: “Porque siete veces cae el justo, y vuelve a levantarse” (Proverbios 24:16). Verás, un creyente no cae fuera de la justicia. Nuestra justicia hoy es un regalo de nuestro Señor Jesucristo (ver Romanos 5:17). Esto significa que aunque podemos fallar de vez en cuando porque somos seres humanos imperfectos, aún estamos en Cristo nuestra arca y no perdemos Sus bendiciones de protección.

Ahora, en caso de que te estés preguntando, ¿esto hace que alguien quiera vivir imprudentemente? ¡Ciertamente no! Creo que saber que eres justo en Cristo te hace vivir responsablemente y honrando al Señor (ver Romanos 6:1-10). La revelación de nuestra justicia en Cristo produce una vida justa (ver Tito 2:11-12).


 Saber que eres justo en Cristo te hace vivir responsablemente y honrando al Señor.


Valorando el Lugar Secreto

Mi querido lector, cuanto más crezcas en tu revelación y valoración de cómo la obra finalizada de Jesús te ha colocado en él −en el lugar secreto donde estás seguro, protegido y resguardado− más encontrarás tu corazón en reposo en vez de estar lleno de preocupaciones y miedos. Algo poderoso sucede en tu corazón y en tus circunstancias externas cuando comienzas a valorar el estar en Cristo, en el lugar secreto del cuidado, protección y amor del Padre.

Permíteme darte una ilustración de lo que significa valorar algo. Supongamos que te muestro un viejo y polvoriento violín con dos cuerdas sueltas y te digo: “¿No es esto hermoso?” Tu reacción probablemente sería: “Eso no es hermoso; es viejo y sin valor”. Pero si te dijera que es un Stradivarius original que perteneció a un violinista de fama mundial, de repente, tu apreciación de este violín polvoriento y viejo se engrandecería y preguntarías si puedes tocarlo. ¿Qué pasó? Tu apreciación del violín cambió cuando comprendiste su verdadero valor.

De la misma forma, quiero alentarte a valorar la preciosidad de lo que significa estar en Cristo −estar en el lugar secreto de inseparable cercanía con Dios, donde tenemos Su presencia amorosa constantemente con nosotros, velando por nosotros y protegiéndonos. Te aliento con gran insistencia a seguir escuchando predicaciones ungidas que te revelen de continuo quién eres y lo qué tienes en Cristo. Continúa escuchando enseñanzas basadas en la gracia sobre las promesas de Dios para protegerte, así como testimonios de la gracia y protección de Dios sobre Su pueblo. ¿Por qué? Porque mientras lo hagas, comenzarás a valorar más y más estar en el lugar secreto. A medida que lo hagas, encontrarás que tu corazón y mente cada vez más descansan en Él. Te despertarás cada mañana confiado en Su tierno cuidado, protección y preservación. ¡Vivirás una vida llena de esperanza y entusiasmo en lugar de preocuparte y temer, y lo verás a Él liberándote y protegiéndote de lo que el enemigo te arroje!


Valoremos lo que significa estar en Cristo, donde tenemos
Su amorosa presencia constantemente con nosotros,
 cuidándonos y protegiéndonos.


Amigo mío, el “lugar secreto” habla de un lugar en Cristo, pero también habla de intimidad, ya que es un lugar de cercanía. Para estar bajo la sombra de un objeto, necesitas estar cerca de ese objeto. Hay veces que cuando viajo a Israel con mis pastores el sol es abrasador. Cuando estamos al aire libre, ya sea en el Monte de las Bienaventuranzas o en Capernaum, siempre buscamos estar bajo la sombra de un árbol. La diferencia de temperatura cuando estamos bajo el refugio protector de un árbol es como la noche y el día. Al aire libre, no duraríamos mucho bajo el calor abrasador del sol. Pero bajo la sombra de un árbol, podemos sentarnos durante horas, simplemente hablando de la Palabra de Dios. De hecho, durante uno de nuestros viajes al aire libre, hicimos y trajimos nuestros propios sándwiches y tuvimos el momento más refrescante sentados comiendo juntos bajo un árbol.

Amado, estar bajo la sombra del Todopoderoso habla de cercanía, intimidad y protección. Habla de un lugar de refrigerio, frescura y descanso. Cuando el Salmo 91 habla de morar en el “lugar secreto” del Altísimo, ese lugar secreto no es un lugar geográfico, sino una intimidad espiritual con nuestro Señor. De la misma manera, la oración de protección no es un encantamiento o algún tipo de canto mágico que te otorga protección. Habla de que valores tu posición en Cristo y tu estrecha relación con Dios, y de ser encontrado en ese lugar secreto con Él.


El lugar secreto del Altísimo no es un lugar geográfico, sino intimidad espiritual con nuestro Señor.


Él mira por los Suyos

Hace algunos años, recibí un testimonio de divina protección de un hombre de negocios que asistía a nuestra iglesia. Había estado en un viaje de negocios y se alojaba en el hotel Marriott en Yakarta, Indonesia. Mientras estaba en el vestíbulo del hotel, de repente oyó una fuerte explosión. Una bomba había sido detonada justo afuera y se abrió paso a través del vestíbulo. La explosión fue tan poderosa que vio a un cuerpo volando a su lado. Después de que el polvo se había asentado, se examinó a sí mismo rápidamente y se dio cuenta de que, aunque su camisa estaba salpicada de sangre y había escombros a su alrededor, quedó completamente ileso. Sorprendentemente, había llegado detrás de un pilar en el mismo momento en que la bomba explotó, y ese pilar lo había protegido del impacto directo de la explosión.

¡Toda la alabanza y gloria a nuestro Señor Jesús que vela por los Suyos! Simplemente piensa en lo que podría haber ocurrido si este hombre no hubiera llegado al pilar en el preciso momento en que la bomba explotó. Si hubiera caminado un segundo antes de llegar al pilar o si hubiera estado más allá del pilar por un segundo lo hubiera colocado directamente en el camino destructivo de la explosión. Aún con toda nuestra inteligencia y agudeza, sólo nuestro Dios puede ponernos en el lugar correcto en el momento correcto y mantenernos en Su protección divina.


Sólo nuestro Dios puede ponernos en el lugar correcto
en el momento correcto y guardarnos en Su protección divina.


Desde hace más de una década, he estado enseñando a mi iglesia a declarar el Salmo 91 sobre ellos mismos y sus seres queridos. ¡Creo que lo que le sucedió a este hermano en Yakarta fue el poder de la oración de protección trabajando!

El Señor ha puesto ahora una palabra en mi corazón para los tiempos en que estamos viviendo, y esa palabra es “protección”. Quiero mostrarles de la Biblia por lo que Jesús murió para darles en el área de protección. Mientras escribo este libro, el Señor me está comisionando para predicar fuertemente sobre el Salmo 91 para que puedan caminar en Su protección divina en estos últimos días. El salmo 91 tiene sólo dieciséis versículos, pero está cargado con muchas poderosas promesas sobre las que podemos apoyarnos.

Aférrate a Su Palabra

Desafortunadamente, cuando nos enfrentamos a problemas, ya sea una enfermedad, un accidente o cualquier tipo de problema, muchos de nosotros no nos aferramos y reclamamos la liberación del Señor que se encuentra en Su Palabra. Sin embargo, cuando te aferras a la Palabra de Dios para recibir liberación, el diablo tiene mucho miedo de que la Palabra se llegue a arraigar firmemente en tu corazón. Es por eso que él vendrá inmediatamente a intentar robar la Palabra de tu corazón. Él te señalará tus circunstancias externas y te enfrentará con pensamientos como: “Mira, tu hijo todavía está enfermo, ¿dónde está Dios ahora? ¿Dónde está la realidad del Salmo 91?” En ese mismo momento, se te presenta una elección. Puedes apartarte o retroceder de la Palabra de Dios y estar de acuerdo con el enemigo, o puedes pararte firme en fe y seguir creyendo Sus promesas.

Aun cuando el Señor puso en mi corazón escribir este libro sobre la protección divina, Él me dijo que hay gente leyendo esto que podría pensar, “yo he reclamado las promesas del Salmo 91 antes y no funcionó”. Mi querido amigo, quiero alentarte a que te aferres a Su Palabra. Cual sea que haya sido tu experiencia, la Palabra de Dios permanece eterna e inquebrantable. Si no has experimentado completa protección en el pasado, creo que mientras te aferras a Su Palabra y perseveras en fe, caminarás más y más en la protección total del Señor.


Mientras te aferras a la Palabra de Dios y perseveras en fe,
caminarás cada vez más en Su total protección


El Señor me dio esta porción de la Escritura para fortalecerte:

En seis tribulaciones te librará, y en la séptima no te tocará el mal. En el hambre te salvará de la muerte, y del poder de la espada en la guerra. Del azote de la lengua serás encubierto; No temerás la destrucción cuando viniere. De la destrucción y del hambre te reirás, y no temerás de las fieras del campo; sabrás que hay paz en tu tienda; visitarás tu morada, y nada te faltará. Asimismo, echarás de ver que tu descendencia es mucha, y tu prole como la hierba de la tierra. Vendrás en la vejez a la sepultura, como la gavilla de trigo que se recoge a su tiempo. (Las negrillas son mías).
Job 5:19–22, 24–26

Echemos un vistazo más de cerca al primer versículo: “En seis tribulaciones te librará, y en la séptima no te tocará el mal”. Ahora, había leído este versículo varias veces antes, pero el Señor vivificó esta Escritura en mí, así que permíteme compartir esta nueva visión contigo. Quiero dirigirme especialmente a aquellos que han sido muy desalentados en el área de protección. Tal vez has experimentado un evento muy difícil o incluso trágico, o estás pasando por una situación muy difícil en este momento. ¿Puedo alentarte a edificar tu fe en Sus promesas y no en tus experiencias?
La Palabra de Dios dice que en este mundo, tendremos aflicción (véase Juan 16:33). El hecho de que Dios declare en Su Palabra que nos librará de los problemas nos dice que experimentaremos problemas. Pero Dios quiere que sepamos que cuanto más escuchemos predicaciones sobre el Salmo 91, que mientras más lo citemos y nos recordemos a diario la protección del Señor, más crecerá nuestra fe en Su protección.


Mientras más nos recordemos a diario la protección del Señor,
Más crecerá nuestra fe en Su protección.


La fe viene por el “oír y el oír por la palabra de Dios” (Romanos 10:17). ¡Cuanto más escuchamos, más creemos! Cuanto más reclamamos y oramos la oración de protección, más caminaremos en las bendiciones que ahí están contenidas. Esto es lo que te aliento a hacer: satúrate de escuchar y escuchar las promesas de protección del Señor para tu vida hasta que tu fe sea robusta y desbordante. Cuanto más creas, más experimentarás la liberación de un problema tras otro hasta que llegues a “ese séptimo" lugar, donde ningún mal va a tocarte. ¡Amén!


Mientras vivimos en tiempos peligrosos, tenemos un Dios todopoderoso que vela por nosotros.


Mi querido lector, la liberación de los problemas es fantástica, pero hay una promesa que es aún mayor, y esa es cuando llegas a ese lugar donde "ningún mal te tocará". Esa es mi oración por ti y por tus seres queridos. Mientras vivimos en tiempos peligrosos, tenemos un Dios todopoderoso que vela por nosotros. Que todos nosotros crezcamos y tengamos una revelación progresiva de la protección del Señor en estos últimos días. Si bien ninguno de nosotros, yo incluido, todavía estamos allí, estamos en un camino de fe, al aprender a caminar plenamente en las promesas de protección de Dios. ¡Demos gracias al Señor por Su liberación de todos nuestros problemas mientras seguimos creyendo que llegaremos a ese lugar donde ningún mal tocará a nuestros seres queridos ni a nosotros!

 Traducción: Claudia Juárez Garbalena

Capítulo 1 del libro “The Prayer of Protection”
Extraído del sitio: