DE GRACIA RECIBIMOS, DE GRACIA DAMOS
MATEO 10:8

martes, 14 de noviembre de 2017

!Clama por tu restauración! Devocional De Joseph Prince

Job 14:7-9 Porque si el árbol fuere cortado, aún queda de él esperanza; retoñará aún, y sus renuevos no faltarán. Si se envejeciere en la tierra su raíz, y su tronco fuere muerto en el polvo, al percibir el agua reverdecerá. Y hará copa como planta nueva.

Como creyente, tienes derecho a esperar la restauración de las cosas que el diablo te ha robado. Puede ser tu salud, matrimonio o finanzas, ¡pero el tiempo de compensación definitivamente está llegando!

Amigo mío, si el diablo te está atacando en cualquier área, dile a Dios: "Padre, no permitiré que el diablo me robe mi salud, mi matrimonio, mis hijos o mis finanzas. ¡Estas bendiciones son compradas por sangre y pagadas por Tu Hijo! "Reclama tu restauración en Cristo y el cielo te escuchará.

Cuando Dios restaura, incluso bajo el antiguo pacto, Su pueblo siempre recibe mucho más de lo que originalmente había perdido, en términos de calidad y/o cantidad. ¡Cuánto más será nuestra restauración bajo el nuevo pacto a causa de la sangre derramada del Cordero de Dios!

Una mujer divorciada con un hijo adolescente vino a nuestra iglesia y aceptó al Señor en mayo de 2003. Comenzó a orar por la restauración de su matrimonio y la re-unión de su familia. Sabía que las posibilidades de que esto ocurriera eran casi nulas, ya que no se había reunido ni había hablado con su ex marido desde su divorcio, hacía ya 10 años. Ella ni siquiera sabía si se había vuelto a casar. Pero Dios hizo que sus caminos se cruzaran en una boda a fines de 2003. Hoy, su relación ha sido sanada, y junto con su hijo, asisten como familia a la iglesia.

Aunque lo que le sucedió a esta hermana puede no sucederle a todas las personas divorciadas (Dios puede darte un mejor esposo/a y matrimonio), creo que Dios quiere que sepas que tu tiempo de restauración están aquí. ¡El cielo está esperando escuchar que clames por tu restauración!

domingo, 12 de noviembre de 2017

Las bendiciones de Deuteronomio 28. Por Claudia Juárez Garbalena



Quiero que leamos los siguientes versículos primero a la luz de que fueron escritos bajo la Ley y dirigidos a los judíos. Sin embargo, tengamos en cuenta que el tema de TODA la Palabra de Dios es CRISTO. Cristo representa o es tipificado en muchos temas del Antiguo Testamento. En Deuteronomio, Cristo representa entre otras cosas “las leyes y los mandamientos”.

Deuteronomio 28:1 Acontecerá que si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, para guardar y poner por obra todos sus mandamientos que yo te prescribo hoy, también Jehová tu Dios te exaltará sobre todas las naciones de la tierra.

28:2 Y vendrán sobre ti todas estas bendiciones, y te alcanzarán, si oyeres la voz de Jehová tu Dios.

Dios pidió obediencia a los hijos de Israel para ser bendecidos, y, ¿qué debían obedecer? La Ley de Moisés, los mandamientos de Dios. Hoy vivimos bajo una administración diferente, la Era de gracia, en donde el hombre es salvo y justificado por creer en Jesucristo, ¡hoy vivimos por creer en la obra finalizada de nuestro glorioso Salvador! Ahora, ¿Dios haría menos por nosotros Sus hijos que por los hijos de Israel? Observemos este pasaje y veamos las bendiciones que, si estuvieron disponibles para los hebreos, también están disponibles para nosotros hoy porque la naturaleza de Dios es siempre bendecir a Su gente. ¡Dios es luz! ¡Dios es amor, misericordia, bondad! ¡GRACIA! ¡Que es el FAVOR INMERECIDO! ¡Vivimos en un tiempo en que el favor de Dios nos es otorgado al CREER lo que Cristo ya logró por nosotros en Su perfecto sacrificio!

Veamos en Hebreos una sección que habla de estos dos pactos. Cuando la Ley fue dada en el Monte Sinaí, la gente no podía ni acercarse a aquel monte lleno de humo y fuego, y 3 000 mil hombres murieron por su desobediencia (Éxodo 19 y 32). Cuando la gracia fue derramada en el día de Pentecostés, 3 000 hombres fueron salvos y hablaron en lenguas (Hechos 2:41). Así que hay una notable diferencia entre estos dos pactos.

Hebreos 9:1 Ahora bien, aun el primer pacto tenía ordenanzas de culto y un santuario terrenal.

9:2 Porque el tabernáculo estaba dispuesto así: en la primera parte, llamada el Lugar Santo, estaban el candelabro, la mesa y los panes de la proposición.

9:3 Tras el segundo velo estaba la parte del tabernáculo llamada el Lugar Santísimo,

9:4 el cual tenía un incensario de oro y el arca del pacto cubierta de oro por todas partes, en la que estaba una urna de oro que contenía el maná, la vara de Aarón que reverdeció, y las tablas del pacto;

9:5 y sobre ella los querubines de gloria que cubrían el propiciatorio; de las cuales cosas no se puede ahora hablar en detalle.

9:6 Y así dispuestas estas cosas, en la primera parte del tabernáculo entran los sacerdotes continuamente para cumplir los oficios del culto;

9:7 pero en la segunda parte, sólo el sumo sacerdote una vez al año, no sin sangre, la cual ofrece por sí mismo y por los pecados de ignorancia del pueblo;

9:8 dando el Espíritu Santo a entender con esto que aún no se había manifestado el camino al Lugar Santísimo, entre tanto que la primera parte del tabernáculo estuviese en pie.

Hay dos partes del Templo descritas aquí: el Lugar Santo, donde los sacerdotes ofrecían continuamente sacrificios por los pecados del pueblo; y el Lugar Santísimo, que representaba la presencia misma de Dios y en donde solo una vez al año podía entrar el sumo sacerdote para ofrecer un sacrificio “por sí mismo y por los pecados de ignorancia del pueblo”. Desde la caída de Adán, el libre acceso a Dios estaba cerrado.

Recordemos que cuando Cristo exclamó colgado en el madero “¡Consulado es!”, el velo del templo se rasgó de arriba abajo, significando que esa separación que había entre Dios y el hombre, Cristo la solucionó con Su sacrificio. Como gentiles que éramos, estábamos sin Dios, sin esperanza y destituidos de la gloria de Dios, y aun los mimos hebreos no tenían acceso al Lugar Santísimo, no tenían acceso directo a Dios. Cristo, quien es El Camino, La Verdad y La Vida, nos dio ese libre acceso a Dios POR GRACIA. Ningún ser humano por obras podría ganar jamás este privilegio. Solo el hombre Jesucristo, nuestro gran Sumo Sacerdote, entró al lugar Santísimo con Su propia sangre y obtuvo para nosotros eterna redención.

Hebreos 9:11 Pero estando ya presente Cristo, sumo sacerdote de los bienes venideros, por el más amplio y más perfecto tabernáculo, no hecho de manos, es decir, no de esta creación,

9:12 y no por sangre de machos cabríos ni de becerros, sino por su propia sangre, entró una vez para siempre en el Lugar Santísimo, habiendo obtenido eterna redención.

9:13 Porque si la sangre de los toros y de los machos cabríos, y las cenizas de la becerra rociadas a los inmundos, santifican para la purificación de la carne,

9:14 ¿cuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo?

9:15 Así que, por eso es mediador de un nuevo pacto, para que interviniendo muerte para la remisión de las transgresiones que había bajo el primer pacto, los llamados reciban la promesa de la herencia eterna.

¡En Cristo hemos recibido una herencia eterna!

Romanos 10:1-4 Nueva Traducción Viviente (NTV)

1 Amados hermanos, el profundo deseo de mi corazón y mi oración a Dios es que los israelitas lleguen a ser salvos. 2 Yo sé que ellos tienen un gran entusiasmo por Dios, pero es un fervor mal encauzado. 3 Pues no entienden la forma en que Dios hace justas a las personas ante él. Se niegan a aceptar el modo de Dios y, en cambio, se aferran a su propio modo de hacerse justos ante él tratando de cumplir la ley. 4 Sin embargo, Cristo ya cumplió el propósito por el cual se entregó la ley. Como resultado, a todos los que creen en él se les declara justos a los ojos de Dios.

Lamentablemente muchos cristianos hacen lo mismo que los judíos: quieren seguir la Ley, aceptan la salvación por gracia, pero piensan que deben hacer algo para retenerla o algo para ganar el favor de Dios, “no entienden la forma en que Dios hace justas a las personas ante él. Se niegan a aceptar el modo de Dios y, en cambio, se aferran a su propio modo de hacerse justos ante él tratando de cumplir la ley. Sin embargo, Cristo ya cumplió el propósito por el cual se entregó la ley. Como resultado, a todos los que creen en él se les declara justos a los ojos de Dios.”

Romanos 3:19 Pero sabemos que todo lo que la ley dice, lo dice a los que están bajo la ley, para que toda boca se cierre y todo el mundo quede bajo el juicio de Dios;

3:20 ya que por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él; porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado.

3:21 Pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios, testificada por la ley y por los profetas;

3:22 la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él. Porque no hay diferencia,

3:23 por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios,

3:24 siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús,

3:25 a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados,

3:26 con la mira de manifestar en este tiempo su justicia, a fin de que él sea el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús.

Entonces, si no vivimos más bajo la ley y sus ordenanzas, ¿qué rige la vida un cristiano? ¿Es acaso la gracia un pretexto para pecar y vivir desenfrenadamente?

Romanos 13:7 Pagad a todos lo que debéis: al que tributo, tributo; al que impuesto, impuesto; al que respeto, respeto; al que honra, honra.

8 No debáis a nadie nada, sino el amaros unos a otros; porque el que ama al prójimo, ha cumplido la ley.

9 Porque: No adulterarás, no matarás, no hurtarás, no dirás falso testimonio, no codiciarás, y cualquier otro mandamiento, en esta sentencia se resume: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.

10 El amor no hace mal al prójimo; así que el cumplimiento de la ley es el amor.

Vivimos por una ley más alta que sobrepasa la Ley de Moisés: la ley del espíritu de vida en Cristo Jesús, y cómo dignos hijos de Dios y creyentes, deseamos ser seguidores y amantes de Jesucristo. Si verdaderamente le conocemos a él, queremos seguir sus pasos y hacer su voluntad.

Juan 6:28 Entonces le dijeron: ¿Qué debemos hacer para poner en práctica las obras de Dios?
6:29 Respondió Jesús y les dijo: Esta es la obra de Dios, que creáis en el que él ha enviado.

Juan 15:4 Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí.
5 Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer.
7 Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho.

No estamos hablando de salvación, pero sí de llevar fruto.

Si permaneces en Cristo sabiendo quien es él y qué ha hecho por ti, y crees lo que la Palabra de Dios dice que eres y tienes POR GRACIA, verás MUCHO FRUTO en tu vida. Mientras más conozcas a Cristo y su obra finalizada, y te centres en quién es él y quien te ha hecho ser, verás muchísimo fruto en tu vida, verás fluir la leche y la miel de la tierra prometida, que es CRISTO. Una forma correcta de creer, produce una forma correcta de vivir. Si crees lo que Cristo es y lo que Dios dice que tú eres en él, la Biblia dice que “llevarás mucho fruto”.

Nehemías habla de lo que los hijos de Israel heredaron con el favor de Dios:

Nehemías 9:25 Y tomaron ciudades fortificadas y tierra fértil, y heredaron casas llenas de todo bien, cisternas hechas, viñas y olivares, y muchos árboles frutales; comieron, se saciaron, y se deleitaron en tu gran bondad.

Los israelitas heredaron una tierra por la cual no habían trabajado y la cual no merecían. Cuando ellos CREYERON en la promesa que Dios les había dado, conquistaron, no con sus propias fuerzas, sino con el favor de Dios, la tierra prometida donde se deleitaron en la gran bondad de Dios.

Cristo es nuestra tierra prometida y desea que nos deleitemos en Su bondad también.

Así que ahora quiero leer con ustedes las bendiciones de Deuteronomio 28 a la luz de que vivimos en una administración diferente a la Ley que es la Gracia donde nuestras bendiciones ya han sido derramadas en Cristo. Como vimos en Romanos, no guardamos los mandamientos de Dios para justificarnos delante de Él, sino porque hemos sido redimidos, comprados y amados total e incondicionalmente. Como cristianos, seguimos a Cristo como una respuesta lógica al ENTENDER el amor con el que hemos sido amados. 1 Juan 4:19 dice que “Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero”.

Dios ya dio el más precioso y preciado tesoro del cielo para pagar el alto precio de redimirnos, y Su corazón, Su deseo ardiente es BENDECIRNOS MÁS ALLÁ DE NUESTROS MEJORES SUEÑOS ¡P-O-R  G-R-A-C-I-A!

¡El justo vive por la fe! Por creer en Aquel que murió por él y completó una obra que nosotros jamás podríamos haber completado. Vivimos para creer Su Palabra, ser bendecidos y a la vez ser bendición. El que cree la Palabra actúa y vive conforme a ella. La Escritura dice en Romanos 5:1 que estamos en paz con Dios por medio de lo que Cristo ha hecho por nosotros, y que no hay ninguna condenación en él. Reclamemos, recibamos y confesemos las bendiciones de Deuteronomio 28 que, aunque fueron dadas a Israel en otra administración, el deseo y corazón de Dios para darnos, sigue siendo el mismo:  

Deuteronomio 28:1 Acontecerá que si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, para guardar y poner por obra todos sus mandamientos que yo te prescribo hoy, también Jehová tu Dios te exaltará sobre todas las naciones de la tierra.

28:2 Y vendrán sobre ti todas estas bendiciones, y te alcanzarán, si oyeres la voz de Jehová tu Dios.

28:3 Bendito serás tú en la ciudad, y bendito tú en el campo.

28:4 Bendito el fruto de tu vientre, el fruto de tu tierra, el fruto de tus bestias, la cría de tus vacas y los rebaños de tus ovejas. [Todos los tuyos y lo tuyo].

28:5 Benditas serán tu canasta y tu artesa de amasar. [Aquello que es tu instrumento de trabajo o forma de vida].

28:6 Bendito serás en tu entrar, y bendito en tu salir. [se refiere a ser bendecido en los asuntos de la vida diaria, ya sea dentro o fuera de casa].

28:7 Jehová derrotará a tus enemigos que se levantaren contra ti; por un camino saldrán contra ti, y por siete caminos huirán de delante de ti.

28:8 Jehová te enviará su bendición sobre tus graneros, y sobre todo aquello en que pusieres tu mano; y te bendecirá en la tierra que Jehová tu Dios te da.

28:9 Te confirmará Jehová por pueblo santo suyo, como te lo ha jurado, cuando guardares los mandamientos de Jehová tu Dios, y anduvieres en sus caminos.

28:10 Y verán todos los pueblos de la tierra que el nombre de Jehová es invocado sobre ti, y te temerán.

28:11 Y te hará Jehová sobreabundar en bienes, en el fruto de tu vientre, en el fruto de tu bestia, y en el fruto de tu tierra, en el país que Jehová juró a tus padres que te había de dar.

28:12 Te abrirá Jehová su buen tesoro, el cielo, para enviar la lluvia a tu tierra en su tiempo, y para bendecir toda obra de tus manos. Y prestarás a muchas naciones, y tú no pedirás prestado.

28:13 Te pondrá Jehová por cabeza, y no por cola; y estarás encima solamente, y no estarás debajo, si obedecieres los mandamientos de Jehová tu Dios, que yo te ordeno hoy, para que los guardes y cumplas.

En algún momento, mientras los hebreos estuvieron en el desierto, fueron atacados por fieras serpientes que les causaban la muerte. Dios ordenó a Moisés construir una serpiente de bronce y colocarla en un hasta y Dios les dijo que todo aquel que pusiera sus ojos en esa serpiente de bronce, viviría.

Juan 3:14 Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado,

15 para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

Cristo es nuestra salvación para vida eterna, pero también nuestra liberación a cada y toda necesidad en la vida. CRISTO ES NUESTRA RESPUESTA PARA TODO. Su sangre nos ha lavado, limpiado, santificado, redimido. Él es nuestra protección, nuestro Pastor, nuestra sanidad, nuestra libertad.

Crezcamos en aprender quién es Cristo, lo que él ha logrado en su perfecta redención y quiénes somos en él por la gracia de Dios y veamos así cada día mas esa tierra donde fluye, no solamente hay, sino que fluye la leche y la miel.

Que el DIOS TODOPODEROSO te bendiga a ti, y a los tuyos y todo lo tuyo con las bendiciones de Deuteronomio 28, y con las bendiciones de Abraham, y que seas guardado bajo el amparo de la sombra del Altísimo. Shalom.



sábado, 11 de noviembre de 2017

Espera que cosas buenas te ocurran. Devocional. De Joseph Prince




Efesios 6:17 Y tomad el yelmo de la salvación…

Cuando suena el teléfono a deshoras, la mayoría de la gente piensa: "¡Dios mío! Deben ser malas noticias". No piensan: "¡Me pregunto cuál es la buena noticia que no puede esperar hasta la mañana!"
Cuando escuchamos, "El jefe quiere verte", instintivamente, pensamos: "Dios mío, esto no es bueno". Pero, ¿cómo sabemos que no se tratará de un ascenso?

Nuestras mentes están inclinadas hacia lo negativo. Entonces, para proteger nuestras mentes de los pensamientos negativos, debemos ponernos "el yelmo de salvación", que es "la esperanza de la salvación" (1 Tesalonicenses 5:8).

Si estás pasando por una prueba en este momento, ponerte la esperanza de salvación como yelmo significa que tienes una expectativa confiada de que el bien viene hacia ti. Significa que eliges creer que este momento difícil por el que estás pasando es solo temporal porque Dios te ayudará a superarlo. Significa que tú crees que este período difícil concluirá con tu salvación: ¡con tu preservación, integridad, bienestar y salud!

Puede que no sepas qué va a pasar esta semana. ¡Pero una cosa que puedes hacer es ponerte el yelmo de la esperanza de salvación y decirte a ti mismo que vas a tener una semana fantástica!

"Bueno, ya sabe, Pastor Prince, nunca se sabe qué esperar. Hoy en día escuchamos muchas malas noticias: otro brote de gripe, otra compañía que reduce a sus empleados ... Realmente espero no ser el próximo en ser despedido. Pero no puedo estar seguro. Estoy cruzando los dedos".


No, amigo mío, la esperanza bíblica no es "espero que sea así", sino "sé que será así". Puedes confiar en que te va a pasar algo bueno porque no eres como las personas del mundo. Eres un hijo del Dios viviente. Tienes un Salvador que te cuida. Hay más ángeles que se les ha encomendado cuidar de ti que demonios contra ti. Y mayor es el que está en ti que el que está en el mundo (1 Juan 4: 4). ¡Hay muchas razones para que tengas una confiada expectativa de que algo bueno te está sucediendo!


viernes, 10 de noviembre de 2017

El Señor contigo es igual al éxito. Devocional. De Joseph Prince



Génesis 39:2 Mas Jehová estaba con José, y fue varón próspero… [ “tenía éxito en todo” NTV; “fue exitoso y próspero” AMPC; “las cosas le salían muy bien” MSG…]

Puede que no seas una persona calificada, o con posición ni dinero, nada en lo natural. Pero cuando el Señor está contigo, terminarás teniéndolo todo porque Él hará que tú seas exitoso.

José no tenía nada cuando su amo egipcio Potifar lo compró en el mercado de esclavos. Sin embargo, incluso entonces, se dijo de él que: "El Señor estaba con José, y fue un varón prospero...".

José, el esclavo, ¿un hombre exitoso? Era un don nadie sin nada, con ni siquiera una camisa puesta, ni un centavo en su bolsillo, ni familiares con él, ni amigos a quienes recurrir. Todo lo que tenía era la presencia del Señor. Pero fue precisamente por eso que tuvo éxito donde quiera que iba. Con el tiempo se convirtió en el hombre más poderoso de Egipto, solo superado por Faraón, quien lo colocó sobre toda la tierra de Egipto. A José se le dio poder, autoridad y riquezas (Génesis 41:40-44), todo porque el Señor estaba con él.

Un joven estudiante universitario que asiste a nuestra iglesia tuvo éxito en los resultados de su examen por la misma razón. El primero en admitir que era solo un estudiante promedio, ¡obtuvo su primera calificación de excelencia para todas sus asignaturas cuando presentó su Examen de Certificado de Educación General de Singapur-Cambridge (Nivel Avanzado) simplemente creyendo que tendría éxito porque el Señor estaba con él!

Otra miembro de la iglesia, que era una recién graduada de la Universidad, creía que porque el Señor estaba con ella, tendría éxito en el campo laboral. A pesar de que no tenía experiencia laboral y se enfrentaba a un mercado laboral sombrío, logró su primer trabajo en un corto período de tiempo y le dieron un salario más allá de sus expectativas. Luego, a pesar de una orden de la empresa matriz de congelar los salarios de todos los empleados, recibió un aumento salarial y una beca de la empresa para continuar sus estudios.

Amado, no importa si eres un don nadie sin nada en lo natural. Cuando el Señor está contigo, terminarás teniéndolo todo porque Él te capacitará para tener éxito y vivir la vida abundante. De hecho, ¡terminarás disfrutando de Su favor, bondad y gracia!


jueves, 9 de noviembre de 2017

El perdón es para los que no lo merecen. (Devocional) De Joseph Prince

Entonces se le acercó Pedro y le dijo: Señor, ¿cuántas veces perdonaré 
a mi hermano que peque contra mí? ¿Hasta siete? 
Mateo 18:21

Pedro le preguntó al Señor qué tan a menudo debería perdonar a su hermano. La respuesta del Señor para él fue simple: hasta 70 veces siete veces (Mateo 18:22). En otras palabras, ¡todo el tiempo!
"Bueno, Pastor Prince, esa persona no merece mi perdón".

Tampoco tú merecías el perdón de Dios.

No hay una sola persona viva o muerta que no haya roto todos los 10 mandamientos de Dios. No existe tal cosa como un "pecador a medias" o un "gran pecador". Todos nosotros fuimos grandes pecadores cuando Jesús nos salvó. Y cuando nos demos cuenta de que se nos ha perdonado mucho, amaremos mucho (Lucas 7:47).

"Pastor Prince, ¿cómo puede decir que he roto todos los mandamientos de Dios? Nunca he cometido adulterio".

Amigo mío, Jesús dijo: "cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón" (Mateo 5:28). Ese es el estándar de Dios. El hombre mira lo exterior, pero Dios mira el interior, al corazón. Además, si quebrantas una ley, tú eres culpable de todas. (Santiago 2:10). Entonces todos hemos quebrantado todos los mandamientos de Dios. Todos somos un gran pecador.

Ahora, ya no eres un pecador si has recibido a Cristo como tu Salvador. Eres una nueva creación. Sin embargo fuiste un gran pecador y Dios te perdonó tu gran deuda a través de la muerte de Su Hijo.

Entonces, si alguien te ha hecho daño, di para ti mismo esto: "Yo no me merecía el perdón de Dios, pero Él me perdonó a través de Cristo. Entonces yo también perdono a esta persona". Si dices algo como: "Él no se lo merece", eso no tiene sentido. El perdón no es para las personas que lo merecen. Si merecen algo, es castigo. Pero el perdón significa que tú extiendes gracia, que es favor inmerecido, de la misma forma en que Dios extiende Su favor inmerecido hacia ti.


Amado, si eliges aferrarte a la amargura, nadie sufrirá más que tú. Perderás tu paz, y después posiblemente tu salud. Simplemente no vale la pena. Dios te dice: "Déjalo ir. Perdona a otros sus deudas, tal como Yo te he perdonado a ti".


Es tiempo de dejar ir... De Joseph Prince


Amados lectores:

Hoy les hago disponible una traducción simultánea de una enseñanza de Joseph Prince: “Es tiempo de dejar ir”, dividida en dos partes. Es mi oración a Dios que este material acerca de “Dejar ir nuestras situaciones y permitir a Dios que sea DIOS en nuestras vidas”, sea más vivo en los que le amamos hoy.

¡Cuantos problemas genera nuestra ansiedad y preocupación! Aprendamos a soltar esas situaciones y a CONFIAR en que Dios nos ama y vela por nosotros. Su bendita Palabra es CIERTA, VERDADERA Y SE CUMPLE cuando simplemente creemos.

Dejar de preocuparnos no es ser irresponsable, ¡es de verdad CREER EN DIOS, EN LO QUE ÉL ES Y EN LA OBRA COMPLETA Y FINALIZADA DE SU HIJO JESUCRISTO! ¡La preocupación y ansiedad limitan el suministro de Dios a nuestras vidas! ¡Seamos como las aves del cielo y las flores del campo! ¡Dios las sustenta, viste y alimenta! ¡Seamos como ellas y confiemos en nuestro Dios Todopoderoso Creador del cielo y de la tierra! ¡Confiemos en Él, y Él hará!

¡Dios les bendiga!

En el amor de Cristo,


Claudia Juárez Garbalena






Si deseas contactarnos, favor de escribir a: mirasoloadios@live.com

miércoles, 1 de noviembre de 2017

Dios hará que tus talentos te hagan progresar. Devocional. De Joseph Prince



Proverbios 17:8 Piedra preciosa es el soborno [un don, habilidad o talento] para el que lo practica; adondequiera que se vuelve, halla prosperidad.

Cuando vemos algo mohoso, lo tiramos. Pero cuando Alexander Fleming vio sus platos de cultivo contaminados con moho, descubrió la penicilina. Verás, él tenía una habilidad que lo hizo prosperar.
José, un esclavo hebreo en Egipto, no tenía nada excepto su habilidad para interpretar sueños. Pero mira lo que ese don hizo por él. Lo prosperó. Interpretó el sueño de Faraón y se convirtió en el hombre más poderoso de Egipto después de Faraón (Génesis 41).

"Pero Pastor Prince, ¿y si no tengo ningún talento?"

Amigo mío, no dejes que nadie te diga que no tienes ningún talento. Dios le ha dado a cada persona un talento que le puede abrir puertas de oportunidades y traer grandes bendiciones.

Tal vez simplemente no estás consciente de ese talento que tienes dentro de ti, o quizás es que no te has beneficiado de él hasta este momento ya que no has encontrado la mejor manera de usarlo. Necesitas tomar tu don y pedirle a Dios sabiduría para cultivarlo hasta que se convierta en una herramienta tan poderosa, “una piedra preciosa" que, donde sea que te encuentres, prosperes.

Este fue el caso de un hermano en la iglesia que era tremendamente talentoso en las artes creativas. Durante mucho tiempo, careció de la confianza y el denuedo para dejar la seguridad de su trabajo como policía y trabajar por su cuenta. Pero cuando comenzó a buscar la sabiduría de Dios para su situación, Dios le dio el denuedo para que dejara su trabajo y volviera a la escuela para dedicarse a las artes creativas. En la escuela, él prosperó, convirtiéndose en uno de sus mejores estudiantes e impresionó tanto al director con su talento creativo que le ofreció un puesto docente en la escuela incluso antes de graduarse.

Ahora, por favor no vayas y renuncies a tu trabajo después de leer esto. Lo que debes hacer es pedirle sabiduría a Dios con respecto a tu don. Porque cuando la sabiduría de Dios es añadida a tu talento, esa habilidad se convierte en "una piedra preciosa a los ojos de su poseedor; donde quiera que él mire, prospera".


lunes, 30 de octubre de 2017

Vive una vida dejando ir todas tus preocupaciones.


De Joseph Prince
Siendo libre del estrés, preocupaciones y ansiedad
INTRODUCCIÓN

Parece que nuestro mundo de hoy está girando más rápido que nunca en su propio eje y tomando más impulso con cada día que pasa. En un abrir y cerrar de ojos, nos deseamos "Feliz año nuevo" y, antes de darnos cuenta, nos estamos preparando para el día de Acción de Gracias. El desfile estará de vuelta en televisión y regresaremos al ático para buscar la caja de adornos navideños que parece que habíamos guardado ayer. ¿A dónde se fue todo ese tiempo?

Muchos factores se suman a este frenético ritmo de vida. Están surgiendo nuevas demandas en los lugares de trabajo que cambian rápidamente, y casi todas las industrias se han enfrentado a dificultades. Muchos están luchando con la necesidad de mantenerse al día con nuevos conocimientos y están siendo entrenados o reubicados para mantenerse en la competencia, mientras hacen malabares con las demandas en el matrimonio, la crianza de los hijos y su iglesia. Y todo esto sucede en un contexto de agitación política, incertidumbre económica, fluctuaciones monetarias, la amenaza real de terror en nuestra vida cotidiana, de desastres naturales y nuevas cepas de virus mortales. La inmediatez de las comunicaciones en tiempo real a través de varios medios como mensajes de texto, Facebook y chats de grupos de WhatsApp también ha creado una nueva normalidad donde cualquier persona, independientemente de su jerarquía de importancia en nuestras vidas personales, tiene el poder de poner una demanda inmediata en nuestro tiempo y posiblemente distraernos e incluso descarrilarnos de nuestros planes.

Es fácil ver por qué tantas personas hoy en día están experimentando ataques de estrés, preocupación y ansiedad. Desafortunadamente, estos no son simplemente estados inofensivos de emoción: pueden desarrollarse insidiosamente en depresión crónica, enfermedades psicosomáticas e incluso tendencias suicidas. Los estudios han demostrado que las personas que se encuentran bajo altos niveles de estrés tienden a involucrarse en comportamientos poco saludables para enfrentarlo. Estas conductas van desde pasar tiempo excesivo navegando en Internet o viendo la televisión, hasta comer en exceso, abusar del alcohol, fumar, depender de las drogas e incluso ver pornografía. El estrés también podría terminar siendo una puerta de entrada al pecado, ya que alguien que está bajo una tremenda presión puede tomar decisiones irracionales e incluso moralmente cuestionables en un intento por escapar de las realidades que enfrenta.

No subestimes el poder destructivo del estrés. El estrés, que se ha denominado como un "asesino silencioso", puede afectar nuestro sistema inmune y provocar consecuencias graves, como insomnio, depresión, bulimia, problemas estomacales e incluso cáncer. El estrés puede paralizarnos y hacernos incapaces de funcionar normalmente en la sociedad. El estrés agota y puede aniquilar por completo nuestras reservas de energía. El estrés puede volvernos indefensos, sin la fuerza o determinación de decir no a las tentaciones. El estrés puede ser debilitante y hacer que nos autodestruyamos por completo.

Es por eso que escribí este estudio con un gran sentido de urgencia en mi corazón y en el espíritu. En esencia, el estrés se trata de demandas, demandas que no podemos sostener ni satisfacer. ¡Pero la gracia del Señor se trata de provisión! Dios quiere enseñarte cómo caminar en una mayor medida y profundidad en Su suministro, y formas prácticas de permitir que Su suministro fluya sin cesar en tu vida. El estrés, la preocupación y la ansiedad ahogan el suministro del favor, la sabiduría y el éxito de Dios. Cuanto más aprendas a soltar tus ansiedades, más verás Su flujo de suministro. Es por eso que titulé este estudio “Vive una vida dejando ir”. No tengo ninguna duda de que Dios te alentará y fortalecerá enormemente a medida que aprendas poderosas verdades bíblicas de cómo lidiar con el estrés.

Entiendo lo que significa estar bajo una tremenda presión. Ser el pastor principal de una iglesia que tiene una asistencia promedio de más de 30,000 personas cada domingo definitivamente tiene sus demandas. Hubo un período en mi vida en que desarrollé síntomas en mi cuerpo que los médicos me dijeron que eran causados por el estrés.

Pero el Señor es tan bueno. Él pacientemente me mostró cómo Su Hijo ya pagó el precio de nuestra paz. Debido a su sacrificio, tú y yo podemos vivir una vida victoriosa libre de estrés y preocupación hoy, incluso cuando nos enfrentamos a demandas abrumadoras. Hago oración para que las verdades y las herramientas prácticas en este estudio te liberen de la misma manera en que el Señor los ha usado para liberarnos a mí y a muchos otros.

He recibido tantos testimonios de preciosas personas que han recibido la liberación que nunca pensaron que fuera posible. Sus historias pueden ser diferentes, pero todas señalan al mismo Dios que las sacó de su depresión, al mismo Dios que les quitó la ansiedad y les dio Su paz, al mismo Dios que les dio gozo y puso una canción de alabanza en sus bocas. Comparto algunas de sus historias en este estudio porque quiero que veas que si Dios pudo hacerlo por ellos, también puede hacerlo por ti.

Mi querido lector, no fuiste diseñado por Dios para vivir bajo estrés; fuiste llamado a vivir una vida de descanso. Una vida de descanso es una vida de victoria. ¡así que, amigo mío, comencemos a vivir la vida de dejar ir todas tus ansiedades, una vida de calidad libre de estrés, preocupación y ansiedad!

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¿Te sientes abrumado? ¿Bombardeado por demandas, responsabilidades y plazos interminables en responsabilidades que debes cubrir? ¿Estás bombardeado por facturas que se deben ser pagadas, por deudas de tarjetas de crédito por liquidar, con problemas de salud qué atender, por problemas con tus hijos que necesitan tu atención inmediata, y un sinfín de montañas de correos electrónicos y mensajes de texto que deben ser respondidos?

Quizá todo parece estar gritándote y diciendo tu nombre. Tal vez te dejan sin aliento mil asuntos resueltos a medias que esperan su finalización y exigen respuestas, cosas como:

¿Qué tengo que hacer?
¿A qué debería dar prioridad?
¿A quién debo llamar?
¿A dónde debo ir?
¿Cuándo debe ser resuelta esta necesidad?

Tu lista de tareas pendientes no completadas puede llevarte en veinticinco direcciones diferentes.
Cuando llega la noche, ¿es difícil dejar todos esos pensamientos y cargas? ¿El sueño se vuelve difícil de alcanzar, y cuando finalmente te encuentras en un sueño irregular, te despiertas una y otra vez, con el corazón acelerado por la ansiedad?

Con todo lo que está sucediendo, sé que probablemente estés pensando, ¡no tengo tiempo para leer este estudio!

Créeme, lo entiendo. Con todas las demandas a las que me enfrento en mi mundo -desde la iglesia hasta los programas de televisión, pasando por conferencias en todo el mundo y mi querida familia-, honestamente, no tengo tiempo para trabajar en este estudio Sin embargo, aquí estoy.
¿Por qué? Porque creo que todos debemos presionar un botón Pausa.

Necesitamos hacer una pausa, dar un paso atrás a todo el ajetreo y el bullicio, y escuchar. Escuchar el sonido de los pájaros cantando su saludo al sol de la mañana. Escuchar el sonido de las olas abrazando suavemente la orilla del mar. Escuchar el sonido de la lluvia danzando a través de las copas de los árboles.

Lo más importante es que debemos hacer una pausa y escuchar las palabras eternas de Aquel que nos ama. Esto se trata de ser refrescado. Se trata de tomar una caminata nocturna con nuestro Señor. Esto se trata de escucharlo susurrándonos hoy:

Salmos 46:10 Estad quietos, y conoced que yo soy Dios.

Hoy en día, hay un movimiento minimalista moderno que trata de simplificar y ordenar tu entorno. La premisa detrás del movimiento es que si puedes ordenar tu exterior, encontrarás la paz en el interior.

Este libro tiene un enfoque contrario. La premisa de vivir una vida dejando ir toda preocupación, es que si puedes remover lo negativo que está dentro de ti, en tu corazón, tu alma y tu mente, se atenderá el desorden que está afuera.

El Espíritu del Señor trabaja desde adentro hacia afuera. Sí, es posible que te enfrentes a una montaña de demandas que harían que el Monte Everest pareciera una montaña de arena. Pero cuando hay una canción en tu corazón, cualquier montaña puede ser superada. Cuida los nudos en el interior y los nudos en el exterior se desatarán de forma sobrenatural.

Toma cuidado de los nudos de tu interior y los nudos en el exterior se desatarán de una forma sobrenatural.

¿Creerías que la respuesta a todos tus problemas se encuentra en dejarlos ir? Dejar ir tus preocupaciones no es un acto irresponsable. De hecho, es lo más poderoso que puedes hacer cuando dejas que tu situación caiga en manos de Aquel que creó el universo. Al hacer esto estás reconociendo que tú no puedes, pero que Él sí puede, y te haces a un lado para que Su suministro pueda fluir en cada área de tu vida. Estás tomando la decisión de estar quieto y dejar que Él sea Dios (Sal. 46:10), de permanecer quieto y ver Su salvación (Ex. 14:13). Cuando dejas ir tu situación, estás diciendo con eficacia: "Señor, pongo en ti mi fe para que tomes cuidado de mi situación. Yo no puedo, pero Tú sí puedes. Confío en ti. Elijo dejarla ir y liberar todo mi estrés, preocupaciones, miedos y ansiedades en Tus manos porque sé que Tú me amas".

Las Escrituras lo dicen de esta manera:

1 Pedro 5:7 echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.

Quiero ver este versículo en la Versión Amplificada en inglés:

Echando todas tus preocupaciones [todas tus ansiedades, todas tus angustias y todos tus desasosiegos, de una vez y para siempre] en Él, porque Él se preocupa por ti [con el más profundo afecto, y te cuida muy esmeradamente].

Amado, puedes poner todas tus preocupaciones en Él de una vez por todas porque Él se preocupa por ti. No importa la razón por la cual estés ansioso. Ya sea que tengas miedo de perder tu empleo, o estés estresado por tu próxima entrevista, o estés preocupado de que termines solo y sin ser amado, tú puedes tomar esa preocupación y ponerla en Sus manos. Tu Padre te ama con el más profundo afecto y te cuida con gran dedicación. Él está esperando que lo dejes hacerse cargo de la situación.

Muchas veces, nos cuesta dejar ir nuestras situaciones porque pensamos que si las dejamos ir, no pasará nada. Pensamos que no preocuparse por algo, es ser irresponsable. Así que lo agarramos con tanta fuerza que nuestros nudillos se ponen blancos. ¡Nos angustiamos y nos preocupamos porque creemos que eso es ser responsable! Pero nuestro Señor Jesús planteó una pregunta retórica muy importante para todos nosotros:

¿Y quién de ustedes, al preocuparse, puede agregar una hora al lapso de su vida?
Lucas 12:25 (Versión Amplificada)

Nuestro Señor nos está diciendo que no nos aferremos a nuestras preocupaciones porque todas nuestras preocupaciones y ansiedades no pueden cambiar ninguna situación. Ninguna preocupación exagerada de nuestra parte puede hacernos vivir incluso un poco más. De hecho, la preocupación y el estrés pueden ser perjudiciales para nosotros y acortar nuestras vidas.

Según los investigadores de la Clínica Mayo, el estrés crónico aumenta el riesgo de numerosos problemas de salud, incluidos trastornos de ansiedad, depresión, problemas digestivos, dolores de cabeza, enfermedades cardiovasculares, presión arterial alta, problemas para dormir, aumento de peso y el deterioro de la memoria y la concentración.

Si estás sufriendo de estos síntomas debido al estrés, entonces no estás viviendo la vida abundante que nuestro Señor Jesús vino a darnos. Él vino para que tengamos vida y vida en abundancia (véase Juan 10:10). Dios no quiere que tengamos un chorrito de vida o una vida con solo lo indispensable. ¡Él quiere que tengamos una vida desbordante! Estar abatido por las preocupaciones, luchar contra la fatiga crónica o luchar contra el estrés y la enfermedad no es vivir la vida de forma más que abundante. Nuestro Señor Jesús te ama mucho y quiere que le des todas tus ansiedades porque no quiere que vivas una vida de preocupación.

Permite que Él tome cuidado de tu viaje

Hace algunos años, cuando estaba en un vuelo nacional en los Estados Unidos, me senté junto a una señorita. Estaba vestida como una ejecutiva de primer nivel; parecía preparada, capaz, profesional… y entonces me di cuenta de que su cara estaba llena de lágrimas. Alarmado, comencé a preguntarle si estaba bien y me di cuenta de que también temblaba y se agarraba los brazos con tanta fuerza que se le veían blancos los nudillos. Ella me miró y dijo: "Lo siento, es que tengo miedo de volar. Siempre paso por esto antes de volar ".

Le dije que era un ministro del evangelio y le pregunté si podía orar por ella. "Sí, por favor", dijo ella. Entonces oré por ella y compartí el evangelio con ella. Le dije lo maravilloso que es conocer a Dios no solo como Dios Todopoderoso, sino como nuestro Padre, y como no hay un Padre como Él en la forma en que cuida a Sus hijos. Y a miles de pies de altura, tuve el asombroso privilegio de llevarla al Señor y ver Su paz venir sobre ella.

Inmediatamente después de orar para recibir a Jesús como su Señor y Salvador, comenzó a dejar ir su angustia y a relajarse.

Querido lector, comparto esta historia para decirte que cuántos de nosotros somos como esa preciosa dama. No importa cuán equilibrados, bien parecidos y correctos podamos parecer en el exterior, todos tenemos problemas que solo Jesús puede manejar. Y no importa cuán fuertemente nos aferremos y sujetemos, toda nuestra fuerza no mantendrá al avión en el aire ni a salvo a través de una turbulencia. Olvidamos que si Dios no conduce nuestro "avión", toda nuestro empeño tratando de "volarlo" no va a ayudar. Hoy, déjame alentarte: cuando pones tu situación en manos de Él, puedes dejarla ir. Puedes relajarte por completo. Puedes recostarse en tu asiento, empujarlo hacia atrás todo el camino, cubrirte con una manta y simplemente relajarte porque Él lo llevará por ti. Puedes dejarla ir, confiar en Su pilotaje y disfruta el viaje.

Deja ir tus preocupaciones y ve como Su suficiencia fluye

Hace algún tiempo, tuve una visión dada por el Señor. En mi visión, vi tubos de oro flexibles que bajaban del cielo y derramaban aceite de oro sobre un creyente, cada tubería tenía un suministro constante para diferentes áreas en la vida de ese creyente. Poco después de tener esa visión, le pedí al Señor que me confirmara esto con las Escrituras, y me llevó a Zacarías 4:12, donde el profeta Zacarías vio tubos de oro de los que fluía aceite como oro. En mi visión, una de las tuberías de oro ministraba la salud del creyente, otra tubería de oro ministraba sus finanzas, mientras que otra tubería de oro ministraba su bienestar matrimonial. Otra tubería de oro ministraba su caminar con Dios, con “charismata”, unciones y dones espirituales que fluían del cielo. Otra tubería de oro ministraba su paz.

De repente, vi al creyente preocupado en un área particular de su vida y cómo apretaba el extremo de la tubería de oro que le estaba ministrando en esa área. El suministro seguía fluyendo desde el cielo, pero su preocupación había reducido la tubería en su extremo final. Para el creyente, parecía que el suministro se había detenido, pero todo lo que tenía que hacer era dejar de preocuparse y dejarlo ir. . . y el suministro fluiría de nuevo.

Cuando nuestro Señor Jesús murió en la cruz, pagó por nuestra sanidad. Él pagó por nuestra provisión. Él pagó por nuestra paz. Él pagó para que nuestros matrimonios sean bendecidos. Pagó por el bienestar de nuestros hijos. Pagó para que el suministro celestial fluyera en cada área de nuestras vidas, para que las tuberías de oro llenas de aceite de oro fluyan sin cesar sobre nosotros, trayendo constante suministro a nuestras vidas.

Nuestro Padre celestial siempre está supliendo. Él es el Dios que hizo llover pan del cielo y sacó agua de una peña. Jesús multiplicó el almuerzo de un niño para alimentar a cinco mil, y quedaron doce canastas llenas de sobras. Jesús convirtió el agua en vino y le dio a un pescador una red que se rompía con una gran cantidad de peces que arrastrar que incluso hundían su barca. ¡Amigo mío, no hay problema con el suministro! El problema está en el extremo receptor del suministro: cuando nos preocupamos, terminamos restringiendo el flujo de Su suministro en el área por la cual nos preocupamos. Terminamos como el creyente que vi en mi visión, sujetando la tubería con tanta fuerza que el flujo de aceite se estrangula. Dios no deja de suplir; Él siempre está abasteciendo por Su gracia. ¡Nuestra parte es soltar y dejar fluir Su suministro!

Dios siempre está proveyendo a través de Su gracia. Nuestra parte es soltar y dejar fluir Su suministro.

No te preocupes

Me gustaría compartir contigo un precioso testimonio que recibimos de Anita, que vive en Virginia:
Trabajé en una fábrica como supervisora de producción y me despidieron en enero. Cuando me llevaron a la oficina de recursos humanos para que me dieran la noticia, escuché en mi corazón: "Todas las cosas me ayudan a mi bien". Después de que me dieron la noticia, me levanté y les dije que esto iba a ayudarme para bien. Soy divorciada y madre de dos adolescentes. Yo era el único proveedor de mi hogar, o eso pensaba yo.

Continué concentrándome en la gracia de Dios que nos fue dada como creyentes. Grabé su programa todos los días y lo vi sin parar. Incluso lo ponía mientras dormía. El amor de mi Padre celestial y de Jesús llegó a ser tan verdadero en mi corazón que simplemente sabía que todo iba a estar bien. Cada vez que los pagos vencían, escuchaba a Dios diciéndome: "No te preocupes por el mañana; Mi gracia es suficiente para ti". Efectivamente, todo me ayudó para bien.

En julio, me ofrecieron un puesto como supervisora en una fábrica por aproximadamente el mismo sueldo que recibía en mi último trabajo, pero sabía en mi corazón que esa no era la posición que quería. Había orado y le pedí al Señor un puesto como gerente de recursos humanos, así que no acepté el puesto.

En noviembre, esa misma compañía me llamó, la gerente me dijo que estaba mirando a través del escritorio del ex gerente de recursos humanos y se topó con mi currículum. Ella dijo que sabía que era una cita divina porque había decidido que no iba a ocupar el puesto hasta el año siguiente, pero quiso entrevistarme. En la entrevista, ella me contrató de inmediato, dijo que el Señor me había enviado a ella. Cuando me preguntó acerca de mis expectativas salariales y yo respondí, ella respondió diciendo que me iba a dar significativamente más de lo que quería. Alabado sea el Señor. Ahora estoy empleada en el trabajo de mis sueños y sé que el Señor me envió ahí. Es maravilloso.

Solo quería compartir mi testimonio para alentar a aquellos que están desempleados a que realmente den a conocer sus peticiones a Dios y permitan que la paz de Dios proteja sus corazones y sus mentes en Cristo Jesús. Que nuestro Padre celestial continúe bendiciendo su ministerio.

¡Alabado sea el Señor! Ten en cuenta que la respuesta a la necesidad de Anita no llegó de inmediato. De hecho, tomó casi un año antes que ella recibiera el trabajo de sus sueños. Pero, a pesar de todo, el Señor no dejó de recordarle que debía confiar en Él y que "no se preocupara". A través de todo el proceso, Dios siguió abasteciendo por Su gracia. Como madre soltera que tenía que ocuparse de las necesidades de dos hijos, a Anita le habría resultado tan fácil dejar que el estrés la consumiera, pero prefirió centrarse en el amor del Señor por ella. Ella eligió no preocuparse por cómo se las arreglaría con su familia y creía que todo le ayudaría a bien. Y como acabas de leer por sí mismo, Dios no solo le dio lo que ella pidió. ¡Le dieron un puesto con un salario que era "significativamente más" de lo que ella había pedido!

Amado, cualquiera que sea la adversidad con la que te enfrentas hoy, quiero desafiarte a que dejes de preocuparte por eso. Tu Dios es lo suficientemente grande y poderoso, y solo está esperando que le permitas que se ocupe de tu necesidad. ¡Él te proveerá de la misma manera que proveyó para Anita, mucho más abundantemente de lo que puedas pedir o entender!

Elige no preocuparte

Tal vez no estés confiando en Dios por un trabajo, sino por sanidad. Quizá un problema de salud ha estado afectando tu corazón y te preocupan los síntomas que has estado experimentando en tu cuerpo. Si es así, permíteme compartir otro testimonio contigo que creo que te bendecirá. Belinda de California escribió:

Hace algún tiempo, fui a ver a mi doctora para un chequeo regular después de mi mamografía porque hace cinco años me detectaron un caso temprano de cáncer de mama. La doctora que me había examinado dijo que había sentido un bulto. Ella procedió a realizarme una ecografía, pero debido a que el escaneo no fue muy claro, me pidió que me quedara para que un radiólogo realizase un nuevo escaneo más completo.

Estuve de acuerdo, pero comencé a confesar Escrituras sobre ese bulto, y me negué dejarme dominar por el miedo. Mientras esperaba, recibí en mi teléfono su correo de Inspiraciones Diarias de Gracia titulado “Elije no preocuparte”.

El mensaje me alentó a no preocuparme y citaba el versículo de Mateo 6:27: "¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo?" En ese mensaje también estaba el testimonio de una mujer en su iglesia que fue diagnosticada con bultos en su pecho después de una mamografía. Ella creyó que estaba sanada e incluso escribió en su informe médico que Jesús es su sanador y que había recibido su sanidad. ¡Y una ecografía subsecuente el mismo día reveló que no había en ella ninguna evidencia de bultos!

Casi rompo en llanto porque sabía que el mensaje era para mí. Así lo clamé y también sustraje y medité las Escrituras de 1Pedro 2:24 y Nahum 1:9. Y aunque quería llamar a mi esposo y amigos para que oraran por mí, no lo hice porque sentía que Dios me estaba diciendo que confiara en él.

Una hora después, me escanearon dos veces. Sin embargo, la radióloga que realizó el examen no pudo encontrar el tumor y tuve que señalarle el lugar donde se suponía estaba. Sin embargo, todo lo que ella dijo fue: "¡No puedo encontrar nada! ¡No hay nada en las imágenes y no puedo encontrar nada!"

¡Alabo a Dios por Su mano sanadora y Su amor en mi vida esa mañana y por el mensaje alentador de su ministerio! Entre el escaneo y la revisión, continué creyendo por mi sanidad, puse mis manos en el área afectada y reclamé la victoria en el nombre de Jesús. También hablé la Palabra sobre el bulto, todo el tiempo recordando el testimonio compartido en su correo electrónico.
¡GRACIAS!

¡Nos regocijamos con Belinda por la sanidad del Señor en su vida! Preocuparse por el bulto que su doctora le había encontrado no le habría servido de nada. Ella prefirió dejar esa preocupación y poner su confianza en el Señor, y Él realizó un milagro para ella. ¡Aleluya!

¿Notaste que tanto Anita como Belinda eligieron no preocuparse a pesar de que enfrentaron circunstancias desafiantes? Ellas estaban escuchando la voz de su Salvador. Ellas estaban dejando ir sus desafíos y aferrándose a Sus promesas.

No te estoy diciendo que dejes de preocuparte y que Dios entonces va a suplirte. Eso sería una mentira. Te estoy diciendo que Dios ya te ha provisto y que Él todavía te está supliendo. Tu preocupación está obstaculizando que recibas.

Deja ir tu preocupación.

Tu preocupación está obstaculizando que recibas. Déjala ir.

Déjalo ir y Permítele a Dios.

Una vez escuché la historia de un joven estudiante universitario cristiano que estaba muy estresado, ya que no sabía si tendría los suficientes recursos para terminar sus estudios. Durante una de las conferencias a las que asistió, el profesor le dijo a la clase: "Si permites a Dios que haga todo por ti, eso será perfecto. Permite que Dios lo haga. Permite que Dios te provea. Permite que Dios te bendiga. Permite que Dios te alimente. Permite que Dios te sane. Permite que Dios haga todo". Esto inspiró mucho al joven.

Cuando regresó a su dormitorio, tomó seis post-it y escribió una letra en cada uno de ellos, deletreando las palabras: P-E-R-M-I-T-E -A-D-I-O-S (“L-E-T G-O-D” en inglés). "Permite a Dios". Luego los colocó en la pared frente a su mesa de trabajo como un recordatorio diario para él. A partir de ese día, hizo todo lo posible por confiar en el Señor y dejar que Dios hiciera todo por él, y que fuera todo para él. Sin embargo, nada pareció cambiar. Él no sabía lo que estaba haciendo mal. El suministro no llegaba y no parecía tener el resultado que estaba esperando.

Finalmente, oró y le dijo al Señor: "No entiendo. ¿Qué está pasando? Estoy tratando de dejar que Tú te encargues y permitiéndote que proveas, pero nada parece estar sucediendo y sé que algo está mal. Entonces muéstrame, Señor".

Después que había terminado de orar, un viento sopló en su habitación y tiró uno de los post-it. Era el que tenía la letra “D”. Las letras en los post-its ahora deletreaban (en inglés) "Let Go" (En vez de decir “Permite a Dios”, ahora decía: “Déjalo ir”). El estudiante tomó eso como la respuesta del Señor: ¡la razón por la cual Dios no parecía estar trabajando en su vida fue porque él todavía estaba reteniendo la situación! ¡Tenía que dejarla ir y solo entonces podía "permitirle a Dios" que actuara!

En medio de tus preocupaciones, déjalas ir y permite que Dios sea Dios en tu vida. Déjalas ir y permite que Sus abundantes suministros de salud, fuerza, victoria, paz, provisión y mucho más inunden tu vida. Por lo que sea que estés orando, ¡estoy creyendo contigo porque milagros y liberaciones sucedan en tu vida mientras pones tu confianza en Él!

¡SOLO MIRA LAS AVES!

Hubo una vez un arqueólogo cristiano que descubrió un pozo abandonado en el desierto. La boca del pozo parecía haber sido deliberadamente cubierta por algunas rocas grandes, lo que sugería que no era solo otro pozo, sino un pozo que posiblemente contenía tesoros antiguos que esperaban ser descubiertos.

Cuando el arqueólogo arrojó algunas piedras en el pozo para medir su profundidad, oyó el tintineo distintivo de una piedra chocando contra el metal y pensó: ¿Será posible que haya encontrado oro arqueológico? ¿Podrá ser que artefactos preciosos yazcan en el fondo del pozo? El arqueólogo estaba tan entusiasmado con la posible magnitud de su descubrimiento que decidió bajar al pozo para investigar, a pesar de que no tenía el equipo adecuado con él.

Agarrando una cuerda larga, bajó por la abertura mohosa. No tenía su linterna con él, pero pensó que la luz del sol que se filtraba a través de ella sería suficiente para iluminar parte de su camino. Con cautela, se adentró cada vez más en las entrañas de la tierra, lleno de expectación ante el descubrimiento que lo esperaba. Pero el pozo resultó ser mucho más profundo de lo que había pensado. Había bajado tanto como le permitía la cuerda, pero aún no había llegado al fondo. Miró hacia el abismo debajo de él, pero todo lo que podía ver era una espesa negrura. No tenía manera de saber hasta dónde estaba el fondo del pozo o qué había debajo de él. Entonces el arqueólogo decidió que regresaría al pozo nuevamente cuando tuviera más herramientas con él y una cuerda mucho más larga.

Pero cuando trató de regresar, se dio cuenta de que no tenía más fuerza. Ahora, él estaba colgando al extremo final de la cuerda, sus manos apretaban fuertemente la cuerda sobre su cabeza. Ríos de sudor corrían por su cara, los brazos le ardían por el esfuerzo de soportar todo su peso. En su afán por descubrir lo que había en el fondo del pozo, había utilizado todas sus fuerzas para descender y no le quedaban reservas para hacer frente a la ardua escalada. Reuniendo todo lo que le quedaba de fuerza, gritó por ayuda incluso cuando se dio cuenta de la inutilidad de hacerlo, no había nadie cerca que lo escuchara siquiera. Todo lo que podía hacer era aferrarse tan fuertemente como pudiera el mayor tiempo posible y esperar que, de alguna manera, alguien viniera a rescatarlo antes de que la última gota de su fuerza se desvaneciera.

El tiempo pasó agonizante y lentamente. Su voz se había enronquecido de pedir ayuda a gritos. Dolorosamente y en carne viva por agarrarse a la áspera cuerda, sintió que sus dedos se debilitaban. A pesar del calor sofocante que lo envolvía, su cuerpo se heló de miedo cuando se dio cuenta de que ya no podía aguantar más. Él imaginó cómo su cuerpo se precipitaría en el abismo, rompiéndose sus huesos en pedazos al golpear el fondo del pozo. Cuando se había gastado la última gota de fuerza, le gritó a Dios: "¡Déjame caer en la eternidad!" Y finalmente permitió que sus dedos temblorosos soltaran la cuerda, y cayó. Después de aferrarse a la vida por lo que pareció una eternidad, se dejó caer, ¡y descubrió que en realidad estaba a solo tres pulgadas del suelo!

Muchos de nosotros somos como el arqueólogo en esta historia. Tenemos tanto miedo de soltar, de dejar ir nuestras situaciones, pensando que si lo hiciéramos, caeremos en un pozo sin fondo. Nos aferramos a nuestras preocupaciones, estrés y ansiedades de la forma en que él se aferró a su cuerda con todas sus fuerzas. Seguimos preocupados por nuestra salud, preocupándonos por nuestras finanzas, preocupándonos por nuestras familias, preocupándonos de que el peor escenario que pueda suceder, pueda ocurrir en nuestras vidas. Pero así no es como Dios quiere que vivamos...

1 Pedro 5:7 echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.

Filipenses 4:6 Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. 7 Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.