DE GRACIA RECIBIMOS, DE GRACIA DAMOS
MATEO 10:8

miércoles, 17 de enero de 2018

PORQUÉ HABLAR EN LENGUAS. Por Anthony Barbera

Publicado originalmente el 17 de abril de 2014.

Tomado del blog “Seated In The Heavenlies” (“Sentado en los Lugares Celestiales”).

El apóstol Pablo hizo una declaración innegable: dio gracias a Dios de que hablaba en lenguas más que todos y cada uno de ellos. ¿Creemos que él solo estaba hablando de su propio tiempo en la historia? ¿Qué hay acerca de la iglesia hoy? ¿Qué hay acerca de nuestra propia vida de oración privada con el Padre Celestial? ¿Por qué no anhelamos hablar en lenguas como si fuera uno de los aspectos más importantes de nuestra vida cristiana? ¿Deberíamos todos hablar en lenguas? Bueno vamos a echar una mirada refrescante en la Palabra de Dios, ¿de acuerdo?

                “Doy gracias a Dios que hablo en lenguas más que todos vosotros” (1Co.14:18).
   
Hablar en lenguas, para algunos cristianos, es tal vez la manifestación más incomprendida o mal entendida del espíritu santo. La razón por la que muchos cristianos no entienden la importancia que tiene dentro de sus vidas, así como dentro de la Iglesia de hoy, se debe principalmente a mala enseñanza -y a veces- a aplicación incorrecta. Estoy seguro de que todos estamos de acuerdo que la Palabra de Dios es nuestra fuente de doctrina correcta y de verdad. Veamos juntos esta manifestación, o “evidencia” del espíritu, el hablar en lenguas, con una nueva perspectiva y punto de vista, como hicieron los de Berea. Las  Escrituras establecen que los de Berea recibieron la Palabra de Dios con gran solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así.
   
Las preguntas para el cristiano de hoy son: ¿Acaso, como algunos enseñan, esta habilidad y manifestación del “don” del espíritu santo desapareció cuando los apóstoles murieron? ¿Estuvo esta habilidad solamente disponible durante algún periodo anterior de la historia y ahora no está disponible para nosotros? Y si el hablar en lenguas hoy en día no está disponible, ¿están todas las otras manifestaciones del don del espíritu santo también indisponibles para nosotros?

Estoy seguro de que estaremos de acuerdo en que todos los apóstoles hablaron en lenguas en el día de Pentecostés. Además, que el apóstol Pablo (según 1 Corintios 14:18) dijo: “Doy gracias a mi Dios, de que hablo en lenguas más que todos vosotros”. Así que la pregunta para el creyente cristiano de hoy no es si ellos hablaron en lenguas, sino, ¿nosotros deberíamos hacerlo? ¿Sigue estando vigente? Más allá de eso, ¿hay un beneficio en hacer esto hoy, y, hemos recibido instrucciones del Señor para hacerlo? Positivamente, todos deseamos hacer aquellas cosas que son agradables delante de Él.

Más de 700 años antes de Cristo, el profeta Isaías profetizó acerca de hablar en lenguas y su uso en el futuro dentro de la iglesia de hoy.

Porque en lengua de tartamudos, y en extraña lengua hablará a este pueblo, a los cuales él dijo: Este es el reposo; dad reposo al cansado; y este es el refrigerio; mas no quisieron oír. (Isaías 28:11,12).

Si miramos a través de del Nuevo Pacto, vemos una serie de versículos que hacen referencia específicamente al hablar en lenguas. Estas Escrituras nos clarifican al menos once beneficios para el hombre o la mujer cristiana.
           
·         Edifica tu espíritu. (1 Corintios 14:4; Judas 1:20)
·         Hablas “secretos divinos” con Dios. (1 Corintios 14:2)
·         Hablas las maravillas de Dios. (Hechos 2:11)
·         Magnificas Dios. (Hechos 10:46)
·         Es orar perfectamente. (Romanos 8:26-27)
·         Es dar gracias bien. (1 Corintios 14:17)
·         El Espíritu de Dios da testimonio a nuestro espíritu. (Romanos 8:16)
·         Sabes que eres un coheredero con Cristo. (Romanos 8:17)
·         Te fortalece con poder en el hombre interior. (Efesios 3:16)
·         Es una señal para los creyentes no instruidos. (1 Corintios 14:22 y Marcos 16:17) 
·         Da descanso a tu alma. (1 Corintios 14:21; Isaías 28:11-12)

Si el hablar en lenguas fue realmente instituido por Dios para ser utilizados en nuestra vida de oración privada y en el servicio de adoración de la iglesia de hoy (hablar en lenguas con interpretación), ¿por qué tantas iglesias hoy arrojan un velo de falta de respeto sobre el hablar en lenguas, y piensan que proviene de alguna mala influencia?

¿Es en nuestra época la habilidad de hablar en lenguas dada por Dios a cada creyente cristiano cuando nace de nuevo? ¿Es un descanso refrescante para el creyente? ¿Dios nos ha provisto una forma de hablar con Él directamente (espíritu a Espíritu) a través de esta manifestación? Y si es así, ¿sabemos cómo utilizar correctamente su poder y beneficios? Estoy seguro de que si nos fijamos en las Escrituras recibiremos respuesta.

Nuestra percepción inicial

Fuera de la iglesia, para algunos, una visión mundana de hablar en lenguas viene por medio de una asociación complicada de imágenes: personas con las cabezas echadas hacia atrás, murmurando tonterías y, finalmente, cayéndose o tirándose al suelo, diciendo que son muertos en el espíritu. Esta imagen se deriva principalmente por películas diseñadas para desacreditar a Dios y Su Palabra. Por otra parte, estar muertos en el espíritu (perder el control de sí mismo) es estar poseído por espíritus diabólicos. Dios nunca toma el control de tu libre albedrío. Nunca, ni una sola vez en las Escrituras Dios ha controlado a ningún hombre de tal forma -solo nuestro enemigo hace eso. La adoración piadosa ha de hacerse decentemente y con orden. En otras palabras, se debe hacer para edificación y consolación; sin rarezas, excentricidades o peculiaridades extravagantes –algo que te haga sentir extraño.
El hablar en lenguas con interpretación, o profecía utilizados dentro de un servicio de adoración, o con otros creyentes cristianos en un pequeño grupo, está diseñado para edificar (construir) a la iglesia de Dios (los creyentes presentes). El hablar en lenguas cuando estás solo (sin interpretación) es para edificarte espiritualmente. El hablar en lenguas sin interpretación no debe ser utilizado en un ambiente de adoración. ¿Por qué? Porque sin la interpretación nadie sabrá lo que se dice. ¿Cómo quedará alguien edificado con eso?

Porque los oían que hablaban en lenguas, y que magnificaban a Dios. (Hechos 10:46)

Al final de su ministerio, nuestro Señor y Salvador Jesucristo habían predicho sobre la habilidad de hablar en lenguas, lo cual sería hecho disponible a partir del día de Pentecostés, un día que finalmente llegó.

Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre [de Jesucristo] echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas;(Marcos 16:17).

Ciertamente, vale la pena invertir nuestro tiempo para profundizar en el hablar en lenguas, la primera de las nueve manifestaciones (o evidencias) del espíritu.

Hermanos, no seáis niños en el modo de pensar, sino sed niños en la malicia, pero maduros en el modo de pensar. En la ley está escrito: En otras lenguas y con otros labios hablaré a este pueblo; y ni aun así me oirán, dice el Señor. Así que, las lenguas son por señal, no a los creyentes, sino a los incrédulos; pero la profecía, no a los incrédulos, sino a los creyentes. (1 Corintios 14:20-22).

Claramente, cuando Pablo instruye a los creyentes en Corinto, está citando Isaías en referencia al hablar en lenguas. El refrescante “descanso para el creyente” es también una señal [sēmeion], una muestra de los acontecimientos notables que pronto ocurrirán. Además, el hablar en lenguas es una señal [sēmeion] de la obra completa y finalizada de Jesucristo en la cruz del Calvario. Hablar en lenguas apunta a nuestro valor y status como hijos, re-creados y restablecidos en él.

Veamos el primer registro de lo que sucedió cuando los discípulos recibieron el “don” del espíritu santo en el día de Pentecostés, en el nacimiento de la iglesia, en Hechos 2:1.

Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos [los doce apóstoles] unánimes juntos [en el templo]. Hechos 2:1

Unánimes (con unidad de propósito) ellos estuvieron juntos en un solo lugar. Y no queremos dejar pasar esto: el día de Pentecostés estuvo en camino desde el momento en que el hombre cayó y perdió su espíritu en el jardín del Edén más de 2,000 años atrás a ese día. Algunos creen que los discípulos estaban en el aposento alto, sin embargo, eso no es posible. No puede caber una multitud en el aposento alto donde los apóstoles moraban. Ellos estaban en El Patio de los Gentiles dentro del templo, durante La Fiesta de las Semanas, en el día de Pentecostés. Muchos hombres piadosos de Israel estaban reunidos provenientes de todo el país durante esta fiesta.

Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen. (Hechos 2:2-4)

Traducido con más precisión, [pnoē] no es “viento”, sino “aliento”. Esto concuerda con lo que Jesús ordenó a los apóstoles que hicieran antes de su ascensión en Juan 20:22. Ustedes podrían preguntarse, ¿es posible que ellos hubieran recibido el don proveniente del Espíritu Santo en ese momento antes de Pentecostés? No, no sucedió así; Jesús les estaba instruyendo del don que estaba por venir, el don que no estaría disponible hasta el día de Pentecostés.

Y habiendo dicho esto, sopló [“respiró” en la versión en inglés], y les dijo: Recibid el Espíritu Santo. (Juan 20:22).

Esta fue la instrucción o el presagio de cómo esto se pondría a disposición. Como vemos en Hechos 1:8:

Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra. (Hechos 1:8).

La instrucción anterior ocurrió precisamente antes de que Jesucristo ascendiera al cielo. Pentecostés fue el primer registro de la iglesia donde se recibió el don del espíritu santo, el poder de lo alto. Esto marca un cambio a la administración de la gracia de Dios al hombre, permitiéndole al hombre una vez más ser conectado espiritualmente a Dios, esta vez como hijos de Dios por medio del nuevo nacimiento. Claramente, el primer acto que tuvo lugar era que Dios puso Su espíritu santo dentro de ellos y todos hablaron en lenguas, según Dios les daba que hablasen.

Es importante tener en cuenta que ellos (los discípulos) eran quienes estaban hablando. Es un acto de libre voluntad de creer en Dios, y, como veremos a medida que continuamos, esta era normalmente la primera manifestación que recibía un nuevo cristiano. Eso no quiere decir que algunos cristianos (a través de su vida) nunca van a utilizan esta manifestación.

No obstante, ¡hasta nuestra reunión con Cristo, vamos a ver que esta es una parte del don de Dios que es utilizada ahora! La idea de que ya no tenemos ni la habilidad, ni la disponibilidad de utilizar el don completo del espíritu santo es una gran mentira, perpetrada por el dios de este mundo para mantener el creyente débil, ineficaz e inoperante. Es parecido a caminar hacia el campo de batalla sin armadura y sin armas.

Tú y yo no debemos ser ignorantes; por el contrario debemos estar llenos de todo el poder de Dios: no débiles, sino fuertes en el Señor y en el poder de su fuerza. Debemos rechazar ser disuadidos de lo que Dios nos ha prometido en Su Palabra, sin importar cuál sea la fuente. La Palabra de Dios debe ser nuestra norma, no la palabra de los hombres.

El hablar en lenguas es una señal indicativa de un trabajo finalizado: el trabajo finalizado que llevó a cabo nuestro Señor y Salvador en nuestro nombre. Más aún, es además, una prueba positiva, en el mundo de los cinco sentidos, de que estás lleno de pneuma hagion, el don del espíritu santo que proviene de Dios, el Dador.

Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que [le] adoren. (Juan 4:24).

En la iglesia del primer siglo, la respuesta normal al ser salvó fue el hablar en lenguas inmediatamente. Los discípulos que recibieron el don en el día de Pentecostés, todos recibieron, y todos estaban llenos. Ellos hicieron el hablar, mientras el Espíritu [el Pneuma] les daba las palabras. Pero es importante tener en cuenta que judíos por religión fueron los únicos que recibieron el don en ese momento, y los doce apóstoles eran todos galileos. Veamos ahora al primer derramamiento del don del espíritu santo sobre los gentiles.

Por favor veamos Hechos capítulo 10.

Había en Cesarea un hombre llamado Cornelio, centurión de la compañía llamada la Italiana, piadoso y temeroso de Dios con toda su casa, y que hacía muchas limosnas al pueblo, y oraba a Dios siempre. Este vio claramente en una visión, como a la hora novena del día, que un ángel de Dios entraba donde él estaba, y le decía: Cornelio. (Hechos 10:1-3).

Aquí tenemos un gentil (un gentil era alguien que no era judío por la religión), un soldado italiano que amaba a Dios, que oraba fervientemente y daba de sus finanzas para ayudar al pueblo de Dios. Dios consideró de tal forma a Cornelio, que envió un ángel para ayudarlo a conectarse consigo mismo. Mientras que hombres de Cornelio fueron a buscar a Pedro, Pedro subió a la azotea en casa de Simón el Curtidor y empezó a orar también. Mira cómo Dios trabajó tan hermosamente en esta situación para enseñar a Pedro, en el momento justo, que Él iba a dar el don del espíritu santo a todos los que lo desearan: A judíos y gentiles por igual.

Cuando Pedro llegó a la casa de Cornelio y se dio cuenta de que Dios no hace acepción de personas (lo que significa que ahora todos estaban invitados a unirse a la familia de Dios como hijos), el espíritu santo descendió sobre los que oían la palabra. Los judeanos presentes escucharon a los gentiles que hablaban en lenguas, magnificando a Dios. En un registro tras otro, veremos que el curso normal de los acontecimientos en la iglesia del primer siglo fue que, tan pronto como alguien nacía de nuevo y recibía el don del espíritu santo, ese hombre o mujer hablaba en lenguas en ese mismo momento.

Pedro era un judío y no tenía intención, ni siquiera tuvo el pensamiento, de traer a los gentiles a comunión con Israel. El hablar en lenguas fue la prueba a todos ellos, en el mundo físico, de que estos gentiles también habían entrado en comunión con los de Israel. Y aún así, tomó un tiempo antes de que la plenitud del misterio del único cuerpo de Cristo cuajara para los creyentes de su tiempo. El don del espíritu santo, puesto a disposición por primera vez en el día de Pentecostés, nos ha hecho ti y a mí, completos en Cristo -mientras él ha llegado a ser la cabeza de todo principado y potestad.

Jesús tomó sobre sí nuestros pecados y la enfermedad, para que podamos vivir ahora como él es. Jesucristo tomó sobre sí lo que nosotros merecíamos, para que nosotros pudiéramos recibir lo que él ha ganado. ¡Esto es un refrescante descanso para cada creyente renacido que está disponible ahora!

Como ministros, pastores, laicos y obreros de la Palabra, debemos alentarnos unos a otros a permitir que la Biblia se interprete a sí misma. Esto no es difícil o confuso. Quiere decir simplemente no arrojar a ella ninguna doctrina hecha por hombres, y juntos, regresar a la verdad y la exactitud inherente de la Palabra de Dios. En el Antiguo Testamento, Dios habló por medio de los profetas. Su espíritu estaba solamente sobre ellos en base a su fidelidad al hacer Su voluntad. Como se puede ver a través de todo el Antiguo Pacto, el tener el espíritu de Dios sobre ellos se basaba en una condición. La condición era la obediencia. Algunos tuvieron éxito toda su vida. Muchos fracasaron. Y, aún así, muchos amaron a Dios con todo su corazón, mente, cuerpo y alma.

Hoy, Cristo ha restaurado nuestro acceso a Dios. El espíritu santo está en nuestro interior, es una parte de nosotros, y no por condición. Por medio de Cristo podemos unirnos, encontrarnos Cara a cara con nuestro Padre celestial, con plena confianza y sin miedo, de hecho, con denuedo. Ya no hay una separación entre Él y nosotros.

Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre! El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios. Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados. (Romanos 8:15-17).

Así que hemos recibido un espíritu de adopción como hijos, por el cual llamamos a nuestro Dios, Abba Padre, que significa: “Padre nuestro Padre”. Hablamos con nuestro Padre libremente, con el corazón abierto, sin esconder nada. Una de las maneras en que podemos hablar a Dios en nuestra vida de oración privada, es por medio de hablar en lenguas.

Las Escrituras declaran que el Espíritu de Dios da testimonio a nuestro espíritu de que somos hijos de Dios. Las nueve manifestaciones, o evidencias del espíritu, dan testimonio con, y de nuestro espíritu. El hablar en lenguas es hablar las maravillas de Dios, glorificar a Dios, y dar gracias bien. A veces no sabemos qué pedir en oración. En Romanos 8:26:

Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles. 

Estos son, literalmente, sonidos que no pueden ser expresados en palabras, y oramos “espíritu a Espíritu” a Dios por situaciones, o personas, que pueden necesitar que se ore por ellos en el cuerpo de Cristo. Es una ayuda manifiesta y que da gloria a Dios.

Como hemos visto claramente, hablar en lenguas es parte de caminar con Dios en nuestra nueva naturaleza. Es un beneficio para el creyente en su vida de oración privada, y, para la iglesia entera. Si vamos a caminar a través del espíritu de Dios, entonces desearemos utilizar todas las habilitaciones que Él ha provisto para nosotros. El hablar en lenguas y lenguas con interpretación son dos de las nueve manifestaciones del espíritu que se nos dan para ser utilizadas en nuestro caminar con Él para todo hombre y mujer cristiano renacido. Es la elección individual de cada creyente, si toma ventaja o no de esta bendición abundante de Dios. Entonces, ¿puedes tú también hablar en lenguas? ¡Sí! Puedes hacerlo ahora mismo.

Recibe ricas bendiciones,
Anthony Barbera.

¡Agradezco el trabajo de edición a Trish Barbera!

Traducido por Claudia Juárez Garbalena

domingo, 14 de enero de 2018

¿Cómo es la voz de Dios? De Graham Cooke



Queridos hermanos, algo que quisiera decirles ahora, es que ningún hombre es poseedor de toda la verdad. Todos entendemos en parte, todos tenemos errores y faltas de entendimiento. Si yo traduzco a ciertos hombres o mujeres de Dios, es porque que Dios así me lo pide. Lo que aprendo de ellos me aporta, me bendice, me da crecimiento y reconozco la voz del Padre en sus escritos o sermones. El común denominador que tienen muchos hombres y mujeres que dan un gran aporte al Cuerpo de Cristo, es que ENTIENDEN EL CORAZÓN DE DIOS Y SU NATURALEZA, Dios se ha mostrado a ellos y ellos son capaces de transmitir Su amor, fidelidad y gran bondad.`

Todos los servidores de Dios tienen errores en su entendimiento y conocimiento de las Escrituras, repito, ningún hombre es poseedor de toda la verdad, pero cuando encontramos a un hombre o mujer que conoce a Dios por experiencia propia, que entiende Su corazón y tiene una amplia comunicación con Él, ahí tenemos a un siervo muy valioso de Dios que es capaz de ayudarnos en nuestro crecimiento.

Lamentable hay muchos “maestros” de la Escritura que no conocen a Dios íntimamente, ni reflejan mínimamente Su naturaleza, de ellos solo podemos aprender conocimiento, que además puede estar errado o bastante errado.

Donde está el Espíritu del Señor, ahí hay libertad. Su voz, directa de Dios a ti, o de siervos Suyos que lo representan dignamente, siempre te dará crecimiento, paz, sosiego, sanidad, gozo y liberación.

Dios es amor, es luz y no hay ningunas tinieblas en Él y Dios es bueno SIEMPRE. Yo puedo tener muchas preguntas acerca de cosas que han ocurrido y ocurren en mi propia vida, en la de otros creyentes o en el mundo en sí, pero aunque no entienda muchas cosas, sí, con toda certeza sé que DIOS ES BUENO y que ME AMA. En eso se basa mi comunión con mi Padre celestial: Él es bueno, gentil, amoroso y justo SIEMPRE. Así que aunque no entienda muchas cosas, entender Su naturaleza es una gran base para relacionarme con Dios y esperar de Él lo mejor.

¡Dios quiere hablar con nosotros! Nos dio de Su Espíritu no solo para que le hablemos a Él, sino para tener una comunicación de ida y vuelta, Él quiere mostrarte Su gran amor por ti, guiarte personalmente y darte respuesta a muchas interrogantes en tu vida. Por eso me parece muy valioso este compartir de Graham Cooke que les presento ahora y que habla de “¿Cómo es la voz de Dios?”

Dios, sin duda, nos habla mucho más de lo que pensamos, Él todo el tiempo genera deseos en nuestro corazón, impulsos que nos es necesario identificar y diferenciar de las emociones de la carne. La práctica hace al maestro. Dejo un enlace aquí a un pequeño escrito llamado “¿Cómo Sabemos Si Es Realmente El Señor? Por Carolyn Molica que tiene qué ver con el tema y que publiqué en mi blog esta semana.


Te aliento hermana o hermano, a pedir a Dios poder escuchar Su voz o a escucharla más, para crecer en tu comunión con Él. Tu Padre, con toda certeza, ¡te responderá! Y sin duda, Él está mas deseoso de hablarnos, que nosotros de escucharlo. De amarnos, más que nosotros de ser amados. El bien y la misericordia nos perseguirán todos los días de nuestras vidas POR SU GRAN AMOR Y FIDELIDAD.

 En el amor de Cristo,

Claudia Juárez Garbalena 

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¿Cómo es la voz de Dios?
De Graham Cooke

Lo que piensas acerca de Dios, es la cosa mas importante en el mundo. Nunca vas a tener un pensamiento mas importante en tu vida que este: ¿Quién es Dios para mi? ¿Cómo realmente, realmente, realmente es Dios?

Jesús vino para ponerle un rostro a Dios, él dijo “si me has visto a mi, has visto al Padre”. Nosotros estamos aquí para darle un rostro a Cristo.

Una de las claves para escuchar la voz de Dios, es primero que todo tener arraigado un entendimiento de la naturaleza de Dios, entender cómo realmente, realmente es Dios. Y la clave para eso es entender el corazón del evangelio: ¿qué es lo que Jesús vino a hacer y a decir? El vino a hacer libres a los que estaban presos, él vino a hablar acerca del favor. Si lees Isaías 61:1-3 es lo que realmente él manifestó, esa es su verdadera identidad, así es como él es conocido en el cielo. El vino para brindar gracia, bondad, el anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo. Así que el evangelio es la esencia de las buenas nuevas de lo que Dios realmente, realmente es.

Isaías 61:1 El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel;

61:2 a proclamar el año de la buena voluntad de Jehová, y el día de venganza del Dios nuestro [esta profecía se cumplirá cuando Cristo venga como Rey de reyes y Señor de señores a esta tierra]; a consolar a todos los enlutados;

61:3 a ordenar que a los afligidos de Sion se les dé gloria en lugar de ceniza, óleo de gozo en lugar de luto, manto de alegría en lugar del espíritu angustiado; y serán llamados árboles de justicia, plantío de Jehová, para gloria suya.

Y si quieres entender cómo Dios se ve a Sí Mismo, necesitas ir a Éxodo 34. Dios se encontró con Moisés en la cima de la montaña, porque Moisés le había hecho una petición: “Muéstrame tu gloria”, y Dios le dijo “está bien, voy a hacer que mi bondad pase delante de ti”, y puso a Moisés entre dos rocas, y lo cubrió con Su mano, y Dios pasó marchando frente a él, y las cosas que Dios dice de Sí Mismo en ese encuentro, esa es la verdad de Quién él verdaderamente es. Fue la primera vez en la Escritura en donde Dios habla de Sí Mismo en esa forma diciendo “este es Quien Yo verdaderamente soy, soy compasivo, soy rico en gracia, soy lento para la ira”, y Él menciona como siete atributos claves y todos ellos hablan esencialmente de Quien Él realmente es. Y cuando tú sabes Quién Dios realmente es, básicamente tienes un sentir de cómo Dios quiere hablar contigo. Y tú testimonio entonces, llega a ser la esencia de la revelación en términos de cómo Dios te habla a ti.

Éxodo 34:5 (NTV) Después, el Señor descendió en una nube y se quedó allí con Moisés; y proclamó su propio nombre, Yahveh.

6 El Señor pasó por delante de Moisés proclamando:
«¡Yahveh! ¡El Señor!

    ¡El Dios de compasión y misericordia!
Soy lento para enojarme
    y estoy lleno de amor inagotable y fidelidad.

7 Yo derramo amor inagotable a mil generaciones,
    y perdono la iniquidad, la rebelión y el pecado.

Dios es un Dios bueno, Él ha ofrecido la salvación a toda la humanidad por medio de Su amado Hijo, pero también es un Dios justo que retribuye la maldad a quienes lo rechazan y/o se levantan contra Él y los Suyos. Dios es extremamente bueno y misericordioso con los Suyos, con los que le buscan, con los que se abrazan a la gracia derramada en Cristo Jesús. Pero para todos aquellos que se mofan de Él, que lo niegan, que hacen maldad y tienen un corazón perverso y piensan que se salen con la suya y que podrán escapar impunemente a su maldad, Dios será vengador de Su Pueblo, de los pobres, de los desamparados, de las viudas. Dios aborrece la injusticia y vendrá un día donde Él y Su Hijo Jesucristo pondrán en orden este mundo y darán justa retribución a todo aquel que se complace en pecar y en hacer el mal. [Nota de traductor].

Romanos 9:15b Tendré misericordia del que yo tenga misericordia, y me compadeceré del que yo me compadezca.

Entonces, en la forma en que conoces a Dios, cómo percibes a Dios llega a ser la forma en que lo escuchas y te encuentras con Él. Para mi, Dios es la persona mas gentil, amable, tierna, bondadosa, cariñosa y comprensiva que jamás he conocido en toda mi vida. Él ha sido persistentemente bondadoso conmigo por muchos, muchos años, de hecho amo poner estas dos palabras juntas “persistente, constante” y “bondadoso”.

Lo que sea que Dios es, Él es constante y Él es de una forma inmutable. Tu siempre sabes donde estas con Dios porque Él nunca cambia, Él permanece siendo el mismo, por tanto Su amor y Su gracia y Su misericordia y Su panorama y percepción de ti, no pueden ser edificados en tu desempeño como cristiano, porque tu desempeño es cambiante, pero Dios es una constante. Él es inmutable porque Él obra basado en Su propia naturaleza, y Su forma de aproximarse a ti no depende de tu forma de aproximarte a Él, es basada en lo que Él quiere ser. Y Él es fiel, Él es rico en gracia y siempre será de esa manera.

Así que cualquier voz que condena, o acusa, literalmente no es la voz de Dios. Cualquier voz que sea crítica no es la voz de Dios. Cualquier voz que muestra enojo, no es la voz de Dios. Porque ninguna de estas cosas está en Sus atributos de los que Él habla de Sí Mismo. Así que cualquier cosa que vas a escuchar por revelación, debe ser comparable con el evangelio. El amor de Dios nunca cesa y nunca cambia.

Así que el fundamento de todo lo que Dios está haciendo en nuestras vidas es enseñarnos acerca de Su bondad, de su gentileza y ternura, acerca de lo profundo y alto y ancho y de la amplitud de Su amor. Así que esta es la condición previa en términos de nuestra relación con Él.

Entonces la voz que te hace sentir amado, ese es Él. La voz que te hace sentir bien acerca de ti mismo, incluso cuando estas en el proceso de cambiar, ese es Dios. Tú necesitas vivir aprendiendo a escuchar permaneciendo quieto y escuchando la voz que es gentil, porque ese no será el enemigo. El enemigo no va a ser gentil contigo, primero se cortaría la lengua antes de ser gentil, él nunca te dirá algo que te haga crecer o prosperar.     

Así que la voz del Señor es amable, gentil, tierna, rica en gracia, es amorosa, generosa, es entusiasta, es llena de gozo, y Él tiene sentido del humor, porque Dios es maravillosamente humorístico.  Será una voz que te edifique, una voz que te levanta y fortalece, una voz que te hace sentir seguro, una voz que incluso cuando no andas bien con Dios, el siempre hará bien contigo y una voz que te va a declarar ese favor y a demostrártelo.

La gracia de Dios es la presencia de Dios que empodera y nos hace sentir bien acerca de nosotros mismos mientras estamos en el proceso de llegar a ser más y más como Cristo.

Todos estamos cambiando, todos estamos en un proceso, y la voz de Dios es llena de paz, de descanso, llena de gozo, es amorosa, gentil, generosa. Esa es la base o el lugar de comienzo, para escuchar. Y escuchamos con el corazón, no con la cabeza, escuchamos a Dios desde la naturaleza de Dios en nosotros.

Estudia cómo es la naturaleza de Dios, porque así es como Él será contigo todos los días de tu vida.
Cuando yo me siento en la presencia de Dios, me siento en un lugar de paz, me siento en un lugar de descanso, quizá tenga algunas preguntas para Él, quizá tenga algunos temas que quiera aclarar, tengo algunas cosas en mi lista que las cuales quiero hablar con Dios. Pero yo se que cuando le hablo, Él me está escuchando. Entonces, cuando estoy listo para escuchar la voz de Dios, me posiciono a mi mismo dentro del latido de Su corazón. Para mi, vivir por y para revelación, se trata realmente de cómo vivir dentro del latido del corazón de Dios.

Y la forma en que Dios te va a hablar, la forma en que Él se va a conectar contigo, es la forma en que te conectas con otras personas, así que yo busco y espero esa voz gentil y generosa. El es capaz de reprenderme, pero al final de la reprensión, aun voy a sentirme brillante acerca de mi mismo, aun me siento amado, incluso puedo decir: “Señor, gracias por decirme eso”. No me hace sentir culpable, ni avergonzado, porque Dios no nos hace sentir culpables o avergonzados, Él no causa condenación. Él te dirá la verdad en una forma que te hará libre para llegar a ser esa verdad. Así que voy a decirte: escucha con el corazón, escucha a la naturaleza de Dios, y la voz que te hable de una forma en que te edifique, que te levante, te de aplausos y te anime, esa será la voz de Dios, y así es como sabes que es Su voz.       
   

Traducción por Claudia Juárez Garbalena

jueves, 11 de enero de 2018

“El poder sanador de un corazón alegre”. De Joseph Prince




Proverbios 17:22 El corazón alegre constituye buen remedio [“medicina”]; mas el espíritu triste seca los huesos.

¡La Escritura dice que un corazón gozoso es como medicina! ¿Piensas que Dios está bromeando? Esta es una medicina que no es un químico, y que no tiene efectos secundarios que afecten tu cuerpo. Literalmente un corazón alegre es medicina. La palabra “alegre” es “sameach” en hebreo, un corazón que celebra, que se regocija, un corazón feliz, y no se trata de ser feliz sin ninguna razón, la razón para “sameach”, para que tengas verdadero gozo proviene de la Escritura.

Si esperas a que ocurran cosas en la forma en que se supone o quieres que ocurran para estar feliz, ¡nunca vas a ser feliz! Porque las cosas no pasan de la forma en que tú quieres que pasen, así que si esperas que las circunstancias se modifiquen, nunca vas a ser feliz. Pero el gozo es independiente de lo que sucede a tu alrededor, de las circunstancias.

Pablo escribió desde su celda mientras estaba en prisión la carta mas gozosa, cualquier erudito del Nuevo Testamento puede decirte esto, que Filipenses es la carta mas llena de gozo. La palabra “gozo” aparece mas que en cualquier otro libro del N.T., y Pablo escribió esta carta desde prisión, él dijo:

Filipenses 4:4 Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez digo: ¡Regocijaos!

Pablo dijo “¿saben porque me ha ocurrido esto? Para el progreso del evangelio y se gozaba en ello.

Filipenses 3:1 Por lo demás, hermanos, gozaos en el Señor. A mí no me es molesto el escribiros las mismas cosas, y para vosotros es seguro.

“Regocijaos EN EL SEÑOR siempre. ¿En qué nos regocijamos? ¿En las cosas que ocurren? ¡no! ¡EN EL SEÑOR! ¡En tu buen Pastor! Cuando las cosas van mal, regocíjate, mantén tu corazón alegre. Y no se trata necesariamente de que sonrías todo el tiempo, no tienes que ser como la gente en el mundo que gritan y se ríen todo el tiempo, eso no es gozo, yo estoy hablando de regocijarse EN EL SEÑOR, eso nos trae SANIDAD, un corazón alegre es medicina.

Proverbios 17:22 El corazón alegre constituye buen remedio [“medicina” KJV]; mas EL ESPÍRITU TRISTE SECA LOS HUESOS.

Muchas condiciones médicas, son causadas por huesos que están secos: osteoporosis, artritis, y todas las enfermedades que terminan con “itis”, lo cual señala inflamación, que no hay humedad. ¿Qué es envejecer? Que no hay mas humedad en tu cuerpo, que la humedad se ha ido. ¿Qué seca los huesos? El espíritu triste, abatido, descorazonado.

Tu sangre se produce en los huesos, y los huesos necesitan agua, pero tomar mucha agua no es suficiente, de lo que habla Proverbios es espiritual, y te dice que todo aquello que está en tu interior y te abate, seca tus huesos.

Dice la Escritura acerca de Moisés:

Deuteronomio 34:7 Era Moisés de edad de ciento veinte años cuando murió; sus ojos nunca se oscurecieron, ni perdió su vigor.

¡Moisés tenía 120 años! Y la palabra en hebreo que se usa para “vigor”, significa “humedad” “frescura”, incluso la versión YLT en inglés lo traduce “nunca perdió su frescura natural”.

“Pastor Prince, ahora voy a beber mas agua”, la Biblia no dice que beber agua es medicina. ¡El corazón que se regocija en el Señor es como medicina y humecta, da vigor, frescura a tus huesos!

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VIVE INVICTO ENFRENTANDO LA ADVERSIDAD

Miedos, errores, fracasos, tu pasado y todo lo que te detiene y mantiene abajo, Dios quiere que vivas venciéndolo.

El Señor te pondrá por cabeza, y no por cola; y bendito será el fruto de tu vientre, esto incluye tu salud. Permítanme decirles esto, cuando tú estás bendecido, nadie puede detenerte. Cuando tú estás bendecido, nadie puede ser un obstáculo para ti. Como José, trataron de hundirlo y él salía a flote una y otra vez, lo hundían y él se levantaba de nuevo, sus hermanos lo pusieron en un pozo, él salió de ahí, lo pusieron en la casa de Potifar y floreció en la casa de Potifar, cada vez que la adversidad lo golpeaba, el emergía de nuevo. Cuando tú estás bendecido, ninguna fuerza humana será capaz de detenerte.

Proverbios 4:18 Mas la senda de los justos es como la luz de la aurora, Que va en aumento hasta que el día es perfecto.

Tú puedes decirme: “Pastor Prince, no tengo suficiente fe”, pero Jesús dijo la forma en que podemos comenzar a tener fe:

Lucas 17:6 Entonces el Señor dijo: SI TUVIERAIS FE COMO UN GRANO DE MOSTAZA, podríais decir a este sicómoro: Desarráigate, y plántate en el mar; Y OS OBEDECERÍA.

Tú puedes decirle al cáncer en ti, a ese tumor: ¡sal desde tu raíz y sé plantado en fondo del mar! ¡y te obedecerá! ¡Comienza a declarar lo que la Palabra dice que tienes y eres! ¡Vive a través de la fe! ¡Vive por creencia! ¡Vas a recobrarte a través de la fe!

¡Vence cada adversidad mientras contemplas el amor de Jesús y descansas en las promesas de Dios!
Yo creo que tus mejores días están por venir, yo creo que no importa como esté la economía del mundo, Dios proveerá todas tus necesidades conforme a Sus riquezas en gloria. Yo creo que mientras el mundo llegue a estar más y más oscuro, la iglesia llegará a brillar más y más. Yo creo que tu futuro es tan brillante como Jesús a la diestra de Dios. Para el creyente su futuro sólo puede ser más y más brillante. ¡Yo creo que ustedes son gente bendecida, bendecida, ¡bendecida! ¡Aleluya!  


 Traducción por Claudia Juárez Garbalena

miércoles, 10 de enero de 2018

¿CÓMO SABEMOS SI ES REALMENTE EL SEÑOR? Por Carolyn Molica

Queridos hermanos !Dios los bendiga! Pasé más de 23 años acumulando conocimiento de las Escrituras hasta que Dios en Su misericordia y gracia me permitió entender la sencillez que hay en estrechar una relación viva y vital con Él en la cual, la comunicación de ida y vuelta entre Padre e hijo(a) es algo completamente familiar, natural y sencillo. ¡Nuestro Padre NO ES un Dios inaccesible o inalcanzable que no desee hablar con nosotros mientras le dedicamos tiempo en oración y básicamente en cualquier otro momento del día! Hay una promesa y verdad muy simple en cuanto a escuchar la voz de nuestro Padre e intimar cada día más una relación con Él:

Mateo 7:7 Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.
7:8 Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.
7:9 ¿Qué hombre hay de vosotros, que si su hijo le pide pan, le dará una piedra?
7:10 ¿O si le pide un pescado, le dará una serpiente?
7:11 Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?

¡DIOS ANHELA DARNOS LO QUE PIDAMOS! ¡NO HAY MEJOR PADRE QUE ÉL!!

Jeremías 33:3 Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces.  

Con esta introducción les comparto el siguiente escrito de Carolyn Molica.

¡DIOS LOS BENDIGA!

En Su amor y servicio,
Claudia Juárez Garbalena

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¿CÓMO SABEMOS SI ES REALMENTE EL SEÑOR?
Por Carolyn Molica

Digamos que conocemos a alguien por primera vez y nos saludamos. Después no vemos a esa persona por un tiempo y un día entra a la habitación donde estamos y dice “hola”, pero nosotros no la vemos. Si sólo la hemos visto una vez, lo más probable es que no reconoceríamos su voz y no sabríamos quién es. Pero si trabajamos con esa persona por una semana y esa persona hiciera lo mismo -entrar en la habitación y decir hola cuando estamos de espaldas, sabríamos exactamente quién es. Es lo mismo con la voz del Señor.

Llegamos a conocer la “voz” del Señor familiarizándonos con ella y eso viene con la práctica y el ensayo.

Hebreos 5:14 nos dice: “Pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal”. Aquí está hablando de crecer espiritualmente, algo que todos nosotros deseamos. El alimento sólido es para los adultos, no para los niños pequeños. Todos nosotros tenemos nuestros 5 sentidos regulares y también están nuestros cinco sentidos espirituales y es en los sentidos espirituales que necesitamos entrenamiento. Entonces ¿cómo hacemos eso?

Comienza a practicar. 1 Juan 4:1 dice: “Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios”. Entonces, no todo lo que sentimos o escuchamos va a ser del Señor, pero en vez de estar temerosos, recordemos que Él nos ama y ya que estamos haciendo nuestro mejor esfuerzo por seguirle, Él nos va a ayudar. Vamos a hacer más  cosas correctas que incorrectas. Es el adversario, el diablo, el demonio, Satanás, como sea que quieras llamarlo que quiere hacernos temer de ir hacia adelante poniendo a prueba las voces.

Cuando estamos comenzando con esto y aun cuando hemos practicado nuestra fe durante largo tiempo, una de las cosas más importantes a recordar es que el Señor no va a decirnos que hagamos algo que no está de acuerdo con lo que Él dice en la Biblia.

En pequeñas cosas como preguntar si debemos usar calcetines rojos o azules es probable que no vaya a hacer una gran diferencia para el Señor, pero si sientes como que el Señor te está diciendo que vayas y tengas sexo con tu compañera de trabajo que te dijo que ya no ama a su marido, bueno... Eso no concuerda con las enseñanzas de la Biblia, entonces lo que percibes, no es la voz del Señor. Esa voz es de una boca diferente.

En el Antiguo Testamento vemos a Dios mismo entrenando a Elías a cómo escuchar Su voz: “El [Dios] le dijo: Sal fuera, y ponte en el monte delante de Jehová. Y he aquí Jehová que pasaba, y un grande y poderoso viento que rompía los montes, y quebraba las peñas delante de Jehová; pero Jehová no estaba en el viento. Y tras el viento un terremoto; pero Jehová no estaba en el terremoto. Y tras el terremoto un fuego; pero Jehová no estaba en el fuego. Y tras el fuego un silbo apacible y delicado.

 “Y cuando lo oyó Elías, cubrió su rostro con su manto, y salió, y se puso a la puerta de la cueva” (1 Reyes 19:11-13). Y la historia continúa acerca de cómo Dios habló con él y le mostró qué hacer a continuación. El relato es impresionante.

Comenzaremos a reconocer Su voz cuando nos reunamos más con Él en conversación. Lo más sencillo es comenzar con preguntas cuya respuesta sean “sí” y “no”. Luego escucha Su serena respuesta. Ve con la primera respuesta antes de que la racionalización entre. Si cometemos un error, lo sabremos muy pronto.

He oído decir: “El Espíritu Santo es un caballero”. En otras palabras, Él no grita o hará algo escandaloso con nosotros. Algunas personas sienten sólo una silenciosa insistencia, o una “sensación” de que tienen que hacer algo de cierta manera. Algunas personas lo llaman una sensación persistente, o un pequeño empujoncito o incluso como una sensación de “saber” algo. Él espera hasta que nos volvamos a Él y escuchemos.

Una buena manera de empezar a practicar cómo escuchar al Señor es hacer pequeñas preguntas. “¿Qué me pongo hoy?” Después, elije lo primero que viene a tu mente. No te pongas enseguida a adivinar. Simplemente haz el primer pensamiento. Si tienes varias tareas que hacer y tienes opciones en cuanto al orden, pregunta al Señor: “¿Qué debo hacer primero?” Entonces guarda silencio por un segundo, escucha, y luego haz la primera cosa que sientes que estás siendo guiado a hacer.

El Señor no va a permitir que nosotros cometamos un grave error. ¡ÉL QUIERE QUE ESCUCHEMOS SU VOZ!

Práctica. Práctica. Práctica. Prueba. Prueba. Todos los días. No es difícil o agotador, es divertido. Y hacerlo cambia nuestras vidas. Comenzamos con las pequeñas cosas, pero rápidamente aprendemos que los pequeños impulsos del Señor pueden hacer incluso las MÁS GRANDES diferencias en nuestras vidas y en las vidas de los que nos rodean.

Con amor, Carolyn

Traducción por Claudia Juárez Garbalena