DE GRACIA RECIBIMOS, DE GRACIA DAMOS
MATEO 10:8

sábado, 21 de enero de 2017

La respuesta para una consciencia de culpa. De Joseph Prince


Hebreos 9:14 ¿cuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo?

Has escuchado alguna vez la voz de tu conciencia diciéndote cosas como: “mereces el infierno por los pecados que cometiste contra tu esposa hace tres años”, o “¿Por qué te sorprendes de que tu hijo no te hable, si tú no estuviste cerca de él cuando te necesitaba?”

¿Sabes? hay gente que se siente deprimida todo el tiempo debido al sentido de culpa y ellos “pagan” por sus pecados en términos de enfermedad. De hecho, los médicos han descubierto que muchas enfermedades psicosomáticas, son causadas por la culpa y la condenación porque su conciencia les dice: “te has equivocado. Debes ser castigado. ¿Cómo podrías no ser castigado por tu pecado?”

Esto es el por qué debemos tener una respuesta que satisfaga a nuestra conciencia. Cuando tu conciencia te dice: “has pecado, debes ser castigado por ese pecado o Dios no sería justo”, tú di: “sí, he pecado pero este pecado y cualquier otro pecado que he cometido fue castigado por completo en el cuerpo de Jesús, así que no hay más el castigo para mi hoy, porque ¿cuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias?

Amigo mío, la única manera de traer paz a tu conciencia, es poner tus ojos en la cruz. La cruz de Jesús es la única respuesta que satisface a tu conciencia.


Así que la próxima vez que tu conciencia te condene a causa del pecado, no trates de silenciarla con buenas obras. Pon tus ojos en la cruz y di: “Padre gracias por Jesús y la cruz. Jesús sufrió una condena total en mi nombre por ese pecado, así que no hay absolutamente más condenación para mí”. Entonces tu conciencia mirará a la cruz y dirá: “¡ahh¡…paz”. Amigo mío, ¡la obra finalizada de Cristo en la cruz realmente te hace libre!

Extraído del sitio “Joseph Prince Ministries”


jueves, 19 de enero de 2017

Tu Problema Debe Arrodillarse Ante El Nombre De Jesús De Joseph Prince



Filipenses 2:10 para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra.

¡Lo que sea que te esté atribulando, si tiene nombre, debe arrodillarse ante el nombre de Jesús! El cáncer debe arrodillarse ante el nombre de Jesús. La pobreza debe arrodillarse. La vergüenza debe arrodillarse. La Biblia nos dice que Dios ha exaltado hasta lo sumo a Jesús y le ha dado un nombre que está por encima de todo nombre, que en el nombre de Jesús toda rodilla debe doblarse.

Esto es exactamente lo que sucedió cuando un hombre severamente endemoniado vio a Jesús. Los demonios en él -llamados Legión porque eran muchos- no sólo imploraron a Jesús que no los atormentara, sino que también huyeron cuando Jesús les ordenó que se fueran. El hombre fue dejado íntegro, sanado y en su sano juicio (Lucas 8: 26-35).

Mi ya fallecido padre también fue liberado de su adicción a la bebida que padeció durante muchos años. Recuerdo que un día estaba en una borrachera. Oré por él en el nombre de Jesús para que fuera liberado de su adicción al alcohol. ¡Él vomitó violentamente después de eso y desde ese momento, nunca volvió a tocar la botella!

Amado, si tu hijo está enfermo, pon tus manos sobre él y di: “En el nombre de Jesús, tos, detente. Fiebre, vete en el nombre de Jesús. ¡Salud fluye en su cuerpo en el nombre de Jesús!” Si hay conflicto y confusión en casa, trátalo de la misma manera. Yo usé el nombre de Jesús mientras oraba por una pareja que peleaba en un supermercado. Fue increíble. Toda la lucha entre ellos pareció derretirse y comenzaron a hablar tranquilamente después de eso.


Este es el poder del nombre de Jesús, porque este es el nombre de Aquel que murió por ti, resucitó y hoy está a la diestra de Dios, por ti. ¡Este es el nombre que está por encima de todo nombre, y en el cual toda rodilla debe y va a doblarse!

Extraído del sitio “Joseph Prince Ministries”
Contacto:mirasoloadios@live.com 

miércoles, 18 de enero de 2017

Conoce y cree el amor de Dios por ti. De Joseph Prince


1 Juan 4:16 Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor; y el que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él.

Quizás sepas que Dios se preocupa por ti y que te ama, y que Él demostró Su amor por ti enviando a Su Hijo a morir por ti en la cruz, ¿pero lo crees? Una cosa es saber acerca del amor que Dios tiene por ti, pero otra cosa es creerlo en tu corazón.

Una cosa es saber que el sol brilla durante el día. Pero otra cosa es creer que el sol está brillando aun cuando no sientas su calor y todo lo que puedas ver sea un día nublado. Algunas veces somos lentos para creer el amor de Dios por nosotros cuando estamos atravesando tiempos difíciles. Pero Dios quiere que sepas y que creas que Él te ama en medio de cualquier cosa que estés enfrentando, cuando ese trabajo que necesitas no llega, cuando el jefe está detrás de ti buscando tus fallos o cuando tu hijo se rehúsa regresar a casa.

En medio del dolor, Dios quiere que sepas y que creas que Él está enteramente de tu lado defendiéndote y tomando cuidado de ti. Y si Dios, el Ser más poderoso en el universo, está por ti, ¿puede acaso alguien o algo venir contra ti exitosamente?

Quizás sientas que has sido un desastre por mucho tiempo. Dios quiere que sepas y que creas que, aunque otros pudieran estar enojados contigo, Él nunca va a estar enojado contigo. Ni te va a condenar. La suma total de Su enojo contra tus pecados cayó sobre Jesús en la cruz. Así que Él quiere que sepas y creas que Él nunca va a castigarte porque Jesús fue castigado en tu lugar.

Cuando te sientas indigno porque te has equivocado por enésima vez, sabe y cree que tu Padre celestial aun te ofrece el regalo de la no condenación. Entonces ven confiadamente al trono de Su gracia para hallar misericordia y encontrar oportuno socorro (Hebreos 4:16).


Amigo mío, sabe y cree que ya que Dios te ha amado y envío a Su Hijo a morir por ti cuando eras un pecador en tu peor y más terrible circunstancia (Romanos 5:8), cuanto más será Su amor por ti ahora que eres Su hijo amado y la justicia de Dios en Cristo (2 Corintios 5:21). 

Extraído del sitio “Joseph Prince Ministries”


martes, 17 de enero de 2017

Sé contado entre aquellos que no pueden ser devorados. De Joseph Prince


1 Pedro 5:8 Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar.

El diablo no puede simplemente caminar directamente hacia ti y robarte tu salud, tu paz, o tu familia, él no puede simplemente imponer en tu vida enfermedad y destrucción.

Si el diablo pudiera hacer eso, no tendría que andar “alrededor buscando a quien devorar”. ¡Él solamente tendría que caminar directamente hacia alguien y devorarlo! Pero ya que la Biblia dice que él anda alrededor buscando a quien devorar, la verdad es que hay gente a la cual él no puede devorar.
Verás, el diablo anda como león rugiendo tratando de despertar temor en la gente con sus rugidos. Pero a los que no puede devorar son a aquellos que se rehúsan a ser intimidados con sus rugidos porque saben que el verdadero León de Judá, Jesucristo (Apocalipsis 5:5), ha venido y ha hecho impotente al que tenía el poder de la muerte (Hebreos 2:14). Ellos saben que el diablo simplemente no puede hacerles nada porque el León de Judá mora en ellos, y que él es más grande que el diablo que está en el mundo (1 Juan 4:4).

Amigo mío, el León de Judá está en ti, él te ha dado derechos, privilegios, autoridad, y poder. Él te redimió con su sangre. Por tanto, todo acerca de ti y de tu vida ha sido redimido por su sangre. Así que, si tienes miedo de perder tu trabajo, cubre tu trabajo con la sangre de Jesús. Si estás preocupado acerca de la seguridad de tus hijos en estos días de ataques terroristas, pon la sangre de Jesús sobre ellos. Si has recibido un informe médico que no es bueno, habla de la sangre de Jesús sobre ti mismo.
Todo lo que has cubierto con la sangre de Jesús, Dios declara que está ¡protegido! ¡y redimido! y el diablo huye cuando ve la sangre. Y cuando huye se lleva consigo la enfermedad, los padecimientos, los dolores, la destrucción y toda perdida.

Una vez que él diablo sabe, que tú sabes, lo que eres en Cristo y lo que tienes en él, sus días de intimidarte se han terminado y tú eres contado entre aquellos que él no puede devorar.

Extraído del sitio “Joseph Prince Ministries”


jueves, 5 de enero de 2017

Aliméntate De Palabra De Dios Diariamente. De Joseph Prince



Mateo 4:4 Él respondió y dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.

La Biblia nos dice que Dios sopló [o respiró] en el hombre y llegó a ser un ser viviente (Génesis 2:7). También nos dice que toda la Escritura es respirada de Dios (2 Timoteo 3:16, YLT). Esto significa que cuando lees la Biblia o escuchas la Palabra de Dios predicada, estás absorbiendo, recibiendo el mismo aliento o respiración de Dios que te da vida.

Esto es el por qué a veces puedes sentirte cansado al entrar a la iglesia, pero el cansancio se va al final del servicio y te sientes renovado y energizado. ¡La Palabra de Dios respira vida en tu cuerpo! También he visto a muchos de nuestros miembros de la iglesia llegar a ser más saludables, más fuertes y aún lucir más jóvenes, porque pasan tiempo en la Palabra de Dios.

No es de extrañar que Proverbios 4:22 nos diga que las palabras de Dios son "vida para los que las hallan, y medicina a todo tu cuerpo". Así que si estás bajo presión o si síntomas están atacando tu cuerpo, dobla la porción de la medicina de Dios. Simplemente alimente más de la Palabra de Dios, y encontrarás vida y salud fluyendo a través de tu cuerpo otra vez.

Jesús dijo que no sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. Si es importante comer todos los días, ¿cuánto más alimentarte de la Palabra de Dios? Dios quiere que sepamos que necesitamos Su Palabra incluso más que nuestras comidas diarias. Él nos hizo, así que Él sabe mejor lo que nuestros cuerpos necesitan diariamente.

Así que hagas lo que hagas, recuerda obtener tu alimento diario de la Palabra de Dios. Lee tu Biblia en la comodidad de tu hogar o en la oficina durante tu hora de almuerzo. Escucha CDs de sermones mientras conduces al trabajo o a haces tareas domésticas. Si prefieres algo más visual, ve predicaciones de Su Palabra. ¡Elije la forma que prefieras y absorbe Su Palabra en ti!

Amado, no puedes vivir si dejas de respirar. ¡De la misma manera, no puedes vivir sin la Palabra porque es la misma respiración de Dios que te da vida y salud!

Extraído del sitio “Joseph Prince Ministries”

Isaías 55:10,11 Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelve allá, sino que riega la tierra, y la hace germinar y producir, y da semilla al que siembra, y pan al que come, así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié.

“La Palabra de Dios puede, de alguna manera, ser comparada a la tierra. Todo lo necesario para el sustento y la vida puede ser obtenido arando la superficie de la tierra: pero hay tesoros de belleza y riqueza que se obtienen ahondando sus profundidades. Así sucede con la Biblia. “Todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad” residen a la superficie para los humildes santos; sin embargo, por debajo de esa superficie se halla un “gran botín” que será encontrado solamente por aquellos que lo busquen como un “tesoro escondido”.

E.W. Bullinger, 1899

Contacto:mirasoloadios@live.com  


lunes, 2 de enero de 2017

“MISERICORDIA QUIERO, Y NO SACRIFICIO”. Por Claudia Juárez Garbalena


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Publicado originalmente el 12 de septiembre de 2014.

Hay varias razones por las cuales el ministerio terrenal de nuestro Señor Jesucristo fue EXITOSO. No hablo precisamente de las masas que se agolpaban a escucharlo, lo cual se considera hoy en día un sinónimo de éxito en un ministerio, ya que él fue directamente rechazado por los judíos como su Rey y su Mesías. Pero sí hablo del rotundo éxito de nuestro Señor y Salvador viviente Jesucristo en traer la voluntad de Dios a esta tierra, y en su obra perfecta y finalizada con la cual obtuvo eterna redención para toda la humanidad y la creación entera. 

Quiero hacer notar dos puntos relevantes en el ministerio de nuestro Señor Jesucristo que definitivamente lo llevaron al éxito:

·       Primero, Jesús no solamente obtuvo un gran conocimiento de las Sagradas Escrituras, sino que comprendió la intención y voluntad de Dios en ellas. Llegó a conocer al Autor de la vida y de la Palabra de Dios, y supo discernir, entender y aplicar Su perfecta voluntad en esta tierra; él llegó a COMPRENDER Y A CONOCER EL CORAZÓN DE NUESTRO PADRE, ¡DE SU ABBA PADRE; y,
·       Segundo, él tuvo una clara comprensión de su auto identidad.

La Palabra de Dios es mucho más que “un libro de reglas” que debemos seguir y cumplir, especialmente en esta Era de Gracia. Antes del día de Pentecostés, los hombres solo tenían disponible ser seres de cuerpo y alma, solo unos pocos tuvieron una conexión espiritual con Dios, así que el camino de acceso el Padre estaba prácticamente cerrado. Unos cuantos hombres y mujeres fueron bendecidos por Dios con un espíritu dentro de ellos que les comunicaba con el Dios vivo, tuvieron un espíritu condicionado que conservaban de acuerdo a su fidelidad y obediencia.

Hoy vivimos en una Administración privilegiada en la que cualquier hombre o mujer que confiesa Romanos 10:9 y 10, recibe el espíritu santo de Dios como simiente incorruptible (1ª Pedro 1:23). Ese espíritu nos da conexión directa con Dios, y la posibilidad de hablar con Dios y de que Dios hable directamente con nosotros. Jesucristo es El Camino, La verdad y La Vida que nos lleva al Padre. Con ese espíritu santo, la unción del Santo, tenemos no solamente disponible CONOCER Y ENTENDER LAS ESCRITURAS, SINO TAMBIÉN CONOCER Y ENTENDER EL CORAZÓN DEL DIOS TODOPODEROSO PLASMADO EN ELLAS, Y SUS ALTÍSIMOS CAMINOS Y PENSAMIENTOS.

Nuestro Señor Jesucristo comprendió en las Sagradas Escrituras, Quién es DIOS y cómo trabaja, y así, se le abrió un amplio y profundo panorama del Dios vivo y verdadero Creador de los cielos y la tierra, y un amplio entendimiento de su auto-identidad. Estas verdades fueron fundamentales en su exitoso ministerio, y estas mismas realidades son fundamentales en nuestro caminar exitoso con el Padre celestial hoy día.

Miremos de cerca un hermoso relato de nuestro Salvador que muestra la forma en que él comprendió las Sagradas Escrituras y el corazón de Dios en ellas:

Mateo 12:1 En aquel tiempo iba Jesús por los sembrados en un día de reposo; y sus discípulos tuvieron hambre, y comenzaron a arrancar espigas y a comer.

2 Viéndolo los fariseos, le dijeron: He aquí tus discípulos hacen lo que no es lícito hacer en el día de reposo.

3 Pero él les dijo: ¿No habéis leído lo que hizo David, cuando él y los que con él estaban tuvieron hambre;

4 cómo entró en la casa de Dios, y comió los panes de la proposición, que no les era lícito comer ni a él ni a los que con él estaban, sino solamente a los sacerdotes?

5 ¿O no habéis leído en la ley, cómo en el día de reposo los sacerdotes en el templo profanan el día de reposo, y son sin culpa?

6 Pues os digo que uno mayor que el templo está aquí.

7 Y si supieseis qué significa: Misericordia quiero, y no sacrificio, no condenaríais a los inocentes;
8 porque el Hijo del Hombre es Señor del día de reposo.

En la Ley de Moisés estaba estipulado que solo a los sacerdotes se les permitía comer estos panes de la proposición. Pero David, en medio de una persecución encarnizada en la que peligraba su vida y la de los hombres que le acompañaban, entró al templo e incluso mintiendo obtuvo estos panes de manos del sacerdote Ahimelec (1ª Samuel 21). ¿Por qué hizo esto David, un “varón conforme al corazón de Dios”?  Y ¿Por qué Jesucristo lo pone como ejemplo para lo que significa “misericordia quiero, y no sacrificio”

David se vio obligado por absoluta necesidad de entrar a la Casa de Dios y obtener estos panes del sacerdote. ¿Por qué Jesucristo menciona este relato? Aquí está involucrada una verdad absolutamente maravillosa: DIOS NO MIRA LO QUE MIRA EL HOMBRE; PUES EL HOMBRE MIRA LO QUE ESTÁ DELANTE DE SUS OJOS, PERO JEHOVÁ MIRA EL CORAZÓN (1ª Samuel 16:7b). Para Dios lo más importante en el hombre o mujer es LO QUE ESTÁ EN SU CORAZÓN, en lo más profundo de su ser. Dios no está interesado en rituales externos y en que se cumplan rigurosamente, no está interesado en las apariencias, en cómo lucimos o lo que hablamos delante de los demás. ¡No! ¡Dios está interesado y mira la más profunda intimidad de nuestro corazón!!!!!!!

Hay tres secciones en la Palabra de Dios donde se encuentra esta frase “Misericordia quiero, y no sacrificio”. Jesucristo estaba haciendo referencia a Oseas 6:6 que dice:

Porque misericordia quiero, y no sacrificio, y conocimiento de Dios más que holocaustos.

El libro de Oseas está escrito en el contexto de una reprensión y advertencia a Israel justo antes de aquella espantosa deportación a Babilonia. Dios deseaba que la misericordia y el amor prevalecieran más que los rituales externos, y deseaba más que le conocieran a Él, que los holocaustos. Él mismo había ordenado estos rituales y holocaustos, pero lo que Él más amaba, y ama, es EL CORAZÓN IMPLICITO EN ELLOS.

David, el dulce cantor de Israel, agradó a Dios por su corazón humilde, manso y sencillo, por su corazón deseoso de conocerle y de hacer Su voluntad por encima de la Suya propia. En el corazón de David había el profundo anhelo de conocer a Dios, de honrarle y alabarle con sus pensamientos más profundos y con sus acciones. David se equivocó seriamente en su vida algunas veces, la Palabra da testimonio de ello, pero Dios le llama “un varón conforme a Mi corazón”, porque a Dios le agradaba lo que él guardaba en lo más profundo de su ser, cuando nadie, solo él y Dios estaban juntos. 

Dios tuvo misericordia de David cuando se vio obligado a entrar en el templo, a pedir aquellos panes e incluso a mentir. David tenía una tremenda necesidad de sobrevivir a una persecución totalmente injusta. Los discípulos en el día de reposo comenzaron a espigar para comer por necesidad. Más grande que cualquier estatuto u ordenanza, es el amor, la justicia y la misericordia de Dios, esto lo comprendió perfectamente nuestro Señor Jesucristo.

Mateo 12:9 Pasando de allí, vino a la sinagoga de ellos. 

10 Y he aquí había allí uno que tenía seca una mano; y preguntaron a Jesús, para poder acusarle: ¿Es lícito sanar en el día de reposo? 

11 El les dijo: ¿Qué hombre habrá de vosotros, que tenga una oveja, y si ésta cayere en un hoyo en día de reposo, no le eche mano, y la levante? 

12 Pues ¿cuánto más vale un hombre que una oveja? Por consiguiente, es lícito hacer el bien en los días de reposo. 

Exteriormente y humanamente podemos juzgar ciertas acciones como “buenas” o “malas” conforme a nuestro criterio y los cinco sentidos, pero solo Dios Todopoderoso sabe lo que hay implícito en cada acción de cada hijo Suyo, Él es Quien pesa los corazones.

Proverbios 17:9 Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá? 

10 Yo Jehová, que escudriño la mente, que pruebo el corazón, para dar a cada uno según su camino, según el fruto de sus obras.

Proverbios 21:2 Todo camino del hombre es recto en su propia opinión; pero Jehová pesa los corazones.

Nuestro Señor Jesucristo entendió y discernió perfectamente entre lo externo y lo profundo, entre lo que Dios mira y le da valor, y entre lo que el hombre valora superficialmente. 

Lucas 16:14 Y oían también todas estas cosas los fariseos, que eran avaros, y se burlaban de él.
15 Entonces les dijo: Vosotros sois los que os justificáis a vosotros mismos delante de los hombres; MAS DIOS CONOCE VUESTROS CORAZONES; PORQUE LO QUE LOS HOMBRES TIENEN POR SUBLIME, DELANTE DE DIOS ES ABOMINACIÓN.

¡Impactante declaración para meditar! Y veamos ahora las serias acusaciones que nuestro Señor Jesucristo lanzó sobre los líderes religiosos de su época, ¡gente que se supone representaba a Dios!

Lucas 11:39 Pero el Señor le dijo: Ahora bien, vosotros los fariseos limpiáis lo de fuera del vaso y del plato, pero por dentro estáis llenos de rapacidad y de maldad.

40 Necios, ¿el que hizo lo de fuera, no hizo también lo de adentro?

41 Pero dad limosna de lo que tenéis, y entonces todo os será limpio.

42 Mas !!ay de vosotros, fariseos! que diezmáis la menta, y la ruda, y toda hortaliza, y pasáis por alto la justicia y el amor de Dios. Esto os era necesario hacer, sin dejar aquello.

43 !!Ay de vosotros, fariseos! que amáis las primeras sillas en las sinagogas, y las salutaciones en las plazas.

44 !!Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! que sois como sepulcros que no se ven, y los hombres que andan encima no lo saben.

Mateo 23:27¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera, a la verdad, se muestran hermosos, mas por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia. 
28 Así también vosotros por fuera, a la verdad, os mostráis justos a los hombres, pero por dentro estáis llenos de hipocresía e iniquidad.

Conforme a la ley, si un judío tenía contacto con un muerto quedaba contaminado para realizar ciertos ritos, celebrar fiestas y sacrificios. Jesús les dijo a estos religiosos que ellos contaminaban a otros hombres, y ellos ni siquiera lo sabían. 

Juan 5:42 Mas yo os conozco, que no tenéis amor de Dios en vosotros.

Jesucristo dijo que conocía que no había amor de Dios en esta gente religiosa que ponderaban lo de afuera, cumpliendo ritos y mandatos y tradiciones por encima del amor de Dios y la justicia. El Hijo de Dios, aprendió de su Padre que la justicia y el amor de Dios están por encima de cualquier estatuto u ordenanza. El amor jamás hace mal al prójimo y redime, rescata nuestras vidas de los más profundos pozos de desesperación.

Teniendo siempre como estandarte en lo más profundo del corazón el Primer y Segundo mandamiento, todo lo demás cae en Su debido orden.

Hebreos 4:12 Porque la Palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón. 

13 Y no hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia; ANTES BIEN TODAS LAS COSAS ESTÁN DESNUDAS Y ABIERTAS A LOS OJOS DE AQUEL A QUIEN TENEMOS QUE DAR CUENTA.

Para quien ama a Dios con corazón limpio, estas verdades simplemente son maravillosas y brillan como un tesoro para su corazón. El hombre puede engañar al hombre con sus acciones externas, pero Quien pesa y conoce los corazones ES DIOS MISMO.

La otra ocasión en que Jesucristo hizo mención a esta cita de Oseas 6:6 está en Mateo: 

Mateo 9:10 Y aconteció que estando él sentado a la mesa en la casa, he aquí que muchos publicanos y pecadores, que habían venido, se sentaron juntamente a la mesa con Jesús y sus discípulos. 

11 Cuando vieron esto los fariseos, dijeron a los discípulos: ¿Porqué come vuestro Maestro con los publicanos y pecadores? [gente repudiada por ellos]

12 Al oír esto Jesús, les dijo: Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. 

13 Id, pues, y aprended lo que significa: Misericordia quiero, y no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores, al arrepentimiento.

¡Jesús tuvo comunión y se extendió a la gente más necesitada de liberación! Él no estaba interesado en las apariencias externas, sino en cumplir la voluntad de Dios con el amor y compasión que él conocía de su Padre. Nuestro Señor Jesucristo, a diferencia de los líderes religiosos de su época, fue un hombre completamente coherente entre sus palabras y sus acciones.

El relato de la mujer adúltera registrado en Juan 8, habla de cómo esta mujer fue traída a nuestro Salvador buscando poder acusarle. El procedió con sabiduría y prudencia, pero sobre todo con mucho amor y compasión. Él conocía lo que la Ley de Moisés decía, pero él sabía dividir y aplicar la Palabra de Dios CONFORME AL CORAZÓN DEL PADRE. A aquellos religiosos les importaba muy poco la vida de aquella mujer, y para ser honestos les importaba poco si se cumplía la Ley o no, ellos solo querían comprometer a Jesús. A esta gente religiosa, que se supone representaba a Dios, no les importaban los leprosos, los publicanos, las mujeres de mala reputación, la gente que sufría, dolida del alma y del cuerpo, y lamentablemente ocurre muy a menudo lo mismo hoy día entre aquellos que dicen representar a Dios. Pero a Dios sí le interesa extenderse a todos ellos, y a la Palabra encarnada, a nuestro Señor Jesucristo, al reflejo de nuestro Dios en esta tierra (Hebreos 1:3), también le interesa.

Dios es un Padre bueno y compasivo que anhela revelarse a los Suyos en Su Palabra. En ella, Él muestra innumerables veces Su misericordia y gran bondad y lo que Él desea de nosotros. Recomiendo ampliamente leer el artículo “Oseas: La historia de la misericordia redentora de Dios”. Al profeta Oseas se le dio la misión de advertir al pueblo de Dios la destrucción que venía en camino debido a su idolatría, desobediencia y rebeldía. Dios le pidió a Oseas que se casara con una mujer que de antemano le advirtió lo engañaría. Esta mujer abandonó a Oseas, para ir tras otro hombre, y después tras otro, y después tras otro hasta que cayó en la esclavitud. Oseas ayudó a su mujer aun cuando ella estaba con otros hombres, y cuando ella finamente cayó esclava, Dios lo envió a redimirla. Dios le dijo que esta historia representaba la historia de Israel, una esposa infiel, rebelde y torpe que por su necedad caía en la desgracia y que sería redimida por la bondad de Dios. 

El punto a meditar amados hermanos y hermanas, no es si conocemos las Escrituras. Los fariseos y escribas conocían las Escrituras y creían entenderlas. El punto es si conocemos y entendemos al Autor de ellas y Su corazón, y si comprendemos Su voluntad para aplicarla en nuestras vidas. ¡Ojalá nuestro corazón latiera solamente al ritmo del corazón de nuestro Padre! Nuestra vida como creyentes no se trata de apariencias, sino de lo que somos en la más profunda intimidad, ahí donde solo nos encontramos Dios y nosotros a solas. 

Juan 17:3 Y esta es la vida eterna: QUE TE CONOZCAN A TI, EL ÚNICO DIOS VERDADERO, Y A JESUCRISTO, A QUIEN HAS ENVIADO.

Proverbios 23:26 Dame, hijo mío, tu corazón, Y miren tus ojos por mis caminos.

Proverbios 23:15 Hijo mío, si tu corazón fuere sabio, también a mí se me alegrará el corazón; 

16 Mis entrañas también se alegrarán cuando tus labios hablaren cosas rectas.

Lucas 6:45 El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la abundancia del corazón habla la boca.

Hay un relato que me llama poderosamente la atención porque, aunque no está escrito para la Administración de Gracia, si podemos aprender de él y meditar profundamente en lo que Dios quiere y le agrada:

Mateo 7:21 No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. 

22 Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? 

23 Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.

Dios, nuestro Padre no está interesado en cómo lucimos exteriormente, incluso en las cosas que hacemos delante de los demás. Si no que está interesado en EL CORAZÓN implícito en todo ello, si no está el corazón correcto, no somos más que metal que resuena o címbalo que retiñe.

1 Corintios 13:1-7 De la Versión “The Message”

1 Si hablo con elocuencia humana y éxtasis angelical, pero no lo hago con amor, no soy más que el crujido de una puerta oxidada. 2 Si yo hablo la Palabra de Dios con poder, revelando todos sus misterios y poniendo todo en claro como el día, y si tengo la fe para decirle a una montaña: "Salta", y esta salta, pero no lo hago con amor, no soy nada. 3-7 Si doy todo lo que poseo a los pobres e incluso voy a la hoguera para ser quemado como un mártir, pero no lo hago con amor, no he logrado nada. Así que, no importa lo que diga, lo que crea y lo que haga, estoy perdido, en bancarrota, arruinado sin el amor.

Dios NO MIRA LO QUE MIRA EL HOMBRE. LO MÁS IMPORTANTE EN LA VIDA DE UN CREYENTE QUE HONESTAMENTE QUIERE HACER LA VOLUNTAD DE DIOS, ES SU RELACIÓN INTIMA, VITAL Y PESONAL CON Él, ¡de ahí parte su vida entera! ¡De ahí parte la verdadera vida en abundancia! ¡De ahí parten los verdaderos frutos por los que seremos conocidos y con los cuales seremos cartas vivientes y testimonios verdaderos de Cristo en esta tierra!

Efesios 5:1 Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados. 

2 Y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante.

14 Por lo cual dice: 
Despiértate, tú que duermes, 
Y levántate de los muertos, 
Y te alumbrará Cristo. 

15 Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, 

16 aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos. 

17 Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor.

Cuando no solo escuchamos de Dios a través de otros, sino que realmente conocemos a Dios Cara a cara en una relación íntima y personal con Él, (lo cual está absolutamente disponible a través de los logros de nuestro Señor y Salvador Jesucristo), ¡sabremos qué le agrada a Dios y cómo quiere ser servido, sabremos cómo funcionan las cosas de Su Reino y entenderemos quienes hemos sido hechos en Cristo y lo que estamos llamados a ser en esta tierra! Sabremos que ante Él no hay careta que valga, sino que todas las cosas están desnudas y abiertas delante de Él. Al conocerle por experiencia propia, en vez de temerle, como la religión nos infunde a hacer, le amaremos más cada día y desearemos más cada día estar cerca de Él y hacer Su preciosa voluntad.
Si lo necesitas, ¡pide entendimiento y se te dará!

Mateo 7:7 Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. 

8 Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.

9 ¿Qué hombre hay de vosotros, que si su hijo le pide pan, le dará una piedra?

10 ¿O si le pide un pescado, le dará una serpiente? 

11 Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?

Salmo de David, un varón conforma al corazón de Dios:

Salmos 139:1 Oh Jehová, tú me has examinado y conocido.

2 Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme;
Has entendido desde lejos mis pensamientos.

3 Has escudriñado mi andar y mi reposo,
Y todos mis caminos te son conocidos.
4 Pues aún no está la palabra en mi lengua,

Y he aquí, oh Jehová, tú la sabes toda.

5 Detrás y delante me rodeaste,
Y sobre mí pusiste tu mano.

6 Tal conocimiento es demasiado maravilloso para mí;
Alto es, no lo puedo comprender.

7 ¿A dónde me iré de tu Espíritu?
¿Y a dónde huiré de tu presencia?

8 Si subiere a los cielos, allí estás tú;
Y si en el Seol hiciere mi estrado, he aquí, allí tú estás.

9 Si tomare las alas del alba
Y habitare en el extremo del mar,

10 Aun allí me guiará tu mano,
Y me asirá tu diestra.

11 Si dijere: Ciertamente las tinieblas me encubrirán;
Aun la noche resplandecerá alrededor de mí.

12 Aun las tinieblas no encubren de ti,
Y la noche resplandece como el día;
Lo mismo te son las tinieblas que la luz.

13 Porque tú formaste mis entrañas;
Tú me hiciste en el vientre de mi madre.

14 Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras;
Estoy maravillado,
Y mi alma lo sabe muy bien.

15 No fue encubierto de ti mi cuerpo,
Bien que en oculto fui formado,
Y entretejido en lo más profundo de la tierra.

16 Mi embrión vieron tus ojos,
Y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas
Que fueron luego formadas,
Sin faltar una de ellas.

17 !!Cuán preciosos me son, oh Dios, tus pensamientos!
!!Cuán grande es la suma de ellos!

18 Si los enumero, se multiplican más que la arena;
Despierto, y aún estoy contigo.

23 Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón;
Pruébame y conoce mis pensamientos;

24 Y ve si hay en mí camino de perversidad,
Y guíame en el camino eterno.

Salmos 143:10: Enséñame a hacer tu voluntad, porque tú eres mi Dios; Tu buen espíritu me guíe a tierra de rectitud.

¡DIOS TE BENDIGA!

Con amor en Cristo,

Claudia Juárez Garbalena

“Oseas: La historia de la misericordia redentora de Dios”:


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domingo, 1 de enero de 2017

Jesús es el fin de tus luchas. Segunda Parte. De Joseph Prince

¡Muy feliz año nuevo amados en Cristo! ¡Feliz 2017! ¡Gracia y paz a sus vidas de nuestro Dios y Padre y de nuestro Señor Jesucristo! ¡que este año sea el mejor de sus vidas! ¡Que esté lleno de bendiciones y especialmente lleno de entendimiento, discernimiento, luz y sabiduría en Su Palabra, que Su perfecta voluntad se cumpla en sus vidas! ¡Que salud y todo bien sobreabunde en sus hogares, que sean guardados bajo el amparo del Altísimo ustedes y sus amados, y que Dios les ayude a realizar sus metas y les dé muchísimo más allá de lo que puedan pedir o entender!
Con amor en Cristo,

Claudia Juárez Garbalena




Jesús es el fin de tus luchas.
De Joseph Prince

SEGUNDA PARTE


David oró en los salmos: “pon tus ojos en el ungido y bendíceme”, “pon tus ojos en el Mesías y bendíceme”. Dios está mirando a Jesús como la base para bendecirte. Él lo está viendo a ti, como quien tú eres. “¿Dios está viendo toda mi imperfección, Pastor Prince?” Dios está viendo los perfectos pensamientos de Jesús, porque él eres tú, ahí es donde estás confundido, Dios te está tratando como a Jesús, y tú te estás tratando a ti mismo como… basura. No nos damos cuenta de que nuestra liberación está fuera de nosotros mismos, en otra persona, en Cristo mismo, ¡guau! “¿Cómo puede ayudarme esto en mi tentación?” cada vez que seas tentado, date cuenta de que esto no tiene nada que ver contigo, que has muerto en Cristo.

En nuestra vieja naturaleza podemos cometer un asesinato o cometer adulterio, todos nosotros potencialmente podemos hacer estas cosas en nuestro viejo hombre, pero ese viejo hombre ha sido crucificado, no somos más ese hombre, en Cristo hemos muerto y nuestra identidad delante de Dios es Cristo mismo.

1 Juan 4:17 En esto se ha perfeccionado el amor en nosotros, para que tengamos confianza en el día del juicio; pues como él es [tiempo presente], así somos nosotros en este mundo.

¿Cuándo será esto? ¿cuándo vayamos al cielo? No, como él es, así soy yo, en este mundo. Esto no es un juego, no es que pretendas ser como él, no dice “haz tu mejor para ser como Cristo”, es una declaración divina de fe: “como Jesús es, así somos nosotros en este mundo”. Esto es el por qué no podemos ser ya más condenados. Porque Cristo no puede ser condenado otra vez. Dios no puede ver pecado en Jesús, entonces tampoco puede verlo en ti, esta es la razón por la que no hay condenación en Cristo Jesús.

Así que, de la misma forma que aceptas a Cristo como tu sustituto en salvación, también debes aceptar hoy a Cristo Jesús como tu verdadero “yo” ante Dios. ¿Entienden esto? Si no entendemos esta lección, vamos a seguir tratando de hacer nuestro mejor, vamos a seguir pensando, “yo puedo hacer mi mejor, yo puedo vencer la tentación, puedo vencer el enojo”, siempre vas a estar dando vueltas alrededor, alrededor, sintiéndote desilusionado, sintiendo que estás alejado de Dios (esto es solo un sentimiento), y vas a seguir viviendo en esta lucha que describe Romanos 7.

La forma en que puedo salir de esto es saber que yo he muerto, porque cuando Cristo murió, yo morí; cuando él resucito, yo resucité; cuando él se sentó a la diestra de Dios, yo también me senté. Cristo es “yo” hoy. La Biblia dice que nosotros somos transformados ¿cómo? ¡al contemplar la gloria del Señor! Mientras contemples a Jesús a la diestra de Dios, el espíritu va a trabajar en ti, en cada situación en cada lucha que tengas. La lucha no la vas a sobrepasar por tu propio poder o fuerza, ya vimos esta lucha que sostuvo Pablo: él se veía una y otra vez haciendo lo que no quería.

Entonces, la solución está en contemplar a Jesús, y el espíritu santo trabaja para transformarte de gloria en gloria. Incluso en la enfermedad, escuchen con atención, mucha gente no entiende la divina sanidad, ellos imponen las manos sobre los enfermos, pero no entienden esto, que cómo Jesús es, así somos nosotros. ¿Saben que él no tiene enfermedad hoy? ¿Cuántos de ustedes entienden y creen que Jesús no tiene enfermedad hoy?1 Juan dice “pues como él es, así somos nosotros en este mundo”. Si tienes una condición en tu cuerpo, entonces lo que necesitas hacer todos los días es mirar al cielo y decir “Señor Jesús, como tú eres ahora mismo, libre de esta enfermedad -y puedes nombrar tu enfermedad- así soy yo en este mundo”. No es tu parte hacer que esto suceda porque mientras pongas tus ojos en Jesús ¿quién es quién va a trabajar? El Espíritu Santo, te va a transformar de gloria en gloria.

Es por eso, que lo que necesitamos en el púlpito, no es gente que predique acerca de política, de lo que está ocurriendo en el mundo, acerca de ti o de mí, simplemente de ti y de mí, de ti y de mí, ¡no! todo se trata de Jesús, porque lo más que ves a Jesús en toda su hermosura, si tus ojos están centrados en un interés mayor, eso va a edificarte porque como él es, así eres tú en este mundo. Así que necesitamos más revelación de Jesús en el púlpito, porque lo más que miras a Jesús, lo más que llegas a ser cómo él. Si tú puedes ver lo hermoso que él es, el Espíritu Santo te transforma de gloria en gloria.

Voy a decirles cual fue el problema de Pedro: autoconfianza. Pueden anotar esto, ¿y saben cuál era la lucha que enfrentaba Pablo en Romanos 7, y que es la misma que enfrentamos todos nosotros? ¿saben cuál es la causa? La autoconfianza, todavía esperamos algo de nosotros mismos. La autoconfianza es la raíz de toda falla, la autoconfianza es la raíz de todo pecado cometido. Repito, la autoconfianza es la raíz de todas las fallas, o de todos los pecados cometidos.

Mucho antes de que el pueblo de Israel hiciera un becerro de oro, Israel llegó a ser auto confiado. Ellos dijeron: “todo lo que Dios nos ha ordenado, nosotros podemos hacerlo”. Ahí está la raíz de ese becerro de oro.

Jesús se dio cuenta de que esta raíz estaba en Pedro. Y no veas a Pedro y digas: “Pedro me recuerda a mi mejor amigo”, no mires a Pedro y digas: “ah, sí, Pedro me recuerda a mi suegro o a otra persona”. ¿Saben de quien es una representación Pedro? de ustedes y de mí en nuestro yo natural, en nuestro viejo hombre. ¡Vamos! ¡por favor!, todos somos auto confiados, todos tenemos confianza en nosotros mismos.

Dijo Jesús en Lucas 22:32: Pero yo he rogado por ti, que tu fe no falte; y tú, una vez vuelto, confirma a tus hermanos.

Aquí estaba Jesús profetizando que Pedro iba a pasar por una prueba y que iba a fallar, que iba a caer, él dijo: “oro porque tu fe no te falte”, y no solamente eso, también está diciendo, “pero vas a ser fortalecido y cuando seas fortalecido, vas a fortalecer a tus hermanos”. Mucho antes de tu caída, ¡Dios ha profetizado tu victoria!

Y veamos en el versículo 33 cómo contestó Pedro:

33 El le dijo: Señor, dispuesto estoy a ir contigo no sólo a la cárcel, sino también a la muerte.

Esto es una clara muestra de su autoconfianza, y es curioso, ustedes nunca van a escuchar esta clase de predicación en ningún seminario de motivación personal, nunca van a escuchar cosas como “la autoconfianza es la raíz de toda falla”. Te van a decir: “necesitas confiar más en ti mismo”. En el único lugar que vas a escuchar esto, es aquí, en la casa de Dios, y no piensen por un momento que esto es para que te sientas miserable, ¡no! porque cuando Jesús es tu identidad eso te da la dignidad real de quién tú verdaderamente eres. Voy a decirles esto: Cristo es tu identidad.

Yo solía ser muy tímido, muy inseguro, muy reticente cuando estaba en la escuela, hoy soy un hombre con denuedo, pero no por confianza en mí mismo, porque si me miro a mi mismo, no haría lo que hago ahora. ¡Mis ojos están puestos en Cristo! ¡él es mi identidad! él es el real “Joseph Prince”. Dios ha hecho a Jesús el nuevo “tú”, el nuevo “yo”, ¡amén!

Así que, aquí estaba Pedro aprendiendo esta lección, él dijo “!Si! yo estoy listo, ¡por supuesto! ¡voy a ir por ti a prisión, incluso voy a morir por ti! en el versículo 34:

Y él [Jesús] le dijo: Pedro, te digo que el gallo no cantará hoy antes que tú niegues tres veces que me conoces.

Este es el registro de la última cena y Juan añade algo más, en Juan:

Juan 13:38 Jesús le respondió: ¿Tu vida pondrás por mí? De cierto, de cierto te digo: No cantará el gallo, sin que me hayas negado tres veces.

Juan 14:1 No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí.

Muchos de nosotros nos detenemos en el último versículo del capítulo 13, y no leemos esta primera parte del capítulo 14 porque está en un nuevo capítulo, pero nosotros debemos entender que los capítulos en la Biblia han sido hechos por el hombre, no estaban originalmente en los textos originales. En el último versículo de Juan13, Jesús le está diciendo a Pedro “vas a negarme tres veces antes que el gallo cante”, pero en el capítulo 14:1 está diciendo “no permitas que tu corazón se turbe, ¿crees en Dios? cree también en mí, nunca voy a dejarte” ¡Aleluya!

Así que, yendo un poco atrás con la historia de Pedro, la primera vez que Pedro conoció a Jesús fue a través de su hermano Andrés, y se llamaba Simón, y Jesús le dijo: “desde ahora serás llamado Cefas”, es una palabra para “piedra”, “tú vas a llegar a ser una piedra sólida”, esa es la primera vez que Pedro se encontró con Jesús.

La segunda vez, habían estado en el mar toda la noche y ellos no habían pescado nada, ahí estaba con sus compañeros de pesca lavando sus redes en el mar de Galilea, y Jesús estaba predicando a una multitud, y él se estaba haciendo hacia atrás para poder abarcar a toda la multitud, y vio el bote de Pedro, (¿y sabes una cosa?, cuando Jesús viene a ti y te dice que le sirvas, no tienes idea de cómo quiere bendecirte), Jesús entró al bote de Pedro, y después que terminó su prédica le dijo “boga mar adentro y arroja tus redes”, plural, “redes” para una gran pesca. Dios siempre va a decirte que hagas cosas grandes, la fe nunca es demasiado denodada para agradar a Dios. Pide a Dios una cosa grande, y Él te va a decir: “Yo amo esto”. Pide a Dios en grande. No le pidas un empleo, pide una posición. Él le dijo a Pedro: “boga mar adentro y echa tus redes”, y Pedro le dijo: “Señor, hemos estado toda la noche y no hemos pescado nada, pero, bueno, en tu palabra voy a echar la red”, una red, y ¿qué creen?, Todos los peces que había en el mar vinieron hacia el Maestro, cuando el Maestro estaba en ese bote. Cuando Jesús está en tu vida, todo viene a tu favor, incluso “ten cuidado” cuando tienes a Jesús en tu vida, porque grandes cosas vienen hacia ti, bendiciones aún de tierras lejanas van a venir hacia ti, como cuando aquellos sabios del oriente vinieron a bendecir a José y a María con presentes costosos dignos para un Rey.

Entonces Pedro le dijo al Señor, “hemos estado toda la noche y no hemos pescado nada, que, ¿no sabes? ¿qué no estás consiente de las crisis en Europa? ¿no has visto lo que está pasando en Israel? ¿nadie te ha dicho?, pero bueno, porque tú lo dices, en tu palabra voy a echar la red”. Y la Biblia dice que la red se rompía con la pesca, no podían sujetarla. ¡Claro! la bendición siempre es más grande que tú fe, y Pedro tuvo que llamar a sus compañeros para que le ayudaran y con dificultad pudieron subir todos aquellos peces al barco, y la Escritura dice que el barco comenzó a hundirse. A mí me encanta este humor de nuestro Padre en las Escrituras, el barco comenzó a hundirse, ¡amo esto! ¡me encanta! ¡me hubiera gustado estar ahí! Y Pedro cae a los pies de Jesús y le dice: “Señor” -y por primera vez le llama a Jesús, Señor- “apártate de mí, porque soy hombre pecador”.

Yo siempre le hago un reto a la gente donde quiera que voy, donde sea que predico en el mundo les pregunto ¿qué viene primero la bendición o el arrepentimiento? ¡La bendición es primero! ¡es la bondad de Dios lo que nos guía arrepentirnos! tenemos un Dios bueno que envío a Su Hijo a morir por nuestros pecados. Los teólogos están tan ocupados dando vueltas alrededor para llegar a este punto, simplemente hay que brincar y llegar a este punto: Es la bondad de Dios la que nos guía al arrepentimiento. La bondad de Dios guio al arrepentimiento a Pedro.

Otra ocasión en que vemos a Pedro, fue en Cesárea, en Filipos, y Jesús preguntaba a sus discípulos: “¿quién dicen los hombres que soy?” Y le dijeron “algunos dicen que eres Juan el Bautista que has resucitados de entre los muertos, algunos dicen que eres Jeremías, algunos dicen que eres Elías”, y él les dijo “bueno ¿y quién dicen ustedes quién soy?”. Hoy no importa qué es lo que dice el Pastor Prince, o qué es lo que dicen tus padres, ¿quién dices tú, que es Jesús? Así que Jesús les preguntó a sus discípulos “¿quien dicen ustedes quien soy yo?” y ¿saben quién respondió? ¡Pedro!, ¿y saben qué respondió? le dijo: “Tú eres el Cristo el Hijo del Dios viviente, el Mesías, el "Mashiaj", el hijo del Dios viviente”, y Jesús estaba impresionado.

Mateo 16:17 Entonces le respondió Jesús: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos.

Jesús estaba impresionado, “eres bienaventurado Simón, no llegaste a esta conclusión por ti mismo, mi Padre te lo reveló”. En otras palabras, le dijo “no hay forma de que tú tuvieras esta información por ti mismo”, y Pedro estaba seguramente alardeando con miradas a los otros apóstoles, diciendo, “si, lo hice, si, lo hice”, y en Mateo 16:

21 Desde entonces comenzó Jesús a declarar a sus discípulos que le era necesario ir a Jerusalén y padecer mucho de los ancianos, de los principales sacerdotes y de los escribas; y ser muerto, y resucitar al tercer día.

22 Entonces Pedro, tomándolo aparte, comenzó a reconvenirle, diciendo: Señor, ten compasión de ti; en ninguna manera esto te acontezca.

En inglés dice que Pedro tomó aparte a Jesús, y comenzó a reprenderlo, “no Señor, que esto no te pase nunca a ti”. Escuchen con atención, después de que Jesús le dijo “guau Pedro, carne no te revelo esto, sino mi Padre que está en los cielos, Él te mostró esto”, y de que Pedro estaba muy orgulloso de sí mismo, Jesús les dice “voy a ir a Jerusalén y a ser muerto y voy a resucitar al tercer día” y no había otro camino, porque Dios es un Dios justo e hizo esto para hacernos a  todos nosotros justos, de una forma justa, judicial y no había otra forma más que la cruz, por eso Dios envió a Su Hijo, era necesario.

Después que Pedro escuchó que era necesario que él muriera y resucitara, Pedro les dijo: “esperen aquí un momento. Jesús, ven conmigo por favor”, puso su brazo sobre sus hombros y le dijo: “Sabes Jesús, Señor, todo esto de morir en la cruz y de resucitar de los muertos, por favor no lo vuelvas a decir, no lo repitas”. ¿¡Se imaginan a un hombre alardeando de reprender al Señor!? Permíteme decirte esto, cuando tienes esta confianza en ti mismo, el orgullo te eleva, el criticismo hace lo contrario, te aplasta, ese es el problema con nosotros mismos.

Este hombre, Pedro está reconviniendo, está reprendiendo a Jesús, “no vuelvas a decir esto, no lo digas otra vez”, y ¿qué le dijo Jesús? “Oh gracias Pedro, aprecio de verdad que me digas estás cosas” ¿Jesús hizo esto? ¿qué fue lo que Jesús dijo?

23 Pero él, volviéndose, dijo a Pedro: !!Quítate de delante de mí, Satanás! me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres.

Le dijo a Pedro que no ponía la mira en las cosas de Dios y que lo estaba ofendiendo. Permítanme darles este registro en otro evangelio, que es muy hermoso, cuando Pedro comenzó a reconvenir a Jesús en Marcos 8:32:

32 Esto les decía claramente. Entonces Pedro le tomó aparte y comenzó a reconvenirle.

33Pero él, volviéndose y mirando a los discípulos, reprendió a Pedro, diciendo: !!Quítate de delante de mí, Satanás! porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres.

Dice en el versículo 33 que Jesús se volteó, miró a sus discípulos y que así reprendió a Pedro. Permítanme explicarles qué es lo que está sucediendo aquí. Pedro tomó a Jesús y le dijo “Jesús no vayas a la cruz”, y Pedro no se dio cuenta de que estaba hablando por el mismo satanás. Satanás puso este pensamiento en su mente, y su autoconfianza lo hizo ciego. Muchos de nosotros, en nuestra autoconfianza pensamos que sabemos más que Dios, por eso no leemos la Biblia, ¿para qué? si tenemos la filosofía humana, si tenemos enseñanzas y conocimiento humano, tenemos parábolas, tenemos refranes, ¿para qué necesitas la Biblia? ¿quién la necesita? Muchas veces pensamos que podemos corregir a Dios, que sabemos más que Él.

Así que aquí Pedro está reprendiendo al mismo Hijo de Dios, ¿saben lo que Jesús hizo cuando Pedro le dijo no vayas a la cruz? Jesús se volteó y miró a todos sus discípulos, en otras palabras, está diciendo “¿Si yo no voy, que va a pasar con todos ellos?” En otras palabras, era el Pastor cuidando de sus ovejas, “si yo no muero, si yo no me desgasto a mí mismo, ¿dónde van a estar todos ustedes?”. Amo tanto ver los detalles de estos registros de nuestros Señor, y el amor que él tenía, amo ver su hermosura, su gloria, su excelencia, ¿nos les parece? ¡Amén!

Ahora ustedes saben la historia después de Mateo 16, él tomo a Juan, a Pedro y a Jacobo en el monte de la transfiguración.

Mateo 17:1 Seis días después, Jesús tomó a Pedro, a Jacobo y a Juan su hermano, y los llevó aparte a un monte alto;

2 y se transfiguró delante de ellos, y resplandeció su rostro como el sol, y sus vestidos se hicieron blancos como la luz.

3 Y he aquí les aparecieron Moisés y Elías, hablando con él.

4 Entonces Pedro dijo a Jesús: Señor, bueno es para nosotros que estemos aquí; si quieres, hagamos aquí tres enramadas: una para ti, otra para Moisés, y otra para Elías.

El rostro de Jesús estaba brillante, el Padre estaba hablando con él y apareció Moisés y Elías, era una visión asombrosa, y Pedro abrió su boca. Yo nunca vi en ningún registro que alguien le preguntara algo, pero Pedro habló, Pedro dijo: “Señor es bueno para nosotros que estemos aquí; si quieres, hagamos aquí tres enramadas: una para ti, otra para Moisés, y otra para Elías”. Está hablando sin ningún sentido, no podrían construir eso en tan poco tiempo. La gente con autoconfianza termina actuando de las más estúpidas formas, dicen las cosas incorrectas en el momento incorrecto. Así que veamos lo que ocurrió en el versículo 5:

5 Mientras él aún hablaba, una nube de luz los cubrió; y he aquí una voz desde la nube, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia; a él oíd.

Dios mismo, el Padre, está reprendiendo a Pedro, dijo “a él oíd”. Y tenemos que entender que la gente en el Antiguo Testamento cuando veían una nube, sabían que muchas ocasiones, si la nube de Dios venía a ti, si tú habías hecho algo malo tenías que tener cuidado. Eso le ocurrió a Miriam, cuando habló en contra del líder, Moisés, quien, de hecho, era su hermano, ella murmuró contra él, y se apareció una nube y vino sobre ella y cuando la nube se fue, ella estaba leprosa, ¿recuerdan ese relato? así que la gente judía conoce estos registros.

6 Al oír esto los discípulos, se postraron sobre sus rostros, y tuvieron gran temor.

El Padre dijo: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia; a él oíd.

En el versículo 7 dice:

7 Entonces Jesús se acercó y los tocó, y dijo: Levantaos, y no temáis.

¿Por qué? ¿por qué no debían temer? porque no hay juicio cuando la gracia y la verdad están presentes: nuestro Señor Jesucristo mismo. El Padre dijo “escuchen a mi Hijo”. ¿Y cuáles fueron las primeras palabras que escucharon de Jesús después de esto? No teman”, y los levantó. ¡No es de extrañarse que amemos tanto a Jesús!

Hay gente muy sobresaliente en el mundo, la gente les llama “ídolos” y la gente dice, “¡ah! este atleta es mi ídolo”, “este personaje es mi ídolo”, y lo próximo que saben es que se divorció, ¿dónde queda tú ídolo? O dicen “esta otra persona es mi ídolo”, y la próxima cosa que saben es que estaba en drogas. Todos los hombres caen, todos los hombres tienen cosas erróneas en sus vidas. Hay un solo hombre que cuando tú lo miras atentamente, de la forma en que lo mires, es muy hermoso. Cuando él es firme, no lastima, cuando él es amable o gentil, no es demasiado suave. ¡Él es tan encantador! ¡él es todo amor! él es como dice Cantares, “codiciable”, el Rey de Reyes, el Señor de Señores, ¿Su nombre es? Jesús, El hombre entre todos los hombres. Él habló una palabra: “¡síganme!” cuando llegó con esos pescadores y los hombres dejaron sus redes y le siguieron. ¿Se imaginan de qué forma les habló Jesús? No les dijo, “¿quieren seguirme?” en forma endeble y sin carácter. Él es Jesús, él es un HOMBRE ¡Amén! Él simplemente dijo: “síganme”, con toda firmeza, con todo denuedo, y estos pescadores dejaron todo, y le siguieron.

O qué tal esta experiencia cuando estaba él en el jardín, en Getsemaní y cuando llegó toda esta compañía de soldados, y él les dijo “¿a quién están buscando? y dijeron “a Jesús de Nazaret”, y él dijo: “Yo soy”, y la Biblia dice que todos cayeron al suelo con todas sus espadas y antorchas, esos hombres de guerra cayeron ante él, ¡y él, que era el cautivo esperó a que ellos se pusieran de pie” y dijo “bueno, me encontraron, dejen ir a los demás”, y lo capturaron. ¿Saben? Nadie podía tomar su vida, ¡él entregó su vida, porque te amo a ti y a mí! ¡Él es el hombre entre los hombres! ¡Amén! Él estuvo ahí siendo golpeado, masacrado. Mucha gente moría simplemente al recibir esos latigazos, y él soportó toda esta tortura; Simón de Cirene tuvo que cargar su cruz, y él permaneció vivo para pagar por nuestros pecados en la cruz, y cuando todo estuvo concluido clamó “¡Consumado es!” y no con una voz suave o baja, sino con un gran grito, clamó “¡Consumado es!” ¡Aleluya!  

Mateo 17:8 Y alzando ellos los ojos, a nadie vieron sino a Jesús solo.

Ese es el lugar a donde Dios quiere llevarnos a todos nosotros, no más, “yo mismo”, “mis miedos”, “mis preocupaciones”, “mis depresiones”, “mis adicciones”, “mis malos hábitos”, sino solamente Jesús, él es quien yo soy, ¡él es quien tú eres! ¿Puedo tener un gran amén?

Ustedes conocen la historia de las negaciones de Pedro. Pedro negó a Jesucristo maldiciendo y jurando que no lo conocía. La primera negación que hizo, fue con una chica, ella le dijo: “yo te reconozco”, estaba con un grupo alrededor del fuego, ellos se estaban dando un poco de calor en esa noche fría, y ella le dijo: “tú eres uno de sus discípulos”, y él le dijo: “no, eso no es cierto, yo no soy, yo no sé de qué estás hablando”; y alguien más le dijo: “tu acento es como un galileo, tú eres unos de sus discípulos” y él dijo, “no, no lo soy”, maldiciendo y negando, jurando que no lo conocía, y la tercera vez que lo negó esta en: 

Lucas 22:59 Como una hora después, otro afirmaba, diciendo: Verdaderamente también éste estaba con él, porque es galileo.

60 Y Pedro dijo: Hombre, no sé lo que dices. Y en seguida, mientras él todavía hablaba, el gallo cantó.

Ahora, él estaba fuera del edificio donde Jesús estaba siendo torturado y juzgado, y:

61 Entonces, vuelto el Señor, miró a Pedro; y Pedro se acordó de la palabra del Señor, que le había dicho: Antes que el gallo cante, me negarás tres veces.

El Señor estaba enfrentando al sumo sacerdote, Caifás, mientras Pedro estaba afuera en el jardín, la puerta se abrió, y en el momento en que el gallo cantó, Jesús volteó y miró a Pedro ¡De qué forma debieron cruzarse esas miradas! eso rompió el corazón de Pedro, esto era como “Pedro recuerda, no corras de mí, no huyas de mí, mis ojos están en ti”. Jesús incluso en ese momento, no estaba pensando en sí mismo, él estaba enfrentando un juicio y en ese momento pensó en Pedro, se rompió el corazón de Pedro, pero el Señor nunca rompe nuestro corazón.

Y vean lo que ocurrió con Pedro:

62 Y Pedro, saliendo fuera, lloró amargamente.

¿Y que paso con Jesús en la parte interior?

63 Y los hombres que custodiaban a Jesús se burlaban de él y le golpeaban;

64 y vendándole los ojos, le golpeaban el rostro, y le preguntaban, diciendo: Profetiza, ¿quién es el que te golpeó?

Una de las últimas cosas que Jesús vio antes de que fuera molido y golpeado de esta manera, antes de que sus ojos estuvieran completamente hinchados por estos golpes, fue a Pedro, antes de que toda esta golpiza comenzara. Es como si él hubiera pagado el precio por esa negación de Pedro, él estaba pagando el precio por nuestros pecados para ser perdonados, ahí comenzó todo.

Iglesia, presten atención, todo esto comenzó en Getsemaní y culminó en la cruz, y voy a decirles algo: ¡Jesús los ama! y los ama muchísimo, él sabe acerca de tus fracasos antes de que fracases. ¿Saben lo que Jesús le dijo a Pedro? “Cuando seas fortalecido, fortalece a tus hermanos”, eso le dijo a Pedro. Así que ahí estaba Pedro llorando amargamente.

Jesús murió en la cruz, dio su vida. Al tercer día Jesús resucitó de entre los muertos y entonces algo pasó en esa tumba vacía, miremos en:

Marcos 16:5 Y cuando entraron en el sepulcro, vieron a un joven sentado al lado derecho, cubierto de una larga ropa blanca; y se espantaron.

¿Cómo sabemos que en el cielo todos los ángeles son jóvenes? porque está registrado en la Palabra que en el cielo no hay gente vieja. En el cielo nadie envejece, el envejecimiento es parte de la maldición, eso no es parte del cielo en la tierra, nadie en el cielo es viejo, los ángeles son como jóvenes.

6 Mas él les dijo: No os asustéis; buscáis a Jesús nazareno, el que fue crucificado; ha resucitado, no está aquí; mirad el lugar en donde le pusieron.

7 Pero id, decid a sus discípulos, y a Pedro, que él va delante de vosotros a Galilea; allí le veréis, como os dijo.

De en medio de todos los discípulos allí, Jesús dejó esta instrucción al ángel de que cuando resucitara de los muertos, mencionara a los discípulos, y a Pedro. Esto es una forma de decir “tu pecado nunca pasó”.

Voy a decirles algo, recuerdan lo que Jesús dijo: “que el que me niegue delante de los hombres, yo le negare ante el Padre que está en los cielos”, algunas personas me han enseñado cosas acerca de estos pasajes difíciles de entender. Todo debe ser interpretado a la luz de la cruz. Pedro negó maldiciendo que él no conocía a Jesús, ¡eso es negar a alguien! ¿Jesús lo va a negar a él? no, porque Jesús derramó su sangre por Pedro. Los pecados no son recordados en el cielo. Si van a los registros de Hebreos 11, todos estos héroes que están registrados ahí, pecaron, pero no están registrados sus pecados, en el cielo no están registradas nuestras fallas, no te preocupes.

Yo sé que algunos de ustedes han leído un panfleto llamado “Esta fue tu vida” donde dice que Dios, después que mueras, vas a ir al cielo y van a tener una pantalla grande donde vas a ver todos tus días desde que naciste, y te van a enseñar lo que hiciste mal, todo lo que tu hiciste, cuando estuviste comiendo palomitas enfrente de la televisión, todo lo que estuviste haciendo tras puertas cerradas, todo lo que pensaste. Después de leer ese panfleto, ¡imagínese!, yo estaba azorado, ¿cómo puede ser esto de que me van a mostrar todo lo que yo he hecho mal? Eso, simplemente no es verdad, no hay registro en el cielo, ¿por qué? porque la sangre de Jesús ha borrado el casete. No hay registro de los pecados de todos estos héroes en la fe. Y si leen todos los registros del Antiguo Testamento, todos ellos fallaron. Incluso Abraham mintió, pero eso no está registrado en Hebreos 11.

¿Recuerdan a los dos discípulos en camino a Emaús?, Jesús se apareció a ellos en su cuerpo resucitado, él habló con ellos, ellos nunca se dieron cuenta que era él, la Biblia dice que ellos llegaron hasta casa, y tomaron la comunión y que cuando él estaba partiendo el pan, ellos se dieron cuenta de quién era, y él desapareció y después regresaron esa misma noche a Jerusalén. Caminaron setenta millas en un solo día, y al llegar con los discípulos les dijeron:

Lucas 24:34 …Ha resucitado el Señor verdaderamente, y ha aparecido a Simón.

Este es el primer día de su resurrección, y el Señor se le había aparecido a Simón, muchos no lo tomamos en cuenta, hablamos de que se le apareció a María Magdalena, pero no nos damos cuenta que la Escritura también menciona que se le apareció a Pedro. Jesús tuvo una reunión privada con Pedro donde nadie más estuvo, y no hay un registro en la Biblia de qué fue lo que hablaron en esa reunión, esta fue una reunión a puertas cerradas, entre Jesús y Simón, ¿ven esto aquí? este fue el primer día de la resurrección y Jesús ya se le había aparecido a Simón.

Antes de que Dios restaure tu exterior, tú misterio, lo que sea que tengas necesidad, Dios restaurará primero tu conciencia de pecado. La mala conciencia es esa parte que te ata, es como si caminaras con una piedra en tu zapato, no te sientes confortable, tú estás viviendo con esa conciencia de pecado dentro de ti, y necesitas tener una conciencia clara despejada. Debes saber con toda certeza que la sangre de Jesús te ha perdonado, porque de tu conciencia interior viene la paz. Dios quiere también restaurar tu corazón, ¿por qué? porque de tu corazón emerge la vida y el gozo. La paz viene a tu conciencia sanada, y el gozo viene a tu corazón. Si tu mente y corazón están sanados, vas a caminar con la paz unida al gozo, siempre.

Ahora, Jesús restauró la conciencia de Pedro en esa reunión dónde nadie más estuvo. Jesús habló con Pedro y nadie sabe lo que ambos hablaron, pero ahora vamos a ver como Jesús restauró a Pedro también abiertamente, delante de todo el mundo.

Para el resto de ustedes que no han negado públicamente a Jesús, aquí, hay el hermoso ejemplo de una restauración pública. Una semana después de la resurrección, Jesús iba caminando por el mar de Galilea y algunos de los discípulos y apóstoles estaban pescando, y Jesús les dijo: “¿Hijos, tienen comida?” y ellos dijeron: “nada, hemos estado toda la noche y no hemos pescado nada”, y él les dijo “arrojen la red al lado derecho, y hallarán”, y “entonces la echaron, y ya no la podían sacar, por la gran cantidad de peces” (Juan 21:6), pero esta vez la red no se rompía, ellos trajeron toda esta pesca, esto está registrado en:
Juan 21:9 Al descender a tierra, vieron brasas puestas, y un pez encima de ellas, y pan.

Dice aquí que Jesús tenía brasas puestas, y ahora van a ver como el Señor sanó la mente de Pedro. ¿Cuántos de ustedes saben que cuando han hecho mal el perdón está allí y lo reciben?, recibes el perdón de Dios, sabes que Dios te ha perdonado, pero algunas veces el recuerdo de tu falla te lastima. ¿Saben lo que Jesús hizo? Él puso brasas, la otra ocasión que está registrado un fuego, es justamente cuando Pedro negó a nuestro Señor Jesucristo. Así que Pedro vio estás brasas y ese fuego en este encuentro con Jesús. No hay otro lugar en los evangelios hablando de un fuego, excepto aquí y cuando Pedro le negó. Son las únicas dos veces registradas con una fogata. Así que el Espíritu Santo está poniendo estos dos acontecimientos juntos. Pedro olió el fuego… ¡imaginen lo que trajo a su memoria! Él sabe en su consciencia que ha sido perdonado, pero ahora va a ser restaurado su ministerio, ahora va a ser restaurado su corazón, Jesús va a sanar su mente, nuestro Señor Jesucristo va a restaurar su mente y corazón para que cada vez que él piense en ese pecado no le duela.

Y en el versículo 10 Jesús les dijo: Traed de los peces que acabáis de pescar.

11 dice: Subió Simón Pedro, y sacó la red a tierra, llena de grandes peces, ciento cincuenta y tres; y aun siendo tantos, la red no se rompió.

El Hijo de Dios tiene el poder de ordenar a los peces que venga hacia ti, aquí había ellos tenido una gran pesca, pero ¿saben una cosa? No pongan los ojos en los peces, pongan los ojos en Jesús. ¡Amén!
Juan 21:15 Cuando hubieron comido, Jesús dijo a Simón Pedro: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas [“agapao”, es la forma más alta de amor] más que éstos?...

¿Por qué Jesús le dijo que si lo amaba más que a todos ellos? porque Pedro había alardeado, “aunque todos estos te negaren, yo no lo haré”, y ahora Jesús le estás diciendo “¿me amas con la más alta forma de amor, con esa forma de amor que es sacrificio?, ¿tú me amas con esa clase de amor? ¿Más que a todos estos?” Así que aquí está Jesús trabajando con su autoconfianza, y en el mismo versículo 15 le dice:

“Sí Señor; tú sabes que te amo”

Esta es la palabra “phileo” que es la más baja palabra para el amor. “Phileo” significa: “Tú me caes bien” “te amo como a un amigo”, y en ese nivel de amor que Pedro tenia por Jesús, y en ese amor “fileo” que Pedro tenía por Jesús, Jesús le dice:

Apacientas mis corderos”.

Incluso cuando le está amando a ese nivel le dijo “apaciente a mis corderos”. Y en el versículo 16 volvió a decirle la segunda vez:

“Simón hijo de Jonás ¿me amas? (“agapao”), Pedro le respondió: Si, Señor tú sabes que te amo (“phileo”, “tú me agradas, me agradas como un amigo”. Pedro está siendo honesto, está siendo humilde al reconocer esto), y Jesús le dijo: “Pastorea mis ovejas”. Jesús le está enseñando “no se trata de tu amor por mi Pedro, sino de mi amor por ti”.

Y en el versículo 17 dice: Le dijo la tercera vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro se entristeció de que le dijese la tercera vez: ¿Me amas? y le respondió: Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te amo. Jesús le dijo: Apacienta mis ovejas.

¿Por qué tuvo esta misma conversación tres veces? Porque él había dicho “nunca voy a negar a Jesús”. Jesús quería en realidad que recordara esas negaciones cuando sucedieron. Cuando sucedió la primera negación era de mañana. Imagínense estamos aquí en el mar de Galilea, también de madrugada, al amanecer, posiblemente había gallos cantando y un fuego. Jesús está restaurando a Pedro porque lo que él quiere, es que cuando él este frente a un fuego cuando él este en la madrugada, o cuando él escuche al gallo cantar, ahora recuerde: “apacienta mis corderos Pedro, lo que cuenta no es tu amor por mí, sino mi amor por ti”.

Así que Pedro tuvo que aprender está lección.

Juan 21:17 Le dijo la tercera vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas [phileo]? Pedro se entristeció de que le dijese la tercera vez: ¿Me amas [phileo]? y le respondió: Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te amo [phileo].

Jesús descendió al nivel de Pedro diciéndole “tú solamente me amas como un amigo Pedro”, y Pedro le contesto “tú sabes todas las cosas Señor, que solamente te amo a este nivel”. Y Jesús le dijo al final del versículo 17:

…Apacienta mis ovejas.

Él le está dando confianza, le está dando un ministerio, está restaurándolo enfrente de los discípulos. Nadie más podrá recordarle ahora aquellas negaciones, todo lo que pudiera recordarle esa caída suya, ese tropiezo ahora va a recordarle el amor de Jesús ¡Amén!

Así que en cualquier recuerdo malo que tengas de tu pasado, mira a Jesús en esa situación. Quizá fuiste abusado, trae a Jesús a esa situación, míralo abrazándote como si tú fueras un niño, quizás tus padres no estaban allí, alguien más estaba al cuidado de ti, y quizás sientes que has perdido el amor de tu padre y de tu madre o la confianza en ellos, bueno, Jesús está ahí para ti, Dios está ahí para ti también como un Padre y ellos te abrazan. Simplemente toma tiempo para permitirle a Dios y a Jesús que te amen.

¿Saben algo gente? muchos de nosotros hemos crecido sin esa confianza de que Dios nos ama. Nos enfocamos solamente en nosotros, y pensamos que nadie va a cuidar de nosotros mismos, que lo que no hagamos por nosotros mismos, nadie lo va hacer. El mundo te enseña que no te preocupes por nadie más, y que mires por tu propia vida y que los demás no importan. Eso es egoísmo. El mundo dice: “golpea antes de que te golpeen, gana antes de que te ganen, mírate a ti mismo”, está es la filosofía del mundo. Dios está diciéndote: “no vivas más una vida de esa forma, Yo cuido de ti” !Amén¡

De la misma forma que has aceptado a Jesús como tu salvador, acéptalo como tu “yo” verdadero. Deja de confiar en ti mismo, deja de dar vueltas y vueltas, alrededor de la misma condición, tienes que reconocer que no puedes esperar nada de ti mismo sino todo de Cristo, y acepta que Cristo, que está sentado a la diestra de Dios, es tu verdadera identidad. Reconoce que Cristo es tu vida. La Escritura dice que “Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria”.

Quiero orar por todos ustedes. Donde sea que estés escuchando mi voz, esto es para ti que eres creyente.

Que este siguiente año Dios los bendiga a ustedes y a sus familias, que el Señor los guarde y los preserve a través de Su poder, a través de Su gracia, que los proteja de todo mal, que los proteja de toda enfermedad, de toda contienda. Que el Señor mismo los preserve de cualquier padecimiento, que el Señor haga brillar Su rostro sobre ti, porque el rostro de Dios está brillando en Jesús y tú estás bajo ese brillo, bajo esa gloria, bajo ese favor, y que el Señor derrame este año sobre ti todo ese favor. Que bendiciones vengan sobre ti y tu familia y que la paz shalom esté en ti en el nombre de Jesús, amén.
Dios los bendiga y sigan poniendo sus ojos en Jesús.



 Traducción por Claudia Juárez Garbalena
Mi inmensa gratitud a Élida Scarano por su ayuda en la transcripción de este documento.